Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (9617)
- Otras Provincias (4666)
- Curiosidades Históricas (2930)
- Década de 1920 (2727)
- otros paises (2481)
- Década de 1930 (2400)
- Década de 1910 (1970)
- Sociales (1892)
- Década de 1970 (1813)
- Década de 1900 (1632)
- Década de 1940 (1511)
- Publicidades (1398)
- Deportes en el Recuerdo (1345)
- Década de 1950 (1232)
- Videos (1142)
- Década de 1960 (907)
- Década de 1980 (854)
- Letra chica (717)
- antes de 1900 (666)
- Moda (635)
- Vendimia (604)
- graduados (400)
- solo mujer (286)
- Conociendo Mendoza (253)
- frases (251)
- policiales (238)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (216)
- Década de 1990 (209)
- Mendoza desde Arriba (111)
- Toponimias (91)
- década del 2000 (77)
- portadas (46)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (12)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
sábado, 25 de julio de 2020
viernes, 24 de julio de 2020
24 DE JULIO DE 1950: CABO CAÑAVERAL ENCENDIÓ SU PRIMER COHETE — EL BUMPER 8 QUE ABRIÓ LA GRAN PUERTA HACIA EL ESPACIO
El 24 de julio de 1950, una columna de fuego y humo se elevó sobre la costa de Florida y convirtió para siempre a Cabo Cañaveral en sinónimo de exploración espacial. Desde el Complejo de Lanzamiento 3 despegó el Bumper 8, el primer cohete lanzado desde aquel territorio que décadas más tarde sería escenario de viajes tripulados, misiones lunares, sondas planetarias y algunos de los mayores desafíos tecnológicos de la humanidad. Aquel vuelo ocurrió ocho años antes de que la NASA comenzara oficialmente sus operaciones y cuando el lugar todavía formaba parte del recién creado Long Range Proving Ground, un campo experimental administrado conjuntamente por el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina de Estados Unidos. El Bumper era una extraordinaria combinación de tecnología alemana y estadounidense: utilizaba como primera etapa un misil V-2, desarrollado originalmente por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, y llevaba sobre él un pequeño cohete científico WAC Corporal, construido por el Jet Propulsion Laboratory. El objetivo no era solamente alcanzar grandes alturas, sino estudiar la separación de etapas a enorme velocidad, experimentar nuevas trayectorias, perfeccionar los sistemas de lanzamiento y obtener información sobre las capas superiores de la atmósfera. El programa fue conducido por el Ejército estadounidense, con General Electric a cargo de parte de las operaciones de lanzamiento y la colaboración de técnicos alemanes trasladados a Estados Unidos después de la guerra. Entre aquellos especialistas se encontraba Wernher von Braun, quien no había sido arrebatado a la Unión Soviética, como suele repetirse erróneamente, sino que se rindió a las fuerzas estadounidenses junto con miembros de su equipo. Mediante el controvertido Proyecto Paperclip, alrededor de 125 científicos e ingenieros alemanes fueron enviados a Fort Bliss, Texas, y trabajaron en los ensayos de cohetes V-2 realizados en White Sands, Nuevo México. La historia también posee un costado oscuro que no debe omitirse: las V-2 habían sido fabricadas durante el régimen nazi mediante trabajo esclavo en el complejo subterráneo Mittelwerk, vinculado al campo de concentración Mittelbau-Dora, y la propia NASA reconoce que Von Braun conocía aquellas condiciones brutales. Los seis primeros vuelos del programa Bumper se realizaron en White Sands entre 1948 y 1949. El mayor éxito llegó con el Bumper 5, cuya segunda etapa alcanzó unos 393 kilómetros de altura y superó los 8.000 kilómetros por hora, estableciendo una marca extraordinaria para su época. Sin embargo, White Sands resultaba adecuado para lanzamientos casi verticales, pero no para pruebas de largo alcance con trayectorias más horizontales. Por esa razón se eligió Cabo Cañaveral: una costa poco poblada desde la cual los vehículos podían volar sobre el océano Atlántico reduciendo el peligro para las ciudades. El lanzamiento inaugural debía corresponder al Bumper 7 el 19 de julio de 1950, pero la humedad de Florida y una prolongada carga de oxígeno líquido provocaron la falla de una válvula. El vehículo fue retirado y sustituido por el Bumper 8, que finalmente despegó cinco días después ante las cámaras y los técnicos que observaban a pocos metros del escenario. El V-2 ascendió correctamente, aunque se inclinó solo 10 grados en lugar de los 22 previstos. La segunda etapa logró separarse, pero la tensión sufrida durante la maniobra impidió que su motor se encendiera. El experimento no cumplió todos sus objetivos, pero hizo historia: el primer cohete de Cabo Cañaveral ya había abandonado la plataforma. El Bumper 7 fue lanzado el 29 de julio y su etapa superior funcionó durante unos 40 segundos, recorriendo cerca de 240 kilómetros sobre el Atlántico. Aquel rudimentario cohete de dos etapas no llegó a la Luna ni puso un satélite en órbita, pero abrió el camino desde el mismo territorio que después vería despegar al Explorer 1, a los astronautas del programa Mercury, a las gigantescas misiones Apolo y a innumerables naves destinadas a explorar el sistema solar. Entre el humo, los andamios y las cámaras que registra esta histórica fotografía comenzaba una era: Cabo Cañaveral acababa de encender la primera llama de una aventura que terminaría llevando a la humanidad mucho más allá de la Tierra. La imagen fue difundida y acreditada oficialmente por la NASA. #Bumper8 #CaboCañaveral #HistoriaEspacial #ExploraciónEspacial #PrimerLanzamiento #CarreraEspacial #HistoriaDeLaNASA #Cohetes #Efemérides #ConquistaDelEspacio #CapeCanaveral #SpaceHistory #RocketLaunch #BumperV2 #SpaceExploration #FirstLaunch #RocketHistory #SpaceAge #OnThisDay #AerospaceHistory
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Cabo Cañaveral, Florida, EE. UU.
