jueves, 27 de agosto de 2020

🔥⚔️ 27 DE AGOSTO DE 479 A.C. — PLATEA: LA BATALLA QUE DESTROZÓ EL SUEÑO DE JERJES DE SOMETER A GRECIA Y TERMINÓ CON MARDONIO MUERTO EN EL CAMPO 🛡️


🏛️🇬🇷 — Tradicionalmente situada hacia fines de agosto del año 479 a.C. —aunque su día exacto continúa siendo discutido por los historiadores—, la Batalla de Platea fue uno de los enfrentamientos decisivos de toda la Antigüedad. En las llanuras de Beocia, al pie del monte Citerón y cerca del río Asopo, una extraordinaria coalición de ciudades griegas encabezada militarmente por el espartano Pausanias se enfrentó al enorme ejército que Jerjes I había dejado en Grecia bajo el mando de su general Mardonio. El choque era el desenlace de una rivalidad que llevaba décadas creciendo: después de que Ciro II incorporara las ciudades griegas de Asia Menor al dominio persa hacia 547-546 a.C., la Revuelta Jónica, Maratón, las Termópilas y Salamina fueron convirtiendo el Egeo en escenario de una lucha gigantesca entre el Imperio aqueménida y unas polis griegas normalmente enfrentadas entre sí. Tras la derrota naval de Salamina en 480 a.C., Jerjes regresó a Asia, pero dejó a Mardonio con una poderosa fuerza para completar la conquista. El persa intentó incluso separar a Atenas de sus aliados mediante negociaciones; al fracasar, volvió a ocupar Atenas y finalmente se retiró hacia Beocia, donde podía aprovechar mejor su caballería y estableció un gran campamento fortificado. Frente a él apareció una de las mayores concentraciones militares griegas conocidas hasta entonces: espartanos, atenienses, corintios, tegeatas, plateos, megarenses y contingentes de muchas otras ciudades. Heródoto ofrece cifras colosales —cientos de miles de hombres—, pero los historiadores modernos consideran que aquellos números fueron probablemente exagerados; aun reduciéndolos considerablemente, Platea debió de ser una batalla de dimensiones extraordinarias. Durante varios días ninguno de los ejércitos quiso abandonar el terreno que le resultaba favorable. La caballería persa hostigó las comunicaciones griegas, atacó sus abastecimientos y llegó a inutilizar el manantial de Gargafia, una de sus principales fuentes de agua. Pausanias decidió entonces efectuar una retirada nocturna hacia mejores posiciones, pero la operación se convirtió en una confusa dispersión: algunos contingentes marcharon demasiado lejos, otros quedaron aislados y los espartanos y tegeatas permanecieron separados de los atenienses. Mardonio creyó estar contemplando la desintegración del ejército enemigo y lanzó sus tropas tras ellos. Fue su gran error. Cuando comenzó el combate decisivo, las falanges de hoplitas pesadamente armados resistieron las lluvias de flechas persas y terminaron imponiendo su superioridad en la lucha cuerpo a cuerpo. Los espartanos y tegeatas golpearon el núcleo del ejército de Mardonio mientras los atenienses combatían contra los aliados griegos de Persia. En medio del enfrentamiento cayó Mardonio, muerto a manos del espartano Aeimnesto —llamado Arimnesto en otras tradiciones—; un relato posterior aseguró que fue abatido por una piedra. Su muerte precipitó el derrumbe de gran parte de la resistencia persa. Los supervivientes retrocedieron hacia su campamento fortificado, que terminó siendo asaltado por los griegos. Heródoto relata incluso que gran parte de la lucha ocurrió junto al santuario de Deméter y que numerosos persas murieron alrededor de aquel lugar sagrado. La victoria fue devastadora para el proyecto de Jerjes: Persia perdió la posibilidad real de conquistar la Grecia continental. Casi simultáneamente, las fuerzas griegas obtuvieron otra importantísima victoria en Mícala, frente a las costas de Asia Menor, iniciando una nueva etapa en la que los helenos pasarían progresivamente de defenderse a atacar posiciones persas. Platea, por lo tanto, no terminó todas las guerras entre griegos y persas, que continuarían durante décadas, pero sí destruyó definitivamente la segunda invasión de Grecia. Y hay una ironía extraordinaria: Termópilas se convirtió en el símbolo universal del sacrificio y Salamina en el de la genialidad naval, pero fue en Platea donde el gran ejército que Jerjes había dejado para conquistar Grecia recibió el golpe del que ya no pudo recuperarse. Más de 2.500 años después, aquellas llanuras de Beocia siguen recordando el momento en que ciudades habitualmente rivales combatieron juntas y cambiaron el curso de la historia del Mediterráneo. ⚔️🏛️🔥 #BatallaDePlatea #Platea #GuerrasMedicas #GreciaAntigua #ImperioPersa #Jerjes #Mardonio #Esparta #Atenas #HistoriaAntigua #Efemerides #Historia #AncientGreece #BattleOfPlataea #GrecoPersianWars #PersianEmpire #Xerxes #Sparta #AncientHistory #History


