En medio de uno de los años más convulsionados de la historia económica argentina reciente, el vino mendocino también dejó su pequeña pero reveladora huella en el Boletín Oficial de la Nación. El miércoles 7 de agosto de 2002, la edición Nº 29.957 publicó la Resolución C.21/2002 del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), una decisión administrativa que, detrás de su lenguaje técnico, mostraba un problema muy concreto que estaban atravesando bodegas y fraccionadores. La resolución había sido dictada en Mendoza el 30 de julio de 2002 y llevaba la firma del entonces director nacional del INV, Enrique L. Thomas. Su objetivo fue postergar hasta el 1 de septiembre de 2002 la entrada en vigencia de la Resolución C.14/2002, un nuevo sistema de registración y declaración de movimientos vitivinícolas que originalmente debía comenzar a aplicarse el 1 de agosto. Pero la historia es más interesante cuando se observa qué pretendía modificar aquella normativa. La Resolución C.14/2002, dictada el 27 de mayo y publicada el 4 de junio, buscaba simplificar determinados controles: eliminaba la obligación de registrar individualmente en los libros oficiales y declaraciones juradas los productos a medida que eran fraccionados y establecía un nuevo procedimiento para informar al INV los volúmenes que efectivamente salían de los establecimientos hacia el mercado interno. También disponía que las existencias de vino ya embotellado o fraccionado fueran consideradas junto con los volúmenes a granel de la misma categoría. La transición, sin embargo, generó un problema inesperado. Para iniciar el nuevo sistema, las bodegas debían reingresar a sus libros oficiales los volúmenes de productos que ya tenían fraccionados. Y allí apareció el inconveniente: las botellas y demás envases estaban almacenados formando estibas cuya composición dificultaba determinar exactamente cuánto correspondía a cada análisis de vino. Los propios fraccionadores advirtieron al organismo que podían no llegar a completar correctamente la tarea dentro del plazo previsto. Lo verdaderamente llamativo es la franqueza con que quedó registrado el problema en una norma nacional. El INV reconoció que los responsables temían no cumplir “en tiempo y forma” y sostuvo que era necesario adoptar medidas que evitaran colocarlos innecesariamente en condición de infractores. La solución fue sencilla: correr el calendario un mes y establecer el 1 de septiembre como nueva fecha de entrada en vigencia. Así, un detalle aparentemente burocrático terminó retratando una parte poco conocida de la vida cotidiana de la vitivinicultura argentina: detrás de cada botella había libros oficiales, declaraciones juradas, inventarios, análisis, litros registrados y un enorme mecanismo estatal de fiscalización. El INV tenía —y tiene su origen institucional en la Ley General de Vinos Nº 14.878 de 1959— competencia nacional sobre la producción, industria y comercio vitivinícola, aunque su corazón administrativo se encontraba en Mendoza. Y hay un detalle que convierte al documento en una auténtica fotografía de época: mientras la Argentina de 2002 convivía con la pesificación, las cuasimonedas, la emergencia económica y una profunda reorganización del Estado y de las empresas, las bodegas mendocinas tenían además que contar botella por botella —y litro por litro— para adaptar sus existencias a una nueva forma de registración oficial. Durante unas semanas, aquel problema de estibas, inventarios y papeles fue suficientemente importante como para llegar desde las bodegas hasta las páginas del Boletín Oficial de la República Argentina. Una de esas pequeñas historias administrativas que casi nadie recuerda, pero que permiten comprender cómo funcionaba realmente la enorme maquinaria vitivinícola de Mendoza hace más de dos décadas. #MendozaHistory #ArgentineWine #MendozaWine #WineHistory #ArgentinaHistory #WineIndustry #Winemaking #Wineries #Viticulture #WineCulture #HistoricalArgentina #MendozaArgentina #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #VinoArgentino #VinoMendocino #Vitivinicultura #INV #InstitutoNacionalDeVitivinicultura #Bodegas #HistoriaArgentina #Argentina2002 #Vendimia #HistoriaDelVino #Efemerides #7DeAgosto #IndustriaVitivinicola
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viernes, 7 de agosto de 2026
