El 6 de agosto de 2001, mientras Mendoza atravesaba una de las etapas más difíciles de la crisis nacional, el Boletín Oficial publicó una decisión que amenazaba con llevar a los tribunales el destino de la futura Academia Provincial de Bomberos. Se trataba del Decreto N.º 1.064, firmado el 4 de junio de ese año por el gobernador Roberto Iglesias y el ministro de Ambiente y Obras Públicas, Aldo Ostropolsky, pero difundido oficialmente dos meses después. La historia había comenzado en 1998, cuando la Administración de Parques y Zoológico otorgó a la Federación Mendocina de Asociaciones de Bomberos Voluntarios un permiso precario para utilizar un sector con construcciones situado en el extremo noroeste del antiguo Aeroparque de El Challao. El inmueble era conocido como “ex Eolo” y debía convertirse en sede institucional y escuela provincial de capacitación bomberil. El nombre no era casual: allí había funcionado una estación dedicada al lanzamiento de globos científicos para estudiar la atmósfera, vinculada al proyecto internacional EOLO, cuyas operaciones mendocinas comenzaron en julio de 1971. Sin embargo, el 1 de septiembre de 1998, aquel permiso transitorio fue reemplazado por un contrato de comodato gratuito firmado por treinta años. El problema apareció cuando los organismos jurídicos provinciales determinaron que un plazo tan extenso ya no constituía un simple acto de administración: al superar los seis años, implicaba disponer jurídicamente de un bien estatal y, por lo tanto, necesitaba autorización de la Legislatura. El administrador de Parques y Zoológico podía conceder permisos precarios, pero no comprometer unilateralmente el inmueble durante tres décadas. La situación tenía un detalle todavía más sorprendente: el contrato original establecía que los treinta años podían prorrogarse por otros treinta, lo que potencialmente habría mantenido el predio comprometido durante seis décadas. También obligaba a la Federación a mantener y reparar las instalaciones, disponía que todas las mejoras quedarían en beneficio del Estado y fijaba una penalidad de 50 dólares diarios si el inmueble no era restituido al finalizar el acuerdo. En el año 2000, la Administración de Parques y Zoológico había intentado declarar el contrato “inexistente” y extinguirlo retroactivamente. La Federación recurrió esa medida y sostuvo que el convenio podía ser jurídicamente nulo, pero no inexistente. El Gobierno terminó aceptando ese argumento: calificó la irregularidad como un vicio grave, ordenó declarar lesivo el comodato e iniciar una demanda judicial para obtener su nulidad. Esto significaba que el acuerdo no desaparecía automáticamente por decisión administrativa, sino que debía ser impugnado ante la Justicia y conservaba, mientras tanto, una presunción de legitimidad. La paradoja era evidente: mientras los abogados discutían si la cesión existía, era nula o debía ser anulada por un juez, los bomberos ya utilizaban el lugar. En mayo de 2001, el propio Boletín Oficial convocó a una asamblea de los Bomberos Voluntarios de Las Heras en el local de la Federación, identificado expresamente como “ex E.O.L.O.”, en Regalado Olguín sin número, El Challao. La academia estaba atrapada en un limbo jurídico, pero el edificio seguía funcionando como punto de reunión del sistema bomberil mendocino. La historia, sin embargo, no terminó con el juicio anunciado. Dos años más tarde, la Legislatura provincial intervino y sancionó la Ley N.º 7.138, que ratificó íntegramente el contrato firmado en 1998. La norma fue aprobada el 27 de agosto de 2003, promulgada mediante el Decreto N.º 1.519 y publicada el 26 de septiembre. De ese modo, el permiso que había nacido excediendo las atribuciones de un organismo administrativo terminó obteniendo finalmente la autorización legislativa que le faltaba. Así, detrás de una fría disposición oficial se escondía una historia singular: un edificio nacido para investigar los cielos mendocinos terminó destinado a formar hombres y mujeres capaces de enfrentar el fuego, pero antes debió sobrevivir a resoluciones contradictorias, recursos administrativos, amenazas de nulidad y una cesión que podía extenderse durante sesenta años. El 6 de agosto de 2001, la Academia de Bomberos no ardió entre llamas, pero quedó atrapada en uno de los incendios más difíciles de extinguir: el de la burocracia estatal. #MendozaHistory #VolunteerFirefighters #FirefighterAcademy #FirefightersHistory #ArgentineHistory #LocalHistory #HistoricalMendoza #ElChallao #EoloProject #AviationHistory #HistoricBuildings #OnThisDay #August6 #ForgottenHistory #FireServiceHistory #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #BomberosVoluntarios #BomberosDeMendoza #ElChallao #AeroparqueMendoza #ProyectoEolo #AcademiaDeBomberos #HistoriaLocal #ArchivoHistórico #PatrimonioMendocino #6DeAgosto #BurocraciaEstatal
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