24 DE JULIO DE 1802: NACIÓ ALEXANDRE DUMAS — EL GIGANTE QUE CONVIRTIÓ LA HISTORIA EN AVENTURA Y DIO AL MUNDO MOSQUETEROS, VENGANZA Y ETERNIDAD
El 24 de julio de 1802 nació en Villers-Cotterêts, al norte de Francia, Alexandre Dumas Davy de la Pailleterie, el narrador que transformaría reyes, conspiraciones, prisiones, duelos y venganzas en algunas de las aventuras más apasionantes de la literatura universal. Era hijo de Marie-Louise Élisabeth Labouret y del general republicano Thomas-Alexandre Dumas, un extraordinario militar nacido en Saint-Domingue —actual Haití—, hijo de un noble francés y de una mujer negra esclavizada. Su padre murió en 1806 y dejó a la familia en una situación económica muy difícil. Aquel origen mestizo, que Dumas jamás ocultó, también lo expuso durante toda su vida a prejuicios y ataques racistas. Su educación formal fue limitada: aprendió apenas algunos rudimentos con un sacerdote y, siendo adolescente, comenzó a trabajar como empleado de una notaría. Sin embargo, poseía una imaginación desbordante, una memoria prodigiosa y una elegante caligrafía. Cuando decidió marcharse a París, esas cualidades le permitieron ingresar como escribiente en las oficinas del duque de Orléans, el futuro rey Luis Felipe. Durante el día copiaba documentos; por las noches leía historia, frecuentaba teatros y soñaba con conquistar los escenarios. Su gran irrupción llegó en 1829 con Henri III et sa cour, drama que sacudió a la Comédie-Française y lo convirtió, casi de inmediato, en una de las figuras centrales del romanticismo francés. Después llegarían piezas como Antony, Christine y La Tour de Nesle, pobladas por personajes que amaban, conspiraban y morían dominados por pasiones violentas. Pero su verdadera inmortalidad nacería con el auge de los periódicos y de las novelas publicadas por entregas. Dumas comprendió que cada capítulo debía terminar dejando al lector al borde del abismo, desesperado por conocer la continuación. En colaboración con investigadores y escritores —especialmente con Auguste Maquet— construyó una formidable maquinaria narrativa de intrigas, diálogos veloces, traiciones, identidades ocultas y héroes enfrentados al poder. De aquella asociación surgieron obras fundamentales como Los tres mosqueteros, Veinte años después, El vizconde de Bragelonne, El conde de Montecristo y La reina Margot. La participación de Maquet fue importante y, cuando la relación se quebró, ambos terminaron enfrentados judicialmente por derechos, pagos y reconocimiento; sin embargo, el ritmo, la voz, la expansión dramática y la energía que conquistaron al público llevaron la marca inconfundible de Dumas. Su vida fue casi tan desmesurada como sus novelas. Ganó fortunas y las gastó con una velocidad asombrosa en viajes, banquetes, amigos, amantes, proyectos editoriales, un teatro propio y el extravagante castillo de Montecristo. Escribió novelas históricas, memorias, crónicas, relatos fantásticos, biografías y libros de viajes; recorrió buena parte de Europa y convirtió cada experiencia en nuevo material literario. Entre sus títulos más recordados también aparecen El tulipán negro, Los hermanos corsos, Joseph Balsamo y la historia del misterioso hombre de la máscara de hierro, incluida en la monumental saga de los mosqueteros. Su obra llegó a reunir cientos de relatos y miles de personajes, mezclando figuras reales con criaturas imaginarias hasta volver casi imposible distinguir dónde terminaba la historia y comenzaba la leyenda En sus últimos años preparó el monumental Gran diccionario de cocina, fruto de su pasión por los sabores, los viajes y las grandes mesas. El manuscrito fue entregado a su editor en 1870, pero la guerra y su muerte interrumpieron la impresión; la obra apareció finalmente de manera póstuma en 1873, con más de mil páginas y cerca de tres mil recetas, comentarios y anécdotas gastronómicas. Alexandre Dumas murió el 5 de diciembre de 1870 en Puys, cerca de Dieppe, mientras Francia era golpeada por la guerra franco-prusiana. Más de un siglo después, el 30 de noviembre de 2002, sus restos fueron trasladados al Panteón de París, donde Francia reconoció finalmente al escritor mestizo y popular que había hecho soñar a generaciones enteras. Dumas no escribió solamente novelas de capa y espada: edificó un universo donde la amistad puede desafiar a los imperios, un prisionero puede regresar convertido en juez y cuatro camaradas pueden cabalgar para siempre contra la injusticia. Mientras alguien abra Los tres mosqueteros o acompañe a Edmond Dantès desde las mazmorras del castillo de If hasta su transformación en el conde de Montecristo, Alexandre Dumas seguirá vivo, empuñando la pluma como una espada y recordándonos que toda gran aventura comienza al pasar una página. #AlexandreDumas #TheThreeMusketeers #TheCountOfMonteCristo #FrenchLiterature #ClassicLiterature #HistoricalFiction #LiteraryHistory #GreatWriters #BookHistory #OnThisDay #WorldLiterature #AdventureNovels #LiteraryLegend #AlexandreDumas #AlejandroDumas #LosTresMosqueteros #ElCondeDeMontecristo #LiteraturaUniversal #HistoriaDeFrancia #NovelaHistórica #Romanticismo #GrandesEscritores #Efemérides #UnDíaComoHoy #HistoriaUniversal #MendozAntigua
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
02600 Villers-Cotterêts, Francia
24 DE JULIO DE 1943: HAMBURGO BAJO UNA LLUVIA DE FUEGO — LA OPERACIÓN GOMORRA QUE CONVIRTIÓ LA NOCHE EN UN INFIERNO
La noche del 24 al 25 de julio de 1943, cientos de bombarderos británicos aparecieron sobre Hamburgo y dieron comienzo a una de las campañas aéreas más destructivas de la Segunda Guerra Mundial. Bautizada Operación Gomorra, aquella ofensiva combinada se prolongaría hasta el 3 de agosto y enfrentaría a una gran ciudad portuaria e industrial con una sucesión de ataques nocturnos de la Royal Air Force y bombardeos diurnos de la Octava Fuerza Aérea del Ejército de Estados Unidos. En 1943 todavía no existía la actual Fuerza Aérea estadounidense como rama independiente, y el presidente norteamericano era Franklin D. Roosevelt, no Harry Truman. La operación se desarrolló mientras Iósif Stalin exigía a Roosevelt y Winston Churchill la apertura de un segundo frente occidental que redujera la enorme presión soportada por la Unión Soviética. Los aliados aún no estaban preparados para cruzar el canal de la Mancha, por lo que continuaron intensificando la ofensiva aérea contra ciudades, puertos, astilleros y centros industriales alemanes. Hamburgo era un objetivo prioritario por su puerto, sus refinerías, sus fábricas aeronáuticas y sus astilleros dedicados, entre otras actividades, a la construcción de submarinos. El mariscal Arthur Harris, jefe del Mando de