7 DE AGOSTO DE 2002: CUANDO EL INV FRENÓ UNA NUEVA REGLA DEL VINO PARA EVITAR QUE LAS BODEGAS QUEDARAN COMO INFRACTORAS
En medio de uno de los años más convulsionados de la historia económica argentina reciente, el vino mendocino también dejó su pequeña pero reveladora huella en el Boletín Oficial de la Nación. El miércoles 7 de agosto de 2002, la edición Nº 29.957 publicó la Resolución C.21/2002 del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), una decisión administrativa que, detrás de su lenguaje técnico, mostraba un problema muy concreto que estaban atravesando bodegas y fraccionadores. La resolución había sido dictada en Mendoza el 30 de julio de 2002 y llevaba la firma del entonces director nacional del INV, Enrique L. Thomas. Su objetivo fue postergar hasta el 1 de septiembre de 2002 la entrada en vigencia de la Resolución C.14/2002, un nuevo sistema de registración y declaración de movimientos vitivinícolas que originalmente debía comenzar a aplicarse el 1 de agosto. Pero la historia es más interesante cuando se observa qué pretendía modificar aquella normativa. La Resolución C.14/2002, dictada el 27 de mayo y publicada el 4 de junio, buscaba simplificar determinados controles: eliminaba la obligación de registrar individualmente en los libros oficiales y declaraciones juradas los productos a medida que eran fraccionados y establecía un nuevo procedimiento para informar al INV los volúmenes que efectivamente salían de los establecimientos hacia el mercado interno. También disponía que las existencias de vino ya embotellado o fraccionado fueran consideradas junto con los volúmenes a granel de la misma categoría. La transición, sin embargo, generó un problema inesperado. Para iniciar el nuevo sistema, las bodegas debían reingresar a sus libros oficiales los volúmenes de productos que ya tenían fraccionados. Y allí apareció el inconveniente: las botellas y demás envases estaban almacenados formando estibas cuya composición dificultaba determinar exactamente cuánto correspondía a cada análisis de vino. Los propios fraccionadores advirtieron al organismo que podían no llegar a completar correctamente la tarea dentro del plazo previsto. Lo verdaderamente llamativo es la franqueza con que quedó registrado el problema en una norma nacional. El INV reconoció que los responsables temían no cumplir “en tiempo y forma” y sostuvo que era necesario adoptar medidas que evitaran colocarlos innecesariamente en condición de infractores. La solución fue sencilla: correr el calendario un mes y establecer el 1 de septiembre como nueva fecha de entrada en vigencia. Así, un detalle aparentemente burocrático terminó retratando una parte poco conocida de la vida cotidiana de la vitivinicultura argentina: detrás de cada botella había libros oficiales, declaraciones juradas, inventarios, análisis, litros registrados y un enorme mecanismo estatal de fiscalización. El INV tenía —y tiene su origen institucional en la Ley General de Vinos Nº 14.878 de 1959— competencia nacional sobre la producción, industria y comercio vitivinícola, aunque su corazón administrativo se encontraba en Mendoza. Y hay un detalle que convierte al documento en una auténtica fotografía de época: mientras la Argentina de 2002 convivía con la pesificación, las cuasimonedas, la emergencia económica y una profunda reorganización del Estado y de las empresas, las bodegas mendocinas tenían además que contar botella por botella —y litro por litro— para adaptar sus existencias a una nueva forma de registración oficial. Durante unas semanas, aquel problema de estibas, inventarios y papeles fue suficientemente importante como para llegar desde las bodegas hasta las páginas del Boletín Oficial de la República Argentina. Una de esas pequeñas historias administrativas que casi nadie recuerda, pero que permiten comprender cómo funcionaba realmente la enorme maquinaria vitivinícola de Mendoza hace más de dos décadas. #MendozaHistory #ArgentineWine #MendozaWine #WineHistory #ArgentinaHistory #WineIndustry #Winemaking #Wineries #Viticulture #WineCulture #HistoricalArgentina #MendozaArgentina #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #VinoArgentino #VinoMendocino #Vitivinicultura #INV #InstitutoNacionalDeVitivinicultura #Bodegas #HistoriaArgentina #Argentina2002 #Vendimia #HistoriaDelVino #Efemerides #7DeAgosto #IndustriaVitivinicola
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