domingo, 6 de septiembre de 2015

El grandioso dique del río Mendoza. (década de 1920)


Colocación de placas conmemorativas al centenario de la Revolución de Mayo (1910) en la Plaza San Martín, atras se observa el Teatro Municipal. Mendoza


Calle San Martín al norte desde calle Necochea. Ciudad Capital de Mendoza. (año 1916)


Archivo de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza

Trajes de baño en la década de 1930

Si bien la década de 1920 se demostró ser una década liberadora para los diseñadores de trajes de baño, ya que experimentaron con nuevos tejidos y cortes para hacer trajes de baño más corto, apretado, y flirtier, este prototipo consiste en un corto, falda de estilo vestido con un escote bajo y hombros desnudos siendo el mismo en la década de 1930. Hasta la introducción del bikini en 1946, este estilo de maillot se acortaría aún más y apretó para revelar progresivamente más y más piel. Aquí está una colección de hermosos trajes de baño de Hollywood en la década de 1930 ...

  

  

   

  

    

    

  

  

Fuente:  Glamour Daze








7 DE AGOSTO DE 1937: HILERET SE CASÓ CON LEDESMA… UNA BODA DE LA ALTA SOCIEDAD ARGENTINA CON UNA COINCIDENCIA QUE PARECE INVENTADA


El 7 de agosto de 1937, en el Buenos Aires elegante de entreguerras, María Luisa Antonia Hileret Dufaur y Pedro Miguel Ledesma Molina unieron sus vidas en un matrimonio que, visto casi noventa años después, posee una curiosidad irresistible: juntó los apellidos Hileret y Ledesma, dos nombres que cualquier argentino relacionaría inmediatamente con el mundo del azúcar y los alimentos. Sin embargo, la verdadera historia resulta mucho más interesante —y bastante diferente— de esa coincidencia comercial. María Luisa tenía apenas 20 años. Había nacido en Buenos Aires el 13 de junio de 1917 y pertenecía a una de las ramas de aquella familia Hileret que había alcanzado enorme poder económico en Tucumán. Era hija de René Hileret Dode y Odila Dufaur Jaquinet, y nieta de Clodomiro Hileret, el empresario francés cuya fortuna quedó ligada para siempre al gigantesco Ingenio Santa Ana. Pedro Miguel Ledesma Molina, por su parte, había nacido el 1 de marzo de 1915 y era hijo de Pedro Melitón Ledesma Casas y María Elina Molina Crisol. Los registros sitúan el matrimonio en agosto de 1937 en la monumental Basílica del Santísimo Sacramento, uno de los templos más distinguidos del barrio porteño de Retiro. Pero hay una extraordinaria ventana hacia la infancia de aquella novia. Nueve años antes del casamiento, en 1928, María Luisa había sido filmada cuando tenía solamente 11 años conduciendo un automóvil en Palermo. Ese documento cinematográfico sobrevivió y hoy forma parte del patrimonio audiovisual del Archivo General de la Nación. En