Bombardeo británico, dirigió los ataques nocturnos. La primera oleada reunió a casi 800 aviones y estrenó una innovación que desconcertó a las defensas alemanas: Window, antecesor del moderno chaff. Los bombarderos arrojaron innumerables tiras de aluminio que generaron falsos ecos en las pantallas y saturaron los radares encargados de orientar a los cazas nocturnos y a la artillería antiaérea. La maniobra fue tan eficaz que solo una pequeña proporción de los aviones enviados se perdió aquella noche. La torre de la iglesia de San Nicolás, una de las construcciones más altas de Hamburgo, sirvió como referencia visible para los bombarderos. Las primeras incursiones provocaron grandes incendios y destruyeron edificios, redes de transporte, viviendas e instalaciones productivas. Sin embargo, el momento más terrible aún no había llegado. Durante la noche del 27 al 28 de julio, una concentración de bombas explosivas e incendiarias cayó sobre los barrios densamente poblados del este de la ciudad. Las explosivas arrancaron techos, rompieron ventanas y abrieron las construcciones; las incendiarias penetraron después en los interiores y encendieron miles de focos simultáneos. El calor acumulado generó una monstruosa tormenta de fuego. Las llamas consumieron el oxígeno y produjeron vientos de fuerza huracanada que arrancaban árboles, levantaban objetos y arrastraban personas hacia las zonas incendiadas. El asfalto llegó a ablandarse, los refugios se convirtieron en trampas y muchas víctimas murieron quemadas, intoxicadas por el humo o asfixiadas mientras trataban de protegerse bajo tierra. Hammerbrook, Hamm, Borgfelde y Rothenburgsort quedaron prácticamente arrasados; en Hamm fue destruido alrededor del 96 % de las edificaciones. Las cifras varían según los estudios, pero las fuentes oficiales de Hamburgo sitúan el número de muertos entre 34.000 y 37.000, muy por debajo de los 50.000 que algunas versiones difundieron durante décadas, aunque no por ello menos estremecedor. Se calcula además que unas 125.000 personas resultaron heridas, alrededor de 256.000 viviendas fueron totalmente destruidas y cerca de 900.000 habitantes huyeron o fueron evacuados de una ciudad que parecía haber desaparecido bajo el humo. La Operación Gomorra continúa siendo uno de los capítulos más discutidos de la guerra aérea: una ofensiva dirigida contra una ciudad fundamental para la maquinaria bélica nazi, pero ejecutada mediante bombardeos que provocaron la muerte masiva de civiles, trabajadores extranjeros, prisioneros y personas perseguidas por el propio régimen. La memoria actual de Hamburgo recuerda a las víctimas sin separar aquella tragedia de su origen: la guerra de conquista y exterminio iniciada por la Alemania nazi, cuyas ciudades terminaron padeciendo la violencia que el régimen había desatado previamente sobre Varsovia, Róterdam, Belgrado, Coventry y gran parte de Europa. Entre edificios vaciados por dentro, calles sepultadas y barrios borrados del mapa, Hamburgo quedó convertida en el símbolo de una verdad brutal: cuando la guerra llega a las ciudades, las fronteras entre el objetivo militar y la población civil pueden desaparecer entre las llamas. Aquella noche de julio, el cielo no se limitó a bombardear una metrópoli: abrió una herida que todavía forma parte de la memoria europea. #OperaciónGomorra #Hamburgo1943 #SegundaGuerraMundial #HistoriaMilitar #BombardeoDeHamburgo #TormentaDeFuego #MemoriaHistórica #HistoriaDeEuropa #RoyalAirForce #Efemérides #OperationGomorrah #Hamburg1943 #WorldWarII #WWIIHistory #HamburgFirestorm #BomberCommand #USAAF #MilitaryHistory #WarHistory #HistoricalMemory #OnThisDay
24 DE JULIO DE 1783: NACIÓ SIMÓN BOLÍVAR — EL HOMBRE QUE CRUZÓ LOS ANDES, QUEBRÓ EL PODER ESPAÑOL EN SUDAMÉRICA Y SOÑÓ UNA NACIÓN CONTINENTAL
El 24 de julio de 1783 nació en Caracas Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, el hombre que pasaría a la historia como el Libertador. Llegó al mundo dentro de una poderosa familia criolla, propietaria de haciendas y una considerable fortuna, pero su infancia estuvo atravesada por la muerte: perdió a su padre antes de cumplir tres años y a su madre cuando apenas tenía nueve. Tras quedar bajo la tutela de distintos familiares, recibió enseñanzas de maestros como Simón Rodríguez, quien dejó una profunda huella en su pensamiento, y del joven humanista Andrés Bello. A los trece años ingresó como cadete en las milicias de los Valles de Aragua y, en 1799, fue enviado a España para completar una formación que incluyó historia, literatura, matemáticas, francés, esgrima y conocimientos militares. En Madrid conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza, con quien se casó en mayo de 1802. Regresaron juntos a Venezuela, pero la felicidad duró apenas unos meses: María Teresa murió en enero de 1803, víctima de una enfermedad identificada tradicionalmente como fiebre amarilla. Devastado, Bolívar volvió a Europa, se reencontró con Simón Rodríguez, se sumergió en la lectura de los clásicos y contempló de cerca las transformaciones políticas provocadas por la Revolución Francesa y el ascenso de Napoleón. En 1805, durante su paso por Roma, pronunció en el Monte Sacro el célebre juramento de no dar descanso a su brazo hasta liberar a la América española Cuando Caracas formó su Junta de Gobierno en 1810, Bolívar fue enviado a Londres junto con Andrés Bello y Luis López Méndez para buscar apoyo internacional. De regreso se convirtió en uno de los defensores más fervientes de la independencia declarada en 1811 y combatió bajo las órdenes de Francisco de Miranda. La caída de la Primera República lo obligó a abandonar Venezuela, pero desde Cartagena escribió un manifiesto en el que analizó las causas de la derrota y preparó su regreso. En 1813 encabezó la fulminante Campaña Admirable, atravesó los Andes venezolanos, entró triunfalmente en Caracas y recibió oficialmente el título de Libertador. Sin embargo, la guerra estaba lejos de terminar: las fuerzas realistas dirigidas por José Tomás Boves destruyeron la Segunda República en 1814, mientras la llegada del ejército expedicionario de Pablo Morillo agravó la reconquista española y empujó a Bolívar hacia un nuevo exilio. Refugiado en Jamaica, escribió en septiembre de 1815 la monumental Carta de Jamaica, una reflexión sobre el pasado colonial, la lucha independentista y el futuro político del continente. Su valor histórico fue reconocido con la incorporación de sus manuscritos al Registro Regional Memoria del Mundo de la UNESCO. Desde allí pasó a Haití, donde el presidente Alexandre Pétion le proporcionó armas, recursos y embarcaciones para regresar a Venezuela. En 1816 Bolívar proclamó