🔥⚓👑 27 DE AGOSTO DE 1896: ZANZÍBAR ARDIÓ DURANTE APENAS 38 MINUTOS — LA GUERRA MÁS CORTA DE LA HISTORIA TERMINÓ CON UN PALACIO DESTROZADO, UN YATE REAL HUNDIDO Y UN SULTÁN EN FUGA 💥🇬🇧


El 27 de agosto de 1896 ocurrió frente a las costas de África Oriental uno de los episodios militares más extraordinarios del siglo XIX: la Guerra Anglo-Zanzibariana, considerada ampliamente la guerra más breve de la historia registrada. Su duración tradicionalmente aceptada es de apenas 38 minutos, aunque distintas fuentes contemporáneas e historiográficas sitúan el combate entre aproximadamente 38 y 45 minutos. Zanzíbar, hoy parte de Tanzania, llevaba siglos siendo una pieza estratégica del océano Índico. Tras el retroceso portugués a fines del siglo XVII quedó bajo influencia de Omán y, después de la muerte del poderoso Said bin Sultan y de una disputa sucesoria entre sus hijos, Zanzíbar y Omán fueron reconocidos en 1861 como sultanatos separados, quedando Majid bin Said como primer sultán de Zanzíbar. Su riqueza provenía del comercio marítimo, el marfil, las plantaciones de clavo y también de un enorme sistema de trabajo esclavo. Durante el siglo XIX la presión británica contra el tráfico y posteriormente contra la propia institución de la esclavitud se combinó con otro objetivo nada menor: asegurar su predominio político y comercial en África Oriental frente a potencias rivales como Alemania. En 1890 Zanzíbar pasó a ser un protectorado británico y Londres adquirió una enorme capacidad de intervención sobre su política interna. La crisis estalló el 25 de agosto de 1896, cuando murió repentinamente el sultán Hamad bin Thuwaini. Circularon sospechas de envenenamiento y Khalid bin Barghash, primo del fallecido, ocupó inmediatamente el palacio y se proclamó sultán sin obtener la aprobación británica. El Reino Unido quería en el trono a Hamoud bin Mohammed, mucho más favorable a sus intereses. El cónsul general Basil Cave, respaldado por el contralmirante Harry Rawson, exigió a Khalid abandonar el palacio, desarmar a sus hombres y arriar su bandera antes de las 9 de la mañana del 27 de agosto. Khalid se negó. Reunió alrededor de 2.800 defensores entre guardias palaciegos, soldados, sirvientes y civiles armados, dispuso cañones y ametralladoras y contó incluso con el yate real armado HHS Glasgow. Frente a ellos se concentraba una formidable escuadra de la Royal Navy: HMS St George, HMS Philomel, HMS Racoon, HMS Thrush y HMS Sparrow. A las 9:00 venció el ultimátum y, aproximadamente a las 9:02, comenzó el fuego. Los proyectiles británicos golpearon brutalmente el complejo palaciego, construido en buena medida con madera y sin capacidad para soportar artillería naval moderna. El Glasgow intentó responder a los buques británicos, pero fue alcanzado y terminó hundiéndose en las aguas poco profundas del puerto; sus tripulantes fueron rescatados. En tierra, las defensas zanzibaríes quedaron rápidamente silenciadas mientras el palacio y el harén ardían. Durante el bombardeo Khalid abandonó el lugar y buscó refugio en el consulado alemán. Hacia las 9:40 la resistencia había terminado. En menos tiempo del que hoy dura un partido de fútbol en su primer tiempo, un gobierno había sido derribado. Las estimaciones más citadas hablan de alrededor de 500 zanzibaríes muertos o heridos, entre combatientes y civiles, frente a una cifra mínima de bajas británicas. Hamoud bin Mohammed fue colocado en el trono ese mismo día y la influencia británica sobre Zanzíbar quedó prácticamente asegurada. Al año siguiente su gobierno promulgó el decreto que eliminó jurídicamente la esclavitud, aunque la emancipación real fue mucho más lenta y compleja de lo que suele resumirse. La historia de Khalid, sin embargo, todavía tendría un capítulo sorprendente: protegido por Alemania, permaneció semanas refugiado en su consulado hasta que el 2 de octubre de 1896 fue evacuado de forma extraordinaria a bordo del crucero alemán SMS Seeadler y trasladado a Dar es Salaam, entonces parte del África Oriental Alemana. Durante la Primera Guerra Mundial cayó finalmente en manos británicas, fue enviado al exilio en las Seychelles y Santa Elena y años después pudo regresar a África Oriental. Murió en Mombasa en 1927. Aquellos escasos minutos del 27 de agosto de 1896 quedaron para siempre como una demostración extrema de la llamada “diplomacia de las cañoneras”: una crisis sucesoria, rivalidades coloniales, intereses comerciales, esclavitud y una gigantesca desigualdad militar condensadas en uno de los conflictos más breves —y desproporcionados— jamás registrados. ⚓💥👑 #GuerraAngloZanzibariana #Zanzibar #Historia #Efemerides #27DeAgosto #GuerraMasCorta #ImperioBritanico #RoyalNavy #HistoriaAfricana #AfricaOriental #Tanzania #HistoriaMilitar #SigloXIX #KhalidBinBarghash #HamoudBinMohammed #AngloZanzibarWar #ShortestWar #ZanzibarHistory #AfricanHistory #BritishEmpire #RoyalNavyHistory #MilitaryHistory #EastAfrica #HistoryFacts #OnThisDay

