viernes, 7 de agosto de 2026

7 DE AGOSTO DE 2002: CUANDO EN GUAYMALLÉN UN PLIEGO OFICIAL PODÍA PAGARSE EN PESOS, LECOP O PETROM


En plena crisis económica argentina, cuando el dinero había dejado de ser algo tan sencillo como un billete de curso legal, una pequeña publicación administrativa dejó congelada para siempre una de las escenas más extraordinarias de la Mendoza de 2002. El 7 de agosto de aquel año, el Boletín Oficial provincial publicó el llamado de la Municipalidad de Guaymallén a la Licitación Pública Nº 22-2002, destinada a contratar trabajos de excavación, relleno sanitario y tapado de residuos domiciliarios en el basural departamental. La apertura estaba prevista para el 14 de agosto, a las 11, dentro del expediente Nº 437.811-SO-2002. Hasta allí, una licitación municipal más. Pero una línea del aviso convirtió aquel documento burocrático en una auténtica fotografía de la crisis: el pliego, valuado en $500, podía abonarse en “Pesos y/o LECOP y/o PETROM”. No eran, estrictamente hablando, tres monedas oficiales. El peso seguía siendo la moneda nacional; las LECOP y los PETROM eran títulos públicos que terminaron funcionando en la vida diaria como cuasimonedas, utilizados para pagar salarios, impuestos, compras y obligaciones cuando los Estados tenían enormes dificultades para conseguir pesos. Pero para una persona que en aquel 2002 debía comprar, cobrar o hacer un trámite, la distinción jurídica probablemente importaba mucho menos que una pregunta elemental: ¿este papel me lo aceptan o no? Las LECOP —Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales— habían nacido a escala nacional mediante el Decreto 1004/2001, firmado el 9 de agosto de 2001. Eran títulos denominados en pesos, emitidos dentro del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial y destinados a aliviar la falta de liquidez de provincias y municipios. Durante la crisis llegaron a circular masivamente y podían utilizarse para determinadas obligaciones e impuestos. Mendoza, por su parte, creó su propio instrumento. La Ley Provincial Nº 6.982, sancionada el 11 de febrero y publicada el 20 de febrero de 2002, autorizó la emisión de las Letras de Tesorería PETROM. La norma contempló hasta 150 millones de pesos para obligaciones provinciales y otros 28 millones, de los cuales hasta 18 millones podían vincularse con municipios adheridos y 10 millones con programas destinados a desequilibrios fiscales municipales. Su característica distintiva estaba escrita prácticamente en su nombre: los PETROM estaban garantizados con recursos provenientes de las regalías petrolíferas de Mendoza. Los primeros PETROM comenzaron a circular el 24 de mayo de 2002, apenas dos meses y medio antes de aquella licitación de Guaymallén. Su desembarco no fue sencillo: hubo comercios que los recibieron, otros que los rechazaron y carteles que comenzaron a aparecer en vidrieras anunciando si el establecimiento aceptaba o no aquellos nuevos papeles. Una fotografía tomada en Mendoza el 31 de mayo de 2002 muestra precisamente uno de esos avisos: “Se aceptan bonos PETROM”, una imagen que resume mejor que muchas estadísticas hasta qué punto la excepcionalidad económica se había convertido en parte del paisaje cotidiano. Y entonces aparece aquel aviso del 7 de agosto de 2002. Una municipalidad necesitaba realizar trabajos sobre sus residuos y, al poner a la venta el pliego correspondiente, dejó establecido que los 500 pesos podían cancelarse indistintamente con pesos, LECOP o PETROM. No es una anécdota reconstruida décadas después ni un recuerdo deformado por la nostalgia: está escrito literalmente en el Boletín Oficial de Mendoza. Quizás allí se encuentre lo fascinante de estos documentos aparentemente menores. Las grandes crisis suelen recordarse mediante presidentes, ministros, discursos, bancos cerrados, protestas y estadísticas. Pero la historia cotidiana muchas veces permanece escondida en una línea perdida de una licitación municipal. En la Mendoza de 2002, hasta la adquisición de un simple pliego administrativo podía obligar a especificar qué clase de “dinero” estaba dispuesto a recibir el Estado. Pesos nacionales, bonos nacionales o letras mendocinas respaldadas por el petróleo: tres papeles diferentes intentando cumplir, al mismo tiempo, una misma función. Era la Argentina posterior al colapso de 2001 convertida en letra administrativa. #MendozAntigua #Mendoza #Guaymallén #HistoriaDeMendoza #MendozaHistoria #Crisis2001 #Crisis2002 #Petrom #LECOP #Cuasimonedas #HistoriaArgentina #Argentina2002 #BoletínOficial #EconomíaArgentina #MemoriaHistórica #Efemérides #UnDíaComoHoy #ArgentinaHistory #MendozaHistory #EconomicHistory #ArgentineHistory #FinancialCrisis #LocalHistory #HistoricalDocuments

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