la libertad de los esclavizados y, tras numerosos reveses, consiguió establecer en Guayana una base política, militar y económica desde la cual reorganizó la República. En 1819 convocó el Congreso de Angostura y emprendió una de las operaciones más temerarias de la historia sudamericana: cruzó con su ejército los llanos inundados y el gélido páramo de Pisba para caer inesperadamente sobre Nueva Granada. Después de los combates de Gámeza y Pantano de Vargas, la victoria de Boyacá, el 7 de agosto, abrió las puertas de Bogotá y permitió fundar la República de Colombia —la llamada Gran Colombia—, integrada por territorios que hoy pertenecen a Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. Dos años después, la victoria de Carabobo aseguró la independencia venezolana. La epopeya continuó hacia el sur. En 1822, Antonio José de Sucre venció en Pichincha y aseguró la liberación de Quito. Ese mismo año, Bolívar se reunió en Guayaquil con el general José de San Martín en una entrevista privada que todavía alimenta debates históricos. San Martín se retiró posteriormente de la escena política y militar, mientras Bolívar asumió la conducción de la campaña peruana. El 6 de agosto de 1824 consiguió en Junín su última gran victoria personal. La batalla decisiva de Ayacucho, librada el 9 de diciembre, no fue dirigida directamente por Bolívar, sino por Sucre, a quien había entregado el mando del ejército. Aquel triunfo obligó a capitular al principal poder militar español en el Perú y selló la emancipación de gran parte de Sudamérica. En 1825 las provincias del Alto Perú se constituyeron como una nueva nación que tomó el nombre de Bolivia en su honor. Bolívar redactó para ella un proyecto constitucional, aunque su primer presidente fue Sucre. El Libertador había derrotado ejércitos y transformado el mapa continental, pero no pudo vencer las divisiones internas. Su sueño de una América unida chocó contra rivalidades regionales, disputas entre centralistas y federalistas, rebeliones y crecientes acusaciones de autoritarismo. En 1828 sobrevivió a un atentado en Bogotá; en 1830 renunció a la presidencia de Colombia y emprendió un viaje hacia la costa, agotado, enfermo y profundamente decepcionado por la fragmentación de la Gran Colombia. Murió el 17 de diciembre de 1830, a los 47 años, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de Santa Marta. Simón Bolívar fue un hombre de gloria, contradicciones y ambiciones gigantescas. No combatió solo: sus victorias fueron también obra de miles de soldados, mujeres, indígenas, afrodescendientes, llaneros, campesinos y oficiales como Sucre, Santander, Páez, Urdaneta y tantos otros. Pero fue él quien consiguió convertir aquellos esfuerzos dispersos en una ofensiva continental. Su proyecto político se derrumbó antes que su vida, aunque su nombre sobrevivió en ciudades, países, monumentos y documentos. Cruzó montañas que parecían imposibles, derrotó al poder colonial donde parecía invencible y dejó un sueño que América todavía no ha terminado de discutir: el de permanecer libre sin dejar de estar unida. #SimonBolivar #TheLiberator #LatinAmericanHistory #SouthAmericanIndependence #GranColombia #BattleOfBoyaca #BattleOfCarabobo #SpanishAmericanIndependence #HistoryOfVenezuela #HistoryOfColombia #OnThisDay #HistoricalFigures #FreedomAndIndependence #LatinAmericaHistory #SimónBolívar #ElLibertador #IndependenciaDeAmérica #HistoriaLatinoamericana #GranColombia #BatallaDeBoyacá #BatallaDeCarabobo #CampañaAdmirable #CartaDeJamaica #AntonioJoséDeSucre #JoséDeSanMartín #Efemérides #UnDíaComoHoy #HistoriaUniversal #MendozAntigua
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Caracas, Distrito Capital, Venezuela
El 24 de Julio de 1911, en Cusco, al este de la cordillera central del Perú, el historiador Hiram Bingham redescubría las ruinas de “Machu Picchu” y las hace conocidas mundialmente. (EH)
Machu Picchu, (montaña vieja) fue construida a mediados del siglo XV como residencia de descanso de Pachacútec, noveno Inca del Tahuantinsuyo y posteriormente ampliada para convertirse en santuario. Ubicada a 2438 mts de altura, sus 170 edificios ocupan una franja de 550 mts de largo por 200 mts de ancho, la ciudad estaba integrada a los valles agrícolas que confluyen en la quebrada de Picchu, único acceso que poseía para los alrededor de mil personas que frecuentaban el santuario. La caída de Cuzco en poder de los Españoles en 1534 hizo que muchas tribus de la zona huyeran del valle abandonando la ciudad, que los invasores desestimaron conocer por no haber allí riquezas que justificaran el trayecto y se dedicaron a la explotación agrícola del valle. Las rutas económicas de los colonos pasaban lejos de Cuzco por lo que la ciudad abandonada comenzó a ser devorada por la vegetación y quedó escondida, en 1865, el naturalista italiano Antonio Raimondi es el primero que lleva un registro de su búsqueda, que no da resultados aunque por sus mapas estuvo a solo 500 mts de encontrarla. En 1870 un minero alemán elabora un mapa minero ayudado por gente del lugar y en él figura como referencia el monte al que llaman “Machu Picchu”, es este mapa en que se basa el explorador francés Charles Wiener pera iniciar su búsqueda que también fracasa, convirtiendo a la ciudad en una obsesión para los arqueólogos. En Julio de 1894 el arrendador Agustín Lizárraga, dice haber encontrado unas ruinas casi inaccesibles y regresa 8 años después con otros tres amigos, pero ninguno toma conciencia del hallazgo y olvidan el hecho. En 1911 el historiador norteamericano Hiram Bingham, estando en Cuzco se entera de la historia de Lizárraga y trata de ubicarlo pero nunca pudo dar por él, sin embargo decide intentar encontrar las ruinas, junto al agricultor Melchor Arteaga y el sargento Carrasco llegan a la ciudadela por el lado sur el 24 de Julio de 1911. Bingham se dio cuenta de inmediato de la trascendencia de "su" descubrimiento, sin embargo al día siguiente descubre en una piedra un grafiti que decía "A.Lizárraga 1902", de inmediato se tragó su orgullo y escribió en su diario "El descubridor de Machu Pichu fue Agustín Lizárraga". Bingham da a conocer el hallazgo y consigue el patrocinio de la Universidad de Yale, la National Geographic Society y el gobierno peruano para iniciar las tareas de limpieza del sitio. Si bien queda claro que ni Lizárraga ni Bingham “Encontraron” las ruinas ya que estas nunca estuvieron “perdidas”, Lizárraga tiene el mérito de redescubrirlas y Bingham de reconocer la importancia de estas en la reconstrucción de la historia de América, los mas de 40 mil objetos hallados y llevados a museos de los EEUU, empezaron a ser devueltos al Perú en 2007.