🔥🎙️🇦🇷 27 DE AGOSTO DE 1994: MURIÓ ROBERTO GOYENECHE — EL “POLACO” QUE HIZO DE LOS SILENCIOS, EL FRASEO Y SU “GARGANTA CON ARENA” UNA FORMA INMORTAL DE CANTAR BUENOS AIRES 🥀🎶


Hace exactamente 32 años, el 27 de agosto de 1994, Buenos Aires despedía a Roberto Goyeneche, una de las voces más personales, reconocibles y extraordinarias que produjo la historia del tango argentino. Tenía 68 años y una neumonía terminó con una vida que había convertido cada verso en una pequeña escena porteña. Había nacido el 29 de enero de 1926 y quedó unido para siempre a Saavedra, sus cafés, sus noches y una pasión futbolera inquebrantable por Platense. Su camino artístico había comenzado medio siglo antes: en 1944, con apenas 18 años, ganó un concurso para nuevas voces e ingresó a la orquesta de Raúl Kaplún. Incluso después de comenzar a cantar profesionalmente llevó durante un tiempo una vida muy distinta a la del gran artista que llegaría a ser: trabajó como mecánico, taxista y chofer de colectivos. Una de las anécdotas más extraordinarias de su carrera ocurrió precisamente al volante. En 1952, mientras conducía de noche un colectivo de la línea 219, José Otero, representante de Horacio Salgán, lo escuchó cantar y terminó acercándolo a la orquesta del gran pianista. Allí compartió rubro con Ángel Díaz, “El Paya”, quien lo bautizó “El Polaco” por su figura delgada y su entonces larga y clara cabellera. Con Salgán dejó registros como “Alma de loca”, “Yo soy el mismo”, “Un momento” y “Siga el corso”. Pero el encuentro decisivo llegaría en 1956, cuando ingresó en la orquesta de Aníbal Troilo. Goyeneche admiraba profundamente a Pichuco y entre ambos nació además una entrañable amistad. Durante aquella etapa como cantor de su orquesta registró 26 números y dejó interpretaciones que se convertirían en referencias del género; años después, ya como solista, volverían a reunirse en discos como “El Polaco y yo” y “¿Te acordás, Polaco?”. Allí terminó de consolidarse uno de sus mayores secretos: Goyeneche no se limitaba a cantar una letra, la contaba. Jugaba con los acentos, estiraba una palabra, retrasaba una frase, entraba por momentos fuera del pulso y volvía a encontrarse con la orquesta al final del compás. El silencio también formaba parte de su interpretación. Ese particular uso del rubato, sumado a una dicción extraordinaria y a una creciente aspereza vocal, terminó convirtiéndolo en alguien prácticamente imposible de imitar. En 1963 inició definitivamente su etapa de solista y su repertorio atravesó generaciones enteras: “La última curda”, “Garúa”, “Gricel”, “Naranjo en flor”, “Malena”, “Afiches”, “Maquillaje”, “Cafetín de Buenos Aires”, “Volvió una noche” y tantos otros volvieron a adquirir otra dimensión en su voz. También se atrevió al tango de vanguardia: el 4 de diciembre de 1969 grabó con Astor Piazzolla “Balada para un loco”, de Piazzolla y Horacio Ferrer, apenas semanas después del explosivo estreno de la obra en el Luna Park. Su carrera siguió transformándose. Una operación de garganta realizada en 1979 modificó sus posibilidades vocales y terminó acentuando todavía más aquel modo tan personal de frasear; lejos de desaparecer, Goyeneche convirtió las limitaciones de una voz madura en una herramienta expresiva. En los años 80 cruzó además las fronteras generacionales: fue admirado por músicos vinculados al rock argentino, apareció en televisión junto a Jorge Porcel —incluso defendiendo con orgullo los colores de Platense mientras Porcel lucía los de Racing— y llegó al cine de la mano de Fernando “Pino” Solanas. Participó en “El exilio de Gardel” y encarnó a Amado en “Sur”, estrenada en 1988. Su trayectoria fue reconocida en 1985 con el Premio Konex Diploma al Mérito como cantante masculino de tango. Hacia sus últimos años había grabado cerca de un centenar de discos y continuaba sobre los escenarios, aun cuando su salud comenzaba a deteriorarse. Poco antes de morir dejó también registros junto a figuras como Mercedes Sosa y Adriana Varela. Finalmente, el 27 de agosto de 1994, una neumonía apagó su vida, pero no aquella manera irrepetible de decir un tango. Porque Goyeneche demostró algo que pocas voces consiguen: que para conmover no siempre hace falta cantar más fuerte; a veces alcanza con demorar una palabra, quebrar una frase o dejar un silencio exactamente donde duele. Treinta y dos años después, el Polaco todavía parece estar ahí, cerrando los ojos frente al micrófono y haciendo que Buenos Aires vuelva a caber entera dentro de un tango. 🇦🇷🎙️🥀 #RobertoGoyeneche #ElPolaco #Tango #TangoArgentino #Efemérides #BuenosAires #Saavedra #AníbalTroilo #AstorPiazzolla #HoracioSalgán #HistoriaArgentina #CulturaArgentina #MusicaArgentina #ArgentineTango #TangoHistory #BuenosAiresHistory #ArgentineMusic #TangoLegend

🔥👑🇪🇹 27 DE AGOSTO DE 1975: MURIÓ HAILE SELASSIE — EL EMPERADOR QUE DESAFIÓ A MUSSOLINI, INSPIRÓ AL RASTAFARI Y TERMINÓ SEPULTADO EN SECRETO BAJO SU PROPIO PALACIO ⚔️🌍


