El 11 de septiembre ya era una fecha de ruptura en la historia política chilena mucho antes de 1973. Exactamente 49 años antes del golpe que derrocó a Salvador Allende, Chile atravesó otra gravísima crisis institucional: el 11 de septiembre de 1924 una Junta de Gobierno encabezada por el general Luis Altamirano Talavera, junto al almirante Francisco Nef y el general Juan Pablo Bennett, disolvió el Congreso Nacional y abrió un período de gobierno militar. El episodio había comenzado días antes con el célebre “Ruido de Sables”: jóvenes oficiales del Ejército, molestos por sus bajos salarios, la pérdida del poder adquisitivo y la demora de profundas reformas sociales, protestaron en el Senado golpeando sus sables contra el piso y las paredes al abandonar las tribunas. La tensión fue tan grande que el Congreso, temiendo una intervención militar, terminó aprobando el 8 de septiembre un paquete de leyes largamente postergadas que incluía normas sobre contrato de trabajo, seguro obrero, accidentes laborales, organización sindical, tribunales de conciliación y arbitraje y protección de empleados particulares. La propia Biblioteca del Congreso Nacional recoge incluso la versión de que aquella aprobación se realizó en cuestión de minutos. Pero la crisis ya no podía detenerse: el Comité Militar siguió funcionando y llegó a exigir la disolución del Parlamento. Arturo Alessandri Palma presentó su renuncia el 9 de septiembre; el Congreso no la aceptó inicialmente y en cambio le concedió permiso constitucional para ausentarse durante seis meses. Alessandri se refugió primero en la Embajada de Estados Unidos y el 10 de septiembre abandonó Chile rumbo a Argentina, antes de continuar su exilio hacia Europa. Al día siguiente, el 11 de septiembre, la Junta presidida por Altamirano clausuró el Congreso. No fue un episodio idéntico al golpe de 1973 —el contexto, los protagonistas y las consecuencias fueron muy diferentes—, pero sí constituyó una ruptura del orden constitucional y el comienzo de una etapa de fuerte protagonismo militar en la política chilena. Hay además una cifra extraordinaria que ayuda a comprender cómo funcionaba aquella democracia: en las elecciones parlamentarias de 1924 participaron aproximadamente 180.000 votantes, equivalentes apenas al 7,54 % de toda la población de Chile. Aquél sería además el último Congreso del denominado régimen parlamentario antes de la transformación institucional que culminaría con la Constitución de 1925. Y la conexión argentina no terminó con el simple paso de Alessandri por la frontera: documentos conservados por la Biblioteca Nacional de Chile muestran que semanas después escribía desde Buenos Aires describiendo la recepción que había encontrado en nuestro país y el rechazo que observaba allí frente a la intervención militar chilena. Así, mientras la memoria colectiva asocia inevitablemente el 11 de septiembre chileno con 1973, existe otro 11 de septiembre, ocurrido casi medio siglo antes, en el que el Parlamento fue disuelto, un presidente electo cruzó hacia Argentina y los sables entraron definitivamente en una crisis política que terminaría cambiando la Constitución y el equilibrio de poderes de Chile. #Chile #HistoriaDeChile #11DeSeptiembre #ArturoAlessandri #RuidoDeSables #LuisAltamirano #CongresoNacional #HistoriaPolitica #Argentina #BuenosAires #MendozAntigua #Efemerides #ChileHistory #September11 #ArturoAlessandri #MilitaryHistory #LatinAmericanHistory #PoliticalHistory #ArgentinaHistory #HistoryMatters

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