24 DE JULIO DE 1980: MURIÓ PETER SELLERS — EL HOMBRE DE MIL ROSTROS QUE HIZO REÍR AL MUNDO MIENTRAS SE BORRABA A SÍ MISMO
El 24 de julio de 1980, la comedia perdió a uno de sus intérpretes más extraordinarios. Peter Sellers murió en el Middlesex Hospital de Londres, a los 54 años, después de sufrir un grave ataque cardíaco mientras se hospedaba en el hotel Dorchester. Había nacido como Richard Henry Sellers el 8 de septiembre de 1925 en Southsea, Portsmouth, dentro de una familia dedicada al teatro de variedades. Sus padres lo llamaban Peter en recuerdo de un hermano mayor que había nacido sin vida, una sombra familiar que, según varios biógrafos, contribuyó a las inseguridades que lo acompañaron durante su vida. Prácticamente criado entre camarines, escenarios y compañías ambulantes, aprendió música, batería, ukelele, imitación y comicidad antes de alcanzar la fama. Durante la Segunda Guerra Mundial no sirvió en la infantería, sino en la Real Fuerza Aérea británica: debido a sus problemas de visión terminó integrando espectáculos destinados a entretener a las tropas. El Imperial War Museums conserva incluso imágenes filmadas en Birmania en 1945 donde aparece tocando el ukelele y actuando con un RAF Gang Show. Tras la guerra llevó su prodigiosa colección de voces y acentos a la radio. Desde 1951, junto con Spike Milligan, Harry Secombe y Michael Bentine, convirtió The Goon Show de la BBC en un fenómeno de humor absurdo que influyó profundamente en la comedia británica posterior. El cine descubrió muy pronto que Sellers no interpretaba simplemente a un personaje: parecía desaparecer dentro de él. Después de trabajos como The Ladykillers y I’m All Right Jack, su talento cruzó fronteras. Stanley Kubrick le permitió desplegar su capacidad de improvisación en Lolita y más tarde lo transformó en tres hombres completamente diferentes —el capitán Mandrake, el presidente Merkin Muffley y el delirante doctor Strangelove— en Dr. Strangelove, interpretación que le otorgó su primera nominación al Óscar como mejor actor. En 1963 apareció el personaje que lo convertiría en un ícono mundial: el torpe, solemne e indestructible inspector Jacques Clouseau de La pantera rosa. Con su acento francés imposible, sus caídas milimétricas y una dignidad capaz de sobrevivir a cualquier catástrofe, Sellers convirtió al policía creado por Blake Edwards en una de las figuras más reconocibles de la historia del humor. En 1968 protagonizó La fiesta inolvidable, una demostración magistral de comedia física, aunque su representación de un actor indio es observada hoy desde una mirada crítica por apoyarse en estereotipos raciales propios de aquella época. Detrás de las cámaras, sin embargo, el hombre que provocaba carcajadas atravesaba una existencia turbulenta: cuatro matrimonios, graves problemas cardíacos, impulsos destructivos y una sensación persistente de no poseer una identidad fuera de sus personajes. Durante una célebre aparición en The Muppet Show convirtió aquella angustia en humor al insinuar que el verdadero Peter Sellers ya no existía. Su gran reivindicación artística llegó en 1979 con Being There —Desde el jardín—, dirigida por Hal Ashby y basada en la novela de Jerzy Kosiński. Sellers interpretó a Chance, un jardinero ingenuo y aislado que, hablando únicamente mediante frases aprendidas de la televisión y del cuidado de las plantas, termina siendo considerado un brillante pensador político. Aquella actuación contenida, melancólica y casi silenciosa le valió una nueva nominación al Óscar como mejor actor y demostró que bajo Clouseau, las voces y los disfraces también habitaba un intérprete dramático excepcional. Su corazón estaba seriamente afectado desde una crisis coronaria sufrida en 1964. El 22 de julio de 1980 se desplomó en su habitación del Dorchester y fue trasladado al hospital, donde murió poco después de la medianoche del día 24. No desapareció solamente un comediante: se apagó un camaleón irrepetible que podía convertirse en emperador, médico, presidente, jardinero, inspector o científico loco, pero que nunca logró sentirse completamente cómodo interpretándose a sí mismo. Peter Sellers hizo de sus contradicciones un arte y dejó una certeza difícil de discutir: mientras sus películas continúen proyectándose, la risa jamás perderá del todo a su mejor cómplice. #PeterSellers #LaPanteraRosa #InspectorClouseau #DesdeElJardín #DrStrangelove #LaFiestaInolvidable #HistoriaDelCine #CineClásico #GenioDelHumor #Efemérides #HumorBritánico #LeyendasDelCine #PeterSellersLegacy #ThePinkPanther #InspectorClouseau #BeingThere #DrStrangelove #ClassicCinema #ComedyLegend #BritishComedy #FilmHistory #HollywoodLegends #OnThisDay
Imágenes Históricas. El Día D, 1944.
Fue la invasión para salvar a la civilización, y Robert Capa, de LIFE, estaba allí, el único fotógrafo que caminaba con las 34.250 tropas en la playa de Omaha durante el aterrizaje del Día D. Sus fotografías, impregnadas de un movimiento discordante desde el centro de ese brutal asalto, le dieron al público la visión de un soldado estadounidense de los peligros de la guerra. El soldado en este caso era el soldado de primera clase Huston Riley, quien después de que los nazis bombardearan su nave de desembarco, saltó al agua tan profundo que tuvo que caminar por el fondo hasta que no pudo contener la respiración. Cuando activó sus salvavidas del cinturón de la Marina M-26 y flotó hacia la superficie, Riley se convirtió en un objetivo para las armas y los proyectiles de artillería que derribaban a sus camaradas. Golpeado varias veces, el soldado de 22 años tardó aproximadamente media hora en llegar a la costa de Normandía. Capa le tomó esta foto en las olas y luego, con la ayuda de un sargento, ayudó a Riley, quien luego recordó haber pensado: "¿Qué demonios está haciendo este tipo aquí? No me lo puedo creer. Aquí hay un camarógrafo en la orilla. Capa pasó una hora y media bajo fuego cuando murieron hombres a su alrededor. Luego, un servicio de mensajería transportó sus cuatro rollos de película a las oficinas de LIFE en Londres, y el gerente general de la revista detuvo las prensas para incluirlos en la edición del 19 de junio. Sin embargo, la mayor parte de la película no mostró imágenes después del procesamiento, y solo sobrevivieron algunos fotogramas. Las imágenes restantes tienen un aspecto granulado y borroso que les da la sensación de acción frenética, una cualidad que ha llegado a definir nuestra memoria colectiva de ese choque épico.