El 27 de agosto de 1975, moría en Addis Abeba, en circunstancias que todavía despiertan interrogantes, Haile Selassie I, último emperador de Etiopía y uno de los personajes africanos más extraordinarios, admirados y controvertidos del siglo XX. Había nacido el 23 de julio de 1892 cerca de Harar con el nombre de Tafari Makonnen. La dinastía a la que pertenecía afirmaba descender del rey Salomón y de Makeda, la legendaria reina de Saba, una tradición consagrada por siglos de cultura imperial etíope, aunque no puede considerarse una genealogía históricamente demostrada. Tras la deposición de Iyasu en 1916, Tafari se convirtió en regente junto a la emperatriz Zewditu y comenzó a impulsar una modernización que chocaba con buena parte de la vieja aristocracia: promovió escuelas, envió estudiantes al extranjero, amplió la administración estatal y abrió progresivamente Etiopía al escenario diplomático mundial. En 1923 consiguió uno de sus mayores triunfos internacionales: el ingreso de Etiopía en la Sociedad de Naciones. Coronado emperador el 2 de noviembre de 1930 con el nombre Haile Selassie I —“Poder de la Trinidad”—, profundizó las reformas educativas y administrativas y promulgó en 1931 la primera Constitución escrita del país. La esclavitud, sin embargo, no desapareció de inmediato: durante años dictó medidas contra el tráfico y la captura de personas, pero su abolición legal definitiva llegó después de su regreso al poder, mediante la proclamación de 1942. Mientras todo esto ocurría en África, su coronación provocaba una conmoción inesperada a miles de kilómetros. En Jamaica, distintos predicadores y movimientos afrocentristas interpretaron la entronización de Ras Tafari como el cumplimiento de antiguas profecías bíblicas vinculadas con África y Etiopía. De allí comenzó a desarrollarse durante la década de 1930 el movimiento Rastafari, cuyo propio nombre procede de “Ras Tafari”. Para numerosos rastafaris Haile Selassie sería una figura divina o mesiánica; paradójicamente, el propio emperador permaneció toda su vida profundamente ligado al cristianismo ortodoxo etíope. Pero el episodio que lo convirtió en una figura mundial ocurrió en 1935. La Italia fascista de Benito Mussolini invadió Etiopía con un ejército muy superior y empleó incluso armas químicas. Incapaz de detener la ofensiva, Selassie partió al exilio y el 30 de junio de 1936 se presentó personalmente ante la Sociedad de Naciones en Ginebra. Allí denunció la agresión italiana, el empleo de gas mostaza y la impotencia de una organización internacional incapaz de proteger a uno de sus propios miembros. Su advertencia terminó pareciendo profética: la política de hechos consumados que Europa toleraba en África pronto golpearía al propio continente. Tras casi cinco años de ocupación, fuerzas británicas, africanas y combatientes patriotas etíopes derrotaron a los italianos y