la película aparece aquella niña de una familia privilegiada de la Argentina de los años veinte, primero paseando y después sentándose al volante de un automóvil descapotable. Es una de esas imágenes en movimiento capaces de convertir un nombre perdido en una persona real. Su apellido cargaba además con el esplendor y la caída de uno de los grandes imperios azucareros tucumanos. Los Hileret habían controlado Santa Ana, enorme establecimiento industrial alrededor del cual crecieron poblaciones, vías férreas, viviendas y una compleja sociedad azucarera. Pero para la década de 1930 aquella fortuna ya había atravesado graves dificultades financieras y el Banco de la Nación Argentina terminó interviniendo decisivamente en la administración del ingenio. La documentación histórica del propio Banco Nación conserva expedientes, acciones, deudas y bienes de aquella gigantesca empresa familiar. Y aquí aparece la gran ironía histórica: Hileret se casó con Ledesma, pero aquello no significó la unión de las actuales marcas Hileret y Ledesma. No encontré documentación que vincule a Pedro Miguel Ledesma Molina con la propiedad del Ingenio Ledesma de Jujuy. La historia societaria de esa empresa siguió otro camino: constituida como compañía azucarera a comienzos del siglo XX, pasó por figuras como Enrique Wollmann, Herminio Arrieta y posteriormente la familia Blaquier. Por eso, presentar aquella boda como una fusión de dos imperios azucareros sería atractivo… pero históricamente incorrecto. El matrimonio de María Luisa y Pedro Miguel tuvo tres hijos: Pedro Miguel, Alberto y Eduardo Juan Ledesma Hileret. Así, aquella boda aparentemente privada dejó una pequeña huella en la genealogía de varias de las familias tradicionales argentinas. Quizás eso sea precisamente lo que vuelve tan fascinante esta efeméride: un Hileret y un Ledesma realmente se casaron en 1937, dos apellidos que décadas después parecen destinados a encontrarse en una góndola argentina. Pero detrás de la coincidencia había algo mucho más profundo: la historia de la riqueza azucarera, la aristocracia social porteña, el ocaso del imperio de Santa Ana y hasta la película extraordinaria de una niña de once años manejando por Palermo. #ArgentineHistory #ArgentinaHistory #VintageArgentina #OldArgentina #BuenosAiresHistory #TucumanHistory #SugarIndustry #HistoricArgentina #VintagePhotography #HistoricalArchives #FamilyHistory #Genealogy #1930s #1937 #LatinAmericanHistory #MendozAntigua #HistoriaArgentina #Efemerides #Hileret #FamiliaHileret #Ledesma #Tucuman #IngenioSantaAna #HistoriaDeTucuman #BuenosAiresAntiguo #ArgentinaAntigua #FotosAntiguas #ArchivoHistorico #MemoriaArgentina #HistoriasArgentinas #1937 #BelleEpoque #HistoriaSocial #GenealogiaArgentina

