domingo, 9 de agosto de 2026

9 DE AGOSTO DE 1943: MURIÓ EL HOMBRE QUE PUSO MÁQUINAS EN LAS AULAS DEL CAMPO ARGENTINO — MARCELO CONTI, EL PIONERO CUYA MUERTE TERMINÓ CONVERTIDA EN EL DÍA DE SU MUSEO


El 9 de agosto de 1943, la agronomía argentina perdió a uno de los hombres que más había trabajado para transformar la maquinaria, el riego y la experimentación agrícola en verdaderas disciplinas científicas y universitarias. Ese día murió en Buenos Aires el doctor Marcelo Conti, profesor de Mecánica e Hidráulica Agrícolas y una de las figuras fundadoras de la enseñanza moderna de la mecanización rural en el país. La fecha no surge de una tradición posterior: la propia revista de la Facultad de Agronomía y Veterinaria registró en 1943 su fallecimiento y publicó el homenaje que le rindieron sus estudiantes. Conti había llegado a la Argentina el 31 de julio de 1904, contratado por el gobierno luego de formarse en la Escuela Superior de Agronomía de Milán. Tras una breve estadía en la Escuela Agrícola de Bell Ville, Córdoba, Pedro N. Arata lo convocó para organizar y dirigir el campo experimental del naciente Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, antecedente directo de la actual Facultad de Agronomía de la UBA. Al año siguiente fundó como profesor titular las cátedras de Mecánica Agrícola e Hidráulica Agrícola. Pero Conti no quería que la mecánica del campo se aprendiera solamente en pizarrones y libros. Insistió en disponer de un espacio donde los estudiantes pudieran ver, estudiar, comparar y ensayar máquinas reales. Aquella idea terminó materializándose entre fines de 1912 y 1913 en un primitivo pabellón —originalmente un modesto galpón de chapa— con un gran espacio destinado a guardar y exhibir maquinaria y con instalaciones para las clases prácticas. Parte de aquella estructura original todavía se conserva. En 1913, además, Conti publicó su tratado de Mecánica Agrícola, una obra temprana destinada a sistematizar el conocimiento sobre motores y máquinas aplicados al trabajo rural. Su preocupación iba mucho más allá del tractor o del arado: investigó motores de viento y combustión interna, máquinas de labranza, cosecha mecánica, arados, resistencia de materiales y ensayos de tractores. Documentos conservados por la propia FAUBA muestran incluso estudios experimentales sobre un tractor a querosén Case, cosechadoras y el empleo del alcohol como combustible. También fue un especialista en hidráulica agrícola. Desde el Ministerio de Agricultura recorrió distintas regiones del país, proyectó obras y desarrolló campos experimentales destinados a estudiar riego, cultivos en tierras secas y recuperación de terrenos salinos. Años después participó en campañas destinadas a mejorar los rendimientos del trigo y promovió la inspección de motores a vapor, cuando esas enormes máquinas todavía eran protagonistas de cosechas y trilladoras. Su carrera atravesó varias instituciones. Volvió a la docencia de la UBA en 1917, se incorporó en 1920 a la Facultad de Agronomía de La Plata y continuó vinculado con organismos técnicos del Ministerio de Agricultura. En 1928 recibió de la UBA el diploma de Doctor Honoris Causa. Cuando en 1936 el antiguo instituto experimental fue reorganizado como Instituto de Mecánica e Hidráulica Agrícolas, el pabellón fue ampliado y, en 1938, Conti se convirtió en su primer director. Su producción intelectual fue enorme para la época: el homenaje publicado tras su muerte contabilizó alrededor de 80 trabajos, principalmente dedicados a la mecánica y la hidrología agrícolas. Y aquí aparece uno de los detalles más extraordinarios de esta historia. Conti murió el 9 de agosto de 1943, apenas un año después de jubilarse, y esa fecha terminó estableciéndose como el Día del Museo que ayudó a crear. La FAUBA continúa recordándolo: el histórico pabellón de mecánica lleva su nombre y el actual Museo Universitario de Maquinaria Agrícola —MUMaAg— conserva máquinas que permiten seguir la evolución tecnológica del campo argentino. En 2016, por ejemplo, la Facultad conmemoró simultáneamente los 103 años del Museo y los 73 años de la muerte de Marcelo Conti. La historia del museo también tuvo sus propios altibajos. Durante décadas perdió espacio y parte de su patrimonio quedó expuesto al deterioro. A comienzos del siglo XXI comenzó una recuperación de aquellas piezas y, en 2010, la Facultad formalizó institucionalmente el Museo Universitario de Maquinaria Agrícola. Entre su patrimonio sobreviven máquinas y dispositivos que originalmente habían servido no como simples objetos de exhibición, sino como instrumentos para enseñar, investigar y experimentar. Así, aquel 9 de agosto de 1943 no marcó solamente la muerte de un profesor. Cerraba la vida de un hombre que había llegado desde Italia cuando la mecanización del agro argentino todavía daba sus primeros grandes pasos y que entendió algo adelantado para su época: el futuro del campo también debía construirse dentro de laboratorios, talleres, aulas y estaciones experimentales. Ochenta y tres años después, las máquinas que ayudó a reunir siguen contando esa historia. Y existe una coincidencia histórica particularmente sugestiva: aquel mismo 9 de agosto de 1943, mientras el gobierno argentino avanzaba sobre la regulación y vigilancia del comercio de cereales, moría uno de los hombres que durante décadas había trabajado justamente sobre el otro extremo de esa enorme cadena productiva: cómo cultivar, regar, mecanizar y obtener más de la tierra mediante la ciencia y la tecnología. #MarceloConti #9DeAgosto #HistoriaArgentina #HistoriaDelAgro #AgriculturaArgentina #MaquinariaAgrícola #MecanizaciónAgrícola #Agronomía #UBA #FAUBA #CampoArgentino #PatrimonioRural #HistoriaRural #TecnologíaAgrícola #MendozAntigua #ArgentineHistory #AgriculturalHistory #FarmMachinery #AgriculturalEngineering #MechanizedFarming #FarmingHistory #RuralHeritage #HistoryOfAgriculture #Argentina

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...