Selassie regresó triunfalmente a Addis Abeba el 5 de mayo de 1941. Comenzó entonces una segunda y larguísima etapa imperial: reconstruyó instituciones, expandió la educación —entre 1942 y 1974 fueron abiertas alrededor de 2.000 escuelas—, fortaleció la presencia diplomática de Etiopía y se convirtió en uno de los grandes símbolos del panafricanismo. En mayo de 1963, Addis Abeba reunió a los jefes de 32 Estados africanos independientes que fundaron la Organización de la Unidad Africana, antecedente de la actual Unión Africana. Sin embargo, su imagen internacional contrastaba cada vez más con los graves problemas internos: concentración del poder, desigualdad rural, estructuras feudales, conflictos políticos y una creciente incapacidad del régimen para responder a las demandas sociales. La sequía y la devastadora hambruna de Wollo de 1972-1973, sumadas a la inflación, el impacto de la crisis petrolera, las protestas estudiantiles y los motines militares, terminaron destruyendo buena parte de su autoridad. El 12 de septiembre de 1974, el Derg —un comité militar que más tarde adoptaría una orientación marxista y se acercaría a la Unión Soviética— depuso al emperador de 82 años y lo mantuvo detenido. Menos de un año después, el 27 de agosto de 1975, el gobierno anunció su muerte a los 83 años, atribuyéndola oficialmente a complicaciones relacionadas con una afección prostática y problemas circulatorios. Sin embargo, durante décadas familiares, antiguos funcionarios y posteriores investigaciones sostuvieron que había sido asesinado, posiblemente sofocado o estrangulado. Nunca se realizó entonces un funeral público: su cadáver fue ocultado en secreto. El misterio tuvo un giro extraordinario en febrero de 1992, después de la caída del régimen de Mengistu Haile Mariam: los restos atribuidos a Haile Selassie fueron encontrados bajo una losa de hormigón en los terrenos del antiguo Gran Palacio, debajo de la zona que había ocupado la oficina —y según distintas crónicas, un sanitario privado— de Mengistu. Veinticinco años después de su muerte, el 5 de noviembre de 2000, finalmente recibió sepultura en la Catedral de la Santísima Trinidad de Addis Abeba. Reformador y autócrata, héroe anticolonial y monarca absoluto, fundador de una nueva presencia internacional para Etiopía y, sin pretenderlo, figura sagrada para millones de rastafaris: Haile Selassie dejó una historia tan monumental como contradictoria. Medio siglo después, su rostro sigue apareciendo en banderas, murales, discos de reggae y símbolos de resistencia africana alrededor del planeta. 👑🇪🇹🌍 #HaileSelassie #Etiopía #HistoriaDeÁfrica #Rastafari #RasTafari #Historia #Efemérides #UnDíaComoHoy #Mussolini #SociedadDeNaciones #Panafricanismo #África #HistoriaMundial #AfricanHistory #HaileSelassieI #Ethiopia #RastafariMovement #PanAfricanism #History #OnThisDay #AfricanHeritage #WorldHistory