La entrega de carbón, Washington DC, 1.925.


jueves, 3 de septiembre de 2015

Frente del Edificio del Banco de Mendoza, en el departamento de San Martín. (año 1949) Mendoza


11 de Febrero de 1950 se inaugura el Natatorio Tomás Godoy Cruz, ubicado en calle Britos y Almirante Brown. Mendoza


Una mendocina en Londres Nació en Mendoza y se educó en Inglaterra. Merceditas, hija del General José de San Martín, debió cruzar el océano y adaptarse a una vida diferente, lejos del territorio que su padre había libertado.

Hija del General José de San Martín, Mercedes Tomasa, nacida en Mendoza un 24 de agosto, vivió por más de dos años en la afueras de Londres, Gran Bretaña. 
Fue cuidada por Frances Joliffe, una acaudalada viuda que se casó con el reconocido comodoro Peter Heywood.
La niña estuvo internada en el colegio de Hampstead por dos años.
Viaje de ida
El 10 de febrero de 1824, Mercedes y su padre, el General San Martín, se embarcaron desde el puerto de Buenos Aires rumbo a Europa, en la fragata mercante francesa “Le Bayonnais”. Once días después, la nave zarpó con destino a Francia.
Durante los dos meses que duró el viaje, la pequeña Mercedes pudo entablar una sincera comunicación con su padre, aunque la infante mendocina era muy traviesa y se insubordinaba constantemente.
Cuando llegaron al puerto del El Havre, San Martín y su hija tuvieron un problema con la policía por unos paquetes que contenían periódicos porteños, los cuales le habían sido entregados para que los llevara a Londres, a sus suscriptores. 
Este inconveniente retrasó unos días la partida hacia Londres. Al fin, el 4 de mayo viajaron a la capital de Gran Bretaña, en el buque  Lady Wellington.
Amigos son los amigos
Luego de llegar al puerto de Southampton en las islas británicas, el Libertador, que tenía muchos y grandes amigos en aquella ciudad, se conectó directamente con  James Paroissien y Juan García del Río, ambos viejos colaboradores.
Inmediatamente, el General San Martín tomó contacto con la familia Heywood, quienes vivían en las afueras de la city londinense.
Entre sus prioridades, el héroe de Maipú quiso asegurarse de que su hija Mercedes fuera recibida en un excelente colegio.
Frances, la esposa de su amigo, el comodoro Peter Heywood, le recomendó un colegio con pensión completa para señoritas, llamado Hampstead College.
¿Quiénes eran los Heywood?
El comodoro Peter Heywood fue un destacado marino de la Real Armada del Reino Unido, famoso por ser uno de los cabecillas del motín del “Bounty” en 1788, hecho que fue llevado al cine por Hollywood en varias oportunidades.
Por esa rebelión, Heywood en un principio fue sentenciado a la horca, pero después una corte marcial lo sobreseyó. Posteriormente regresó a la marina y realizó otras misiones en diferentes lugares del mundo. En la primera década del sigo XIX, llegó a Sudamérica al mando de la fragata Nereus y por un tiempo estuvo en Buenos Aires.
El comodoro se retiró de la armada británica en 1816 y contrajo matrimonio con Frances Joliffe, mujer que se convertiría en la tutora de la infanta mendocina.
Mendoza, Buenos Aires y Hampstead
Por aquellos tiempo, Hampstead era una pequeña villa donde residían destacados políticos, militares, banqueros, abogados y comerciantes. 
La zona estaba poblada por grandes  mansiones con extensos terrenos coronada por inmensos árboles de robles.También, ese paraje poseía excelentes caminos que dividían a Hampstead en dos, rodeada de algunas posadas, como la popular Rossllyn Lodge.
Entre las mil doscientas casas, se encontraba la del matrimonio Heywood y, muy cerca de allí, el colegio en donde estudiaría Merceditas.
La señora Frances Heywood se encargó con esmero del cuidado de la niña de 10 años de edad.
La llegada al colegio pupilo no fue del todo buena para Mercedes, ya que no hablaba el idioma inglés y todo era muy diferente a Buenos Aires. A pesar de esto, Mercedes se adaptó y rápidamente aprendió la lengua de ese país
Mrs Frances Heywood, quien quería a la mendocina como a su propia hija, comentaba cuando se reunía los fines de semana con el General San Martín, los progresos que llevaba a cabo en el establecimiento educativo, destacándose en las artes aplicadas. 
El Libertador, instalado en una casa en  Park Place, estaba muy contento con su hija y sus tutores.
Un año y medio después de su llegada, la niña dejó el colegio y la ciudad de Londres para radicarse con su padre en Bruselas.
http://www.losandes.com.ar/article/una-mendocina-en-londres

Mapa de la República Argentina: Limitación territorial de las provincias y demarcación de los territorrios nacionales presentado al Congreso por el senador Nicasio Oroño. Año 1869.


Archivo General de la Nación

Pelícanos en Valparaíso Chile, ca. 1890


Construcción del World Trade Center


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Horneada de una típicas empanadas Criollas, pobladores de Ñacuñan, (Setiembre de 1980) Mendoza


..A la vuelta de la Ferretería París, en San Luis 76,(Ciudad Capital de Mendoza) estaba la casa de los dueños, la familia Gonzalez Gorri. Esta foto es de 1915


