lunes, 17 de agosto de 2026

17 DE AGOSTO DE 1958: SNIPE, CUATRO CAÑONAZOS, BAYONETAS AFILADAS Y LA GUERRA QUE ARGENTINA Y CHILE LOGRARON EVITAR


Hace exactamente 68 años, el 17 de agosto de 1958, Argentina y Chile consiguieron detener una crisis que había transformado un minúsculo islote del canal Beagle en escenario de cañonazos, desembarcos militares, buques de guerra navegando hacia el sur y soldados preparados para combatir cuerpo a cuerpo. El protagonista era Snipe, una pequeña formación rocosa situada entre Tierra del Fuego y Navarino, casi insignificante por su tamaño pero estratégicamente enorme dentro de una frontera austral cuya interpretación enfrentaba a ambos países. El conflicto había comenzado meses antes: el 12 de enero de 1958 la Armada chilena instaló allí una baliza y el 1 de mayo la dotó de luz. Argentina consideró la acción contraria al statu quo que, según su posición, debía mantenerse en el sector mientras continuaran pendientes las cuestiones limítrofes. La escalada alcanzó su punto más peligroso en agosto, bajo las presidencias de Arturo Frondizi en Argentina y Carlos Ibáñez del Campo en Chile. El 9 de agosto el destructor argentino ARA San Juan llegó a Snipe y disparó cuatro proyectiles de artillería contra el promontorio. Personal argentino desembarcó, destruyó el faro chileno y ocupó el islote. Las fuentes no coinciden completamente en el número de hombres: la reconstrucción histórica publicada por la Armada de Chile señala una compañía de 120 infantes de marina, mientras otras fuentes argentinas hablan de alrededor de 80 en aquella operación. Lo indiscutible es que la disputa ya había dejado de ser solamente diplomática. Chile reaccionó con enorme dureza. El gobierno de Ibáñez del Campo presentó una protesta formal, retiró a su embajador en Buenos Aires y ordenó preparar fuerzas para recuperar Snipe. La Escuadra chilena, que se encontraba realizando ejercicios frente a Coquimbo, recibió instrucciones de alistarse y navegar hacia el sur. El 14 de agosto el teniente Pablo Wunderlich recibió una orden inequívoca: embarcar en las fragatas Baquedano y Covadonga, desembarcar en el islote y desalojar a los argentinos. Y aquí aparecen algunos de los detalles más extraordinarios de aquella crisis. La sección chilena movilizada estaba formada por 42 especialistas de Infantería de Marina, 40 conscriptos, un torpedista y un enfermero: 84 hombres. Tenía morteros, ametralladoras, fusiles, lanzallamas y explosivistas, pero afrontaba una preocupante escasez de municiones; un cálculo citado por la historia oficial indicaba que determinadas existencias apenas permitirían unos quince minutos de fuego. Tampoco disponían inicialmente de mochilas, ropa de combate impermeable ni sacos de dormir adecuados. Algunos recibieron botas poco antes de zarpar y durante la navegación debieron atornillarles nuevas suelas. La escena más cinematográfica ocurrió en plena navegación hacia el sur. A bordo de la Covadonga, mientras el buque avanzaba entre mar gruesa, viento y violentos balances, varios infantes chilenos se reunieron junto al esmeril eléctrico de la maestranza. Allí comenzaron a afilar por ambos lados los yataganes —bayonetas— de sus fusiles Steyr. Estaban entrenados para el combate cuerpo a cuerpo y consideraban necesario adaptar aquellas hojas antes de un eventual desembarco. El oficial a cargo descubrió lo que estaban haciendo y autorizó que continuaran. Ya no se trataba de una demostración simbólica: había hombres preparándose materialmente para combatir. Del lado argentino, las condiciones sobre aquella roca azotada por el clima tampoco eran sencillas. Una reconstrucción chilena basada en testimonios de los protagonistas afirma que los infantes instalados en Snipe sufrían graves dificultades de adaptación y que una elevada proporción llegó a padecer disentería. Es un dato procedente de la versión naval chilena y debe leerse como tal, pero ilustra hasta qué punto el clima, el aislamiento y la precariedad podían convertirse en enemigos tan peligrosos como las armas. Mientras tanto, una pequeña patrullera chilena llevaba mensajes hasta el ARA San Juan advirtiendo que la escuadra que navegaba hacia el sur estaba preparada para actuar. Entonces intervino la diplomacia. El 17 de agosto de 1958, cuando la tensión militar todavía era real, los gobiernos de Frondizi e Ibáñez del Campo emitieron una Declaración Conjunta. Acordaron retrotraer la situación de hecho y de derecho de Snipe a la existente antes del 12 de enero, retirar las fuerzas argentinas del islote y recurrir a mecanismos pacíficos para resolver las controversias limítrofes, manteniendo la situación hasta alcanzar una demarcación definitiva. Los soldados argentinos fueron reembarcados y la operación chilena de recuperación dejó de ser necesaria. Snipe quedó así grabado como uno de esos episodios extraordinarios en los que la historia pudo haber tomado un camino mucho más oscuro. Veinte años después, en 1978, Argentina y Chile volverían a encontrarse peligrosamente cerca de una guerra por el Beagle. Finalmente, el Tratado de Paz y Amistad firmado en el Vaticano el 29 de noviembre de 1984, posteriormente ratificado por ambos Estados y vigente desde el 2 de mayo de 1985, estableció la solución definitiva de las cuestiones australes comprendidas en el acuerdo y reafirmó el compromiso bilateral de no recurrir a la amenaza ni al uso de la fuerza. Aquel 17 de agosto de 1958 no hubo vencedores ni derrotados en Snipe. Hubo algo muchísimo más importante: los cañones dejaron de hablar antes de que alguien muriera. En un rincón helado del Beagle quedaron un faro destruido, huellas de soldados, barcos en alerta, bayonetas recién afiladas y la memoria de una guerra argentino-chilena que estuvo peligrosamente cerca de comenzar, pero que finalmente no ocurrió. #IsloteSnipe #IncidenteSnipe #Argentina #Chile #CanalBeagle #TierraDelFuego #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #ArmadaArgentina #ArmadaDeChile #ArturoFrondizi #CarlosIbáñezDelCampo #HistoriaMilitar #Patagonia #HistoriaSudamericana #SnipeIsland #BeagleChannel #ArgentinaHistory #ChileHistory #NavalHistory #MilitaryHistory #SouthAmericaHistory #PatagoniaHistory


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