🔥🤼‍♂️🇦🇷 27 DE AGOSTO DE 1991: MURIÓ MARTÍN KARADAGIÁN — EL TITÁN QUE CONVIRTIÓ UN RING EN EL CAMPO DE BATALLA DE LA INFANCIA ARGENTINA 💥📺


El 27 de agosto de 1991, moría en Buenos Aires Martín Karadagián, uno de los personajes más extraordinarios de la cultura popular argentina y el hombre que consiguió que durante décadas millones de chicos creyeran que sobre un cuadrilátero podían enfrentarse el bien y el mal. Tenía 69 años. Había nacido en Buenos Aires el 30 de abril de 1922 con el apellido familiar Karadayijan, hijo de padre armenio y madre española, y desde joven se vinculó con la lucha grecorromana. Su figura, además, quedó rodeada por tantas historias, proezas y exageraciones que resulta difícil separar completamente al deportista real del personaje formidable que él mismo construyó. A fines de los años 40 ya luchaba en los grandes espectáculos de catch del Luna Park y terminó transformándose no solamente en luchador, sino también en empresario y extraordinario creador de espectáculos. En 1957 protagonizó Reencuentro con la gloria, dirigida por Iván Grondona, y su relación con la televisión tuvo un momento decisivo el 12 de noviembre de 1961, cuando se enfrentó en un Luna Park repleto al Capitán Piluso de Alberto Olmedo. Aquella pelea, preparada como un gran espectáculo, fue tan exitosa que ayudó a abrirle las puertas de Canal 9. Cuatro meses después llegó la revolución: el 3 de marzo de 1962 debutó Titanes en el Ring. Martín había encontrado una fórmula irresistible. El catch dejaba de ser solamente una sucesión de llaves, golpes y caídas y se convertía en un universo propio poblado por héroes, villanos y criaturas fantásticas. Por allí desfilaron el Caballero Rojo, el Indio Comanche, Benito Durante, Ararat, Rubén Peucelle, Pepino el Payaso, Tufic Memet, Gengis Khan, Sullivan, Yolanka, Ivanoff, José Luis, el Mercenario Joe y decenas de personajes, mientras árbitros como el inolvidable William Boo despertaban tanta bronca como los propios villanos. Pero entre todos ellos hubo uno que adquirió dimensiones míticas: La Momia. En noviembre de 1972 una pelea entre Martín y el misterioso personaje produjo uno de los grandes picos de popularidad del ciclo, y una década después, en 1982, volvieron a encontrarse en una célebre final en el Luna Park que terminó en empate. Titanes llegó a llenar estadios, realizó giras por América Latina, produjo películas, discos, figuritas y una inmensa cantidad de productos derivados. Hasta los pequeños muñecos de los luchadores aparecieron dentro de los chocolatines Jack de FelFort y hoy sobreviven como codiciados objetos de colección. Karadagián comprendió algo mucho antes que muchos productores de televisión: cada luchador necesitaba una personalidad, una música, una historia y una imagen que un niño pudiera reconocer inmediatamente. Su espectáculo