**19 DE AGOSTO DE 1945: EL GIGANTE DE LA SALUD MENDOCINA QUE COMENZÓ A SALVAR VIDAS ANTES DE SER INAUGURADO**


El 19 de agosto de 1945, en una mañana lluviosa, Mendoza inauguraba oficialmente una de las instituciones que terminaría marcando para siempre la historia sanitaria de la provincia y de todo Cuyo: el Hospital Central. Sin embargo, sus puertas ya conocían el dolor, la urgencia y la lucha por la vida mucho antes de aquella ceremonia. El proyecto había comenzado a tomar forma en 1938, cuando la creciente población del Gran Mendoza exigía un establecimiento capaz de concentrar especialidades, tecnología y profesionales que hasta entonces estaban dispersos en distintos hospitales. Así nació la idea del Gran Policlínico Central, una obra monumental para su época. Fue proyectado como un moderno monobloque de 27.688,84 metros cuadrados, con estructura antisísmica de hormigón armado, dos subsuelos, planta baja, seis pisos y azotea, y capacidad prevista para unas 500 camas. Pero el destino hizo que tuviera que entrar en acción antes de estar terminado. El 15 de enero de 1944 un devastador terremoto destruyó gran parte de la ciudad de San Juan. Miles de heridos necesitaron asistencia y Mendoza se convirtió inmediatamente en uno de los principales centros de socorro. Aunque el Central todavía estaba en obras, las autoridades ordenaron habilitarlo de urgencia. Camas, instrumental y elementos quirúrgicos fueron trasladados desde otros establecimientos y sus salas incompletas comenzaron a recibir víctimas llegadas desde San Juan. Los registros oficiales señalan que allí fueron atendidas 577 mujeres y 383 hombres —960 personas— y que 53 de aquellos pacientes fallecieron. Aquellas jornadas transformaron al edificio todavía inconcluso en hospital antes de que existiera formalmente como tal. Superada la emergencia, volvió a cerrarse para terminar las obras y finalmente, el 19 de agosto de 1945, quedó oficialmente inaugurado. La historia apenas comenzaba. Cuando en diciembre de 1950 nació la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo, el Central se convirtió en su primera gran sede: allí funcionaron buena parte de sus cátedras, el Decanato, la biblioteca y numerosas actividades académicas, consolidando su condición de hospital escuela. En 1965 otro acontecimiento colocó a Mendoza frente a la medicina internacional: llegó la denominada Misión Crafoord, integrada por especialistas suecos vinculados al Instituto Karolinska y encabezada por el prestigioso cirujano cardiovascular Clarence Crafoord. Aquella visita impulsó el Servicio Cardiovascular, que llegaría a convertirse en uno de los emblemas del establecimiento. En 1976, la doctora Elsa Piulat y su equipo protagonizaron otro hito al realizar, según la reseña histórica oficial del Gobierno provincial, el primer trasplante renal del interior argentino. Después vendrían décadas de incorporación de especialidades, hemodiálisis, cirugía cardiovascular, trasplantes, hemodinamia, trasplante de córneas y nuevas tecnologías. En 2020, la apertura del nuevo edificio de Guardia y Consultorios Externos coincidió con otra prueba extraordinaria: la pandemia de COVID-19. Al cumplir 80 años en 2025, el Gobierno de Mendoza señalaba que el Central contaba con más de 2.500 trabajadores y continuaba siendo centro de referencia para patologías complejas, neurotrauma y trasplantes. En 2025 sumó además un consultorio especializado en enfermedad renal crónica avanzada. Hoy, 19 de agosto de 2026, han pasado 81 años desde aquella inauguración oficial y 82 desde que sus salas todavía sin terminar recibieron a los heridos del terremoto sanjuanino. Pocas instituciones mendocinas pueden decir que comenzaron su historia de una manera semejante: el Hospital Central no necesitó esperar el corte de cintas para demostrar para qué había sido construido. Primero salvó vidas; después fue inaugurado. Y desde entonces, generación tras generación de médicos, enfermeros, técnicos, residentes, trabajadores, pacientes y familias ha seguido escribiendo entre sus pasillos una parte fundamental de la historia de Mendoza. #HospitalCentral #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #19DeAgosto #Efemerides #SaludPublica #Medicina #Cuyo #HistoriaArgentina #TerremotoDeSanJuan #PatrimonioMendocino #HospitalHistory #MendozaHistory #MedicalHistory #PublicHealth #ArgentinaHistory #OnThisDay


Los toreros se protegían en las defensas que estaban hechas de madera de olivo. Tomarse el olivo es correr a guarecerse.


Daniel Balmaceda

Una visión artística del sexto túnel de metro Avenida de Nueva York en 1939.


Los aviones vuelan entre las torres y los peatones cruzan como parte de la celebración de la apertura del puente Golden Gate en mayo del 1937.


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