jueves, 23 de julio de 2020
23 DE JULIO DE 1935: SANGRE EN EL SENADO — BORDABEHERE CAYÓ EN MEDIO DEL ESCÁNDALO DE LAS CARNES
El 23 de julio de 1935, el recinto del Senado argentino se convirtió en escenario de uno de los crímenes políticos más estremecedores de la historia nacional. Enzo Bordabehere, senador electo por Santa Fe y estrecho colaborador de Lisandro de la Torre, fue alcanzado por tres disparos cuando avanzó para auxiliar a su compañero, derribado durante una sesión marcada por acusaciones, insultos y denuncias de corrupción. Aquel debate no trataba un asunto menor: exponía los privilegios concedidos a los grandes frigoríficos extranjeros, las irregularidades en el comercio de carnes y las consecuencias del polémico Pacto Roca-Runciman. Bordabehere había nacido el 25 de septiembre de 1889 en Paysandú, Uruguay, y se había radicado desde niño con su familia en Rosario, donde obtuvo la nacionalidad argentina y se formó como abogado y escribano. En 1908 se incorporó a la Liga del Sur y, seis años después, participó junto con Lisandro de la Torre en la creación del Partido Demócrata Progresista. Fue diputado provincial desde 1918 y diputado nacional desde 1922. En 1935, tras la muerte del senador Francisco Correa, la Legislatura santafesina lo designó como reemplazante, aunque su diploma todavía aguardaba la aprobación definitiva de la Cámara alta. Aquella tarde, De la Torre continuaba su célebre investigación sobre el llamado “negociado de las carnes”. Había reunido documentación que revelaba maniobras contables, evasión impositiva y un trato privilegiado hacia frigoríficos como Anglo, Armour y Swift. Sus acusaciones comprometían políticamente al ministro de Agricultura, Luis Duhau, y al ministro de Hacienda, Federico Pinedo, integrantes del gobierno del presidente Agustín P. Justo. La discusión se volvió explosiva: Pinedo y De la Torre intercambiaron agravios, mientras Duhau se levantó y provocó la caída del senador santafesino entre las bancas. Al ver a su jefe político en el suelo, Bordabehere corrió hacia el lugar. En medio del tumulto, el excomisario Ramón Valdez Cora, vinculado a los sectores conservadores, extrajo un revólver y abrió fuego sobre el grupo. Tres proyectiles alcanzaron al senador electo; también resultaron heridos Duhau y el diputado Rafael Mancini. Bordabehere fue atendido dentro del Congreso y trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde murió poco después. El agresor intentó escapar, pero fue capturado en la sala de taquígrafos con el arma todavía en su poder. Su cuerpo fue trasladado a Rosario, donde una multitud acompañó el velatorio y el cortejo fúnebre. El asesinato transformó el debate de las carnes en una tragedia nacional y dejó al descubierto hasta qué punto podían llegar la violencia política, la impunidad y los intereses económicos durante la denominada Década Infame. Bordabehere no llegó a ocupar formalmente su banca, pero su muerte lo convirtió en un símbolo de quienes pagaron con la vida por encontrarse junto a quienes denunciaban al poder. Lisandro de la Torre continuó durante algún tiempo su lucha parlamentaria, aunque quedó profundamente golpeado y cada vez más aislado. Renunció a su banca en enero de 1937 y, el 5 de enero de 1939, se quitó la vida en su departamento de la calle Esmeralda. La sangre derramada aquel 23 de julio de 1935 quedó para siempre en la memoria del Congreso: el día en que una denuncia sobre corrupción terminó con un legislador asesinado dentro del propio Senado de la Nación. #EnzoBordabehere #LisandroDeLaTorre #AsesinatoEnElSenado #DebateDeLasCarnes #PactoRocaRunciman #DécadaInfame #HistoriaArgentina #SenadoArgentino #CorrupciónPolítica #PartidoDemócrataProgresista #Rosario #SantaFe #EfeméridesArgentinas #MendozAntigua #ArgentineHistory #PoliticalHistory #ArgentineSenate #HistoricCrime #CorruptionScandal #HistoryMatters #July23 #Argentina1935
23 DE JULIO DE 1977: MURIÓ ARSENIO ERICO, EL “SALTARÍN ROJO” QUE CONVIRTIÓ EL GOL EN ARTE Y SE VOLVIÓ ETERNO EN DOS PAÍSES
El 23 de julio de 1977, Buenos Aires despedía a uno de los delanteros más extraordinarios que alguna vez pisaron una cancha sudamericana. Arsenio Pastor Erico Martínez tenía 62 años y había construido una leyenda que atravesaba fronteras, camisetas y generaciones. Para Paraguay era el hijo pródigo que había conquistado el fútbol argentino; para Independiente, el goleador irrepetible que parecía elevarse por encima de los defensores; para quienes alcanzaron a verlo, un futbolista capaz de transformar cada salto, cada gambeta y cada definición en una obra de arte. Había nacido el 30 de marzo de 1915 en Asunción y debutado con apenas 15 años en la Primera División paraguaya defendiendo a Nacional, institución profundamente ligada a su familia. Su destino cambió durante la Guerra del Chaco. Como todavía era menor para marchar al frente, integró un conjunto organizado por la Cruz Roja Paraguaya que recorrió distintos lugares para reunir fondos. En aquellos encuentros disputados en la Argentina, los dirigentes descubrieron a un joven que corría con una velocidad diferente, dominaba la pelota con una elegancia inusual y saltaba como si el aire le perteneciera. River Plate se interesó, pero Independiente logró contratarlo y obtener la autorización necesaria para que permaneciera en territorio argentino. En mayo de 1934 debutó con la camiseta roja frente a Boca Juniors y, una semana después, convirtió ante Chacarita el primero de una colección que todavía provoca admiración. Su elasticidad, sus acrobacias y su extraordinaria capacidad para quedar suspendido sobre los marcadores le regalaron apodos inolvidables: el Saltarín Rojo, el Hombre de Goma, el Paraguayo de Oro y el Trampolín de América. No era solamente un definidor: podía retroceder, asociarse, desbordar, cabecear desde posiciones imposibles y anticipar movimientos que los defensores comprendían cuando la pelota ya estaba dentro del arco. Su explosión definitiva llegó en 1937. Fue máximo goleador de la Primera División durante tres temporadas consecutivas —1937, 1938 y 1939—, encabezando a un Independiente que obtuvo los campeonatos de 1938 y 1939 y quedó señalado como uno de los equipos más brillantes de la historia argentina. Erico formó junto con Antonio Sastre y Vicente de la Mata una delantera de precisión, talento y contundencia devastadora. Los registros oficiales del club le adjudican 47 goles en 1937, 43 en 1938 y 40 en 1939. Precisamente en 1938 protagonizó una de las anécdotas más curiosas del fútbol nacional. Una empresa vinculada con los cigarrillos “43” había prometido un importante premio al jugador que alcanzara exactamente esa cantidad de tantos en el campeonato. Erico llegó a los 43 antes de finalizar el torneo y la versión transmitida durante décadas sostiene que, en los últimos partidos, buscó asistir a sus compañeros para no superar la cifra. Realidad, leyenda o una mezcla de ambas, aquella historia terminó reforzando la imagen de un goleador que podía convertir cuando quisiera y que, durante algunas tardes, parecía obligado a luchar contra su propio instinto. En 1942 regresó temporalmente a Paraguay y cumplió el sueño de vestir nuevamente la camiseta de Nacional, con el que fue campeón. Después volvió a Independiente y permaneció en Avellaneda hasta 1946. Cerró su trayectoria en el fútbol argentino disputando apenas siete encuentros para Huracán, ya castigado por las lesiones. Independiente y la CONMEBOL sostienen tradicionalmente que anotó 295 goles en la Primera División argentina, cifra que durante décadas lo consagró como su máximo artillero histórico. Sin embargo, una revisión publicada en 2025 por el Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol propuso una nueva contabilidad: 293 tantos para Erico y 295 para Ángel Labruna. La discusión estadística continúa, pero ninguna revisión puede modificar lo esencial: Erico permanece como el máximo goleador de Independiente y como una de las figuras más dominantes que conoció el profesionalismo argentino. Su influencia superó ampliamente los números. Alfredo Di Stéfano reconocería que durante su juventud buscaba observarlo para aprender sus movimientos y lo describiría como un auténtico artista de la pelota. En 1970, el estadio Defensores del Chaco se colmó para homenajearlo durante un amistoso entre Paraguay y Argentina: dos pueblos unidos para celebrar a un futbolista que pertenecía sentimentalmente a ambos. Sus últimos días fueron dolorosos. Graves complicaciones circulatorias obligaron a amputarle la pierna izquierda y, poco después, falleció en Buenos Aires el 23 de julio de 1977. Fue sepultado en el cementerio de Morón, acompañado por el reconocimiento de los hinchas que jamás olvidaron sus goles. En febrero de 2010, después de décadas de gestiones, sus restos fueron repatriados a Paraguay y recibidos con homenajes en Huracán, Independiente, Asunción y el estadio de Nacional. Allí, donde había nacido futbolísticamente, el escenario principal lleva su nombre: Estadio Arsenio Erico. El Saltarín finalmente regresaba a su tierra, aunque en realidad nunca se había marchado de la memoria popular. Arsenio Erico no fue únicamente un goleador. Fue una manera de comprender el fútbol: imaginación antes que fuerza, elegancia antes que violencia y belleza aun en medio de la competencia más feroz. Las estadísticas podrán revisarse y las cifras podrán discutirse, pero hay algo que ningún archivo conseguirá alterar: cuando Erico saltaba, el tiempo parecía detenerse y todo un estadio levantaba la mirada para verlo volar. #ArsenioErico #FootballLegend #SoccerHistory #ArgentineFootball #ParaguayanFootball #Independiente #HistoricGoalscorer #FootballHistory #SouthAmericanFootball #LegendaryStriker #ClassicFootball #FootballHeritage #OnThisDay #SoccerLegends #TheRedJumper #ArsenioErico #SaltarínRojo #Independiente #ReyDeCopas #FútbolArgentino #FútbolParaguayo #HistoriaDelFútbol #LeyendasDelFútbol #GoleadorHistórico #NacionalDeParaguay #Avellaneda #Paraguay #Argentina #Efemérides #MemoriaFutbolera
23 DE JULIO DE 1919: NACIÓ HÉCTOR OESTERHELD — EL HOMBRE QUE HIZO NEVAR LA MUERTE SOBRE BUENOS AIRES Y CONVIRTIÓ AL PUEBLO EN HÉROE
El 23 de julio de 1919 nacía en Buenos Aires Héctor Germán Oesterheld, el escritor que transformaría para siempre la historieta argentina. Antes de imaginar invasiones extraterrestres, viajeros del tiempo y hombres condenados a recorrer la eternidad, fue un joven reservado, apasionado por la ciencia y la literatura. En 1937 ingresó al Doctorado en Ciencias Naturales de la Universidad de Buenos Aires —antecedente de la actual Licenciatura en Ciencias Geológicas—, aprobó todas las materias y llegó a trabajar como geólogo en YPF, la Dirección Nacional de Minas y otros organismos vinculados a la actividad minera. Mientras estudiaba comenzó a desempeñarse como corrector editorial, una puerta aparentemente modesta que terminaría conduciéndolo hacia el universo de los libros. En enero de 1943 publicó en el diario La Prensa su primer cuento, “Truila y Miltar”, y poco después abandonó progresivamente la geología para dedicarse a los relatos infantiles, la divulgación científica y la escritura profesional. Durante la década de 1950, sus guiones comenzaron a poblar revistas como Cinemisterio, Misterix y Rayo Rojo. De su imaginación surgieron Bull Rockett, Sargento Kirk, Ernie Pike, Sherlock Time y Mort Cinder, personajes que rompieron con los héroes invencibles y mostraron seres humanos atravesados por el miedo, la compasión, la injusticia y la guerra. A mediados de aquella década fundó junto con su hermano Jorge la Editorial Frontera y, el 4 de septiembre de 1957, apareció el primer número de Hora Cero Semanal. En sus páginas comenzó a publicarse El Eternauta, escrita por Oesterheld y dibujada por Francisco Solano López: la historia de Juan Salvo, un hombre común que intenta sobrevivir junto con su familia y sus amigos a una nevada mortal y a una invasión extraterrestre desatada sobre Buenos Aires. Hugo Pratt no dibujó El Eternauta, como suele afirmarse erróneamente, aunque sí fue uno de los grandes colaboradores de Oesterheld en obras como Sargento Kirk y Ernie Pike. Allí estaba la revolución narrativa de Oesterheld: la aventura ya no ocurría únicamente en planetas lejanos o ciudades extranjeras, sino en las calles porteñas, en la avenida General Paz, en una cancha de River o dentro de una casa donde unos amigos jugaban al truco. Y su protagonista no era un superhombre destinado a salvar al mundo en soledad. Era parte de un grupo que resistía, se equivocaba, sufría y avanzaba unido. De esa concepción nació una de sus ideas más poderosas: el verdadero héroe de El Eternauta es el héroe colectivo, el ser humano que comprende que nadie puede salvarse solo. Con el paso de los años, su escritura adquirió un compromiso político cada vez más evidente. Participó en obras como Vida del Che, La Guerra de los Antartes, la versión de El Eternauta ilustrada por Alberto Breccia y la serie histórica conocida como 450 años de guerra contra el imperialismo. Militó en Montoneros y continuó escribiendo incluso desde la clandestinidad. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado en La Plata por un grupo de tareas de la última dictadura. Tenía 57 años. También fueron víctimas del terrorismo de Estado sus cuatro hijas —Beatriz, Diana, Estela y Marina— y varios de sus compañeros; Diana y Marina estaban embarazadas. Dos nietos o nietas nacidos durante aquel horror continúan siendo buscados por Abuelas de Plaza de Mayo. Oesterheld fue visto con vida en centros clandestinos como El Campito y El Vesubio, pero nunca recuperó la libertad. Se presume que fue asesinado en 1978, aunque no se conoce la fecha exacta y su cuerpo continúa desaparecido. La dictadura intentó borrar al hombre y destruir a su familia, pero no pudo silenciar su obra. Héctor Germán Oesterheld continúa viajando por el tiempo en cada viñeta, en cada lector y en cada generación que vuelve a descubrir aquella nevada silenciosa cayendo sobre Buenos Aires. Su legado recuerda que los invasores pueden cambiar de rostro, que el peligro suele esconderse detrás de fuerzas aparentemente invencibles y que, frente al miedo, la injusticia y el olvido, la única salvación posible sigue siendo colectiva. #HéctorGermánOesterheld #Oesterheld #ElEternauta #JuanSalvo #HistorietaArgentina #CienciaFicciónArgentina #MemoriaVerdadYJusticia #NuncaMás #HéroeColectivo #CulturaArgentina #HistoriaArgentina #MendozAntigua #ArgentineComics #TheEternaut #ScienceFiction #GraphicNovel #CollectiveHero #HumanRights #NeverAgain #ArgentineHistory
23 DE JULIO DE 1967: NACIÓ PHILIP SEYMOUR HOFFMAN — EL ACTOR QUE ROBABA CADA ESCENA, SE CONVIRTIÓ EN CAPOTE Y DEJÓ AL CINE SIN UNO DE SUS MAYORES GENIOS
El 23 de julio de 1967 nació en Fairport, una localidad cercana a Rochester, Nueva York, Philip Seymour Hoffman, uno de los intérpretes más profundos, versátiles e imprevisibles de su generación. Su madre, Marilyn O’Connor, fue docente antes de convertirse en abogada, activista por los derechos civiles y jueza de familia; su padre, Gordon Stowell Hoffman, trabajó para la compañía Xerox. Fueron la disciplina, el estímulo familiar y una temprana fascinación por el escenario los que empujaron al joven Philip hacia la actuación. A los 12 años quedó deslumbrado al asistir a una representación de Todos eran mis hijos, de Arthur Miller. Más tarde interpretó a Radar O’Reilly en una puesta escolar de MASH* y, en 1984, ingresó en la Escuela de Verano de las Artes del Estado de Nueva York. Allí conoció al director Bennett Miller y al guionista Dan Futterman, quienes dos décadas después serían fundamentales para llevar a la pantalla Capote. En 1989 obtuvo su título en actuación en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York. Su primera aparición televisiva llegó en 1991, en el episodio The Violence of Summer de La ley y el orden. Un año después llamó la atención como George Willis Jr., el estudiante arrogante que traicionaba a sus compañeros en Perfume de mujer. Aquel personaje fue breve, pero ya revelaba una característica que definiría toda su carrera: Hoffman no necesitaba ser el protagonista para apoderarse de una escena. Desde entonces convirtió personajes secundarios, incómodos o aparentemente insignificantes en criaturas imposibles de olvidar. Fue el vulnerable Scotty de Boogie Nights, el perseguidor de tormentas de Twister, el servicial Brandt de El gran Lebowski, el enfermero Phil Parma de Magnolia, el arrogante Freddie Miles de El talentoso señor Ripley y el legendario periodista musical Lester Bangs de Casi famosos. También dejó su marca en Patch Adams, Embriagado de amor, Cold Mountain, Mi novia Polly y muchas otras producciones. Su talento consistía en revelar la soledad, la mezquindad, el humor y la fragilidad escondidos detrás de cada personaje. La consagración absoluta llegó con Capote. Para encarnar al escritor Truman Capote modificó su voz, sus movimientos, su postura y hasta su manera de respirar, sin convertirlo en una simple imitación. La actuación le otorgó en 2006 el Óscar, el BAFTA, el Globo de Oro y el premio del Sindicato de Actores como mejor protagonista. El éxito no lo alejó del teatro, al que consideraba su verdadero hogar artístico. Hoffman se incorporó a LAByrinth Theater Company en 1995 y posteriormente fue codirector artístico junto con John Ortiz. Allí actuó, dirigió, produjo y colaboró en el desarrollo de nuevas obras y jóvenes dramaturgos. En Broadway obtuvo tres nominaciones a los premios Tony por True West, Largo viaje hacia la noche y una estremecedora interpretación de Willy Loman en La muerte de un viajante. Después de ganar el Óscar continuó construyendo personajes monumentales en Antes que el diablo sepa que has muerto, La duda, La guerra de Charlie Wilson, Moneyball y The Master. Esta última interpretación, junto con sus trabajos en La duda y La guerra de Charlie Wilson, elevó a cuatro su número total de nominaciones a los premios de la Academia: una victoria como protagonista y tres candidaturas como actor de reparto. Sin embargo, detrás del prestigio y el reconocimiento existía una lucha personal mucho más difícil. Hoffman había buscado tratamiento contra las adicciones cuando tenía 22 años y permaneció sobrio durante más de dos décadas, pero sufrió una recaída hacia el final de su vida. El 2 de febrero de 2014 fue encontrado muerto en su departamento de Manhattan. Tenía solamente 46 años. El informe forense determinó que falleció accidentalmente por una intoxicación aguda combinada de heroína, cocaína, benzodiacepinas y anfetaminas. Philip Seymour Hoffman no necesitaba belleza convencional, poses heroicas ni grandes discursos. Le alcanzaba una mirada quebrada, una respiración incómoda o un silencio prolongado para transformar a un hombre común en alguien profundamente humano. Podía ser patético, amenazante, divertido, cruel y conmovedor dentro de una misma escena. Murió demasiado pronto, pero dejó una certeza difícil de discutir: no existen personajes pequeños cuando son interpretados por un actor gigantesco. ¿Cuál de sus actuaciones considerás inolvidable? #PhilipSeymourHoffman #CinemaHistory #FilmHistory #MovieLegend #GreatActors #CharacterActor #Capote #TheBigLebowski #BoogieNights #Magnolia #TheMaster #ScentOfAWoman #OscarWinner #HollywoodHistory #ActingLegend #RememberingHoffman #PhilipSeymourHoffman #HistoriaDelCine #Cine #Actor #Capote #PerfumeDeMujer #ElGranLebowski #Magnolia #BoogieNights #TheMaster #LaDuda #Oscar #ActoresInolvidables #LeyendasDelCine #CineEstadounidense #Efemérides #UnDíaComoHoy #MendozAntigua
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Fairport, Nueva York 14450, EE. UU.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
