terminó siendo mucho más que lucha libre: era teatro popular, circo, deporte, humor y fantasía televisiva. El golpe más duro de su vida no llegó desde otro luchador. Su hija Paulina recordó que el 24 de mayo de 1984, como consecuencia de las complicaciones provocadas por la diabetes, debieron amputarle una pierna. Para un hombre cuyo cuerpo había sido durante décadas su principal herramienta de trabajo aquello pudo significar el final, pero Martín volvió a demostrar hasta qué punto personaje y persona se habían fusionado. Una de sus frases posteriores quedó grabada para siempre: “Se quebró una rama, pero el árbol sigue de pie”. Ya sin poder combatir como antes, siguió ligado a Titanes y el ciclo tuvo todavía una última temporada en 1988 por Canal 11. El 27 de agosto de 1991 su muerte puso fin a una época, pero no al mito. Su creación sobrevivió a la televisión que la vio nacer y todavía hoy sus personajes despiertan recuerdos entre varias generaciones. Y este aniversario acaba de adquirir una dimensión inesperadamente emotiva: ayer, 26 de agosto de 2026, murió a los 76 años Juan Manuel Figueroa, el luchador que encarnó a La Momia Blanca entre 1974 y 1988. El hombre detrás de las vendas se fue apenas un día antes de cumplirse 35 años de la muerte del creador de Titanes. Como si aquel viejo cuadrilátero hubiese reservado una última coincidencia para reunirlos en la memoria. Martín Karadagián murió hace 35 años, pero millones de argentinos todavía pueden escuchar en algún rincón de su infancia el griterío de un estadio, la voz encendida del relator y aquella certeza maravillosa de que, cuando sonaba la campana, cualquier cosa podía suceder dentro del ring. El Titán ya no pelea, pero su árbol continúa de pie. 🤼‍♂️🥀🇦🇷 #MartínKaradagián #TitanesEnElRing #LaMomia #Efemérides #HistoriaArgentina #TelevisiónArgentina #CulturaPopular #LunaPark #Nostalgia #InfanciaArgentina #MendozAntigua #MartinKaradagian #TitanesEnElRing #ArgentineTelevision #ArgentineHistory #WrestlingHistory #PopCulture #ClassicTV #Argentina

TENTÁCULOS. Cartelera de Cine Lavalle (Octubre de 1977) Ciudad de Mendoza


Playa "La Balandra", Berisso (1934).


Caras y Caretas

Mapa de la Provincia de Córdoba levantado por el agrimensor D. Santiago Echenique vocal encargado del Departamento Topográfico de la Provincia, 1866


Archivo General de la Nación

Las niñas de las escuelas japonesas usan máscaras protectoras para protegerse contra el brote de influenza. Pandemia de 1918


American Gothic, 1942

Como el decimoquinto hijo de los aparceros negros de Kansas, Gordon Parks conocía la pobreza. Pero no experimentó un racismo virulento hasta que llegó a Washington en 1942 para obtener una beca en la Farm Security Administration (FSA). Parks, quien se convertiría en el primer fotógrafo afroamericano en LIFE, quedó atónito. “Los restaurantