domingo, 9 de agosto de 2026

9 DE AGOSTO DE 1888: CERRARON EL PUENTE POR DONDE HABÍA ENTRADO SAN MARTÍN DESDE MENDOZA — TRES DÍAS DESPUÉS EL MAPOCHO LO QUEBRÓ Y UNA VIEJA LEYENDA CULPABA A CUYO HASTA DE LAS CUCARACHAS


El 9 de agosto de 1888, Santiago de Chile vivió una extraordinaria coincidencia histórica. Mientras durante el gobierno de José Manuel Balmaceda se concretaba una reforma constitucional que eliminaba los requisitos de renta y capital para votar y ampliaba el sufragio masculino a los chilenos mayores de 21 años que supieran leer y escribir y estuvieran inscritos, las autoridades debían tomar una decisión mucho más urgente a orillas del Mapocho: cerrar completamente el legendario Puente de Cal y Canto. El diario El Ferrocarril informaba que quedaba prohibido atravesarlo tanto a vehículos como a peatones porque uno de sus pilares se encontraba en muy mal estado. No se trataba de un puente cualquiera. El Cal y Canto, cuya construcción comenzó en tiempos coloniales y fue inaugurado hacia 1782, era una de las grandes obras de ingeniería del antiguo Santiago: alcanzaba aproximadamente 202 metros de longitud, superaba los 12 metros de altura y tenía unos 8,5 metros de ancho, suficiente para el tránsito de carruajes y peatones. Durante más de un siglo había comunicado el centro de Santiago con La Chimba y Recoleta, resistiendo incluso violentas crecidas del río. En 1883 todavía había sido adoquinado, empedradas sus rampas y renovado mediante un estucado general. Pero en 1888 su destino quedó ligado a una de las grandes transformaciones urbanas de Santiago. Bajo Balmaceda comenzó la canalización del río Mapocho, obra dirigida por el ingeniero Valentín Martínez. Según el Archivo Nacional de Chile, los trabajos realizados en las riberas fueron erosionando las bases de los pilares del viejo puente y contribuyeron a debilitarlos. A comienzos de agosto empezó a llover con creciente intensidad; el 9 de agosto llegó la clausura, el 10 la lluvia ya se había convertido en temporal y finalmente, el 12 de agosto de 1888, a las 14:30, la fuerza del Mapocho derribó parte del sector norte de la estructura. La intervención asociada a la canalización, sumada a la crecida del río, precipitó el derrumbe de aquel símbolo urbano. Y aquí aparece el extraordinario vínculo con Mendoza. Aquel puente había sido testigo del tránsito de protagonistas decisivos de la historia rioplatense y chilena. El Cal y Canto llegó desde Mendoza el Ejército Libertador encabezado por José de San Martín, después de aquella gigantesca operación militar que había llevado hombres, caballos, armas y suministros a través de los Andes. También lo atravesó en distintas ocasiones José Miguel Carrera; según el mismo organismo, la última fue en el trayecto que terminaría conduciéndolo hacia su fatal destino en Mendoza. Por allí pasaron además Bernardo O'Higgins, Manuel Rodríguez y Diego Portales: durante décadas, el puente fue mucho más que una construcción sobre el Mapocho; fue un verdadero corredor de la historia de Chile y de las comunicaciones transandinas. Pero existe un detalle todavía más insólito y perfecto para la memoria popular. El historiador chileno Justo Abel Rosales, autor en 1888 de Historia i tradiciones del Puente de Cal y Canto, recogió una antigua tradición relacionada con el intenso comercio que atravesaba la cordillera. Yerba mate, frutas secas y manufacturas llegaban desde el área rioplatense, pasando por la provincia de Cuyo, hacia Santiago. Y, según aquel relato tradicional, escondidas entre las mercancías habrían llegado también desde Buenos Aires y Cuyo chinches y “baratas”, nombre usado entonces para las cucarachas, mientras que en sentido contrario habrían viajado pulgas que después se propagaron por Argentina. Debe entenderse, sin embargo, como lo que Rosales registró: una tradición histórica y popular del siglo XIX, no una demostración científica sobre el origen o propagación de esos insectos. Así, aquel 9 de agosto de 1888 reunió dos mundos en una misma jornada: mientras Chile reformaba las reglas de participación política, Santiago cerraba una construcción colonial cargada de memoria. Tres días más tarde, el Mapocho terminaría quebrando el puente que había sobrevivido durante más de un siglo y que, entre millones de pasos anónimos, había soportado también las pisadas y cabalgaduras de hombres llegados desde Mendoza para cambiar la historia de América. Del formidable Cal y Canto quedaron ruinas, fotografías y relatos; entre ellos, uno capaz de unir en la misma historia a San Martín, Carrera, Balmaceda, una inundación, la yerba mate, Cuyo… y hasta una improbable invasión transandina de cucarachas. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #PuenteDeCalYCanto #JoseDeSanMartin #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #EjercitoLibertador #CruceDeLosAndes #JoseMiguelCarrera #SantiagoDeChile #RioMapocho #Balmaceda #Efemerides #9DeAgosto #HistoriaLatinoamericana #PatrimonioHistorico #Cuyo #Argentina #Chile #MendozaHistory #ArgentineHistory #ChileanHistory #SanMartin #ArmyOfTheAndes #LatinAmericanHistory #HistoricBridge #SantiagoChile #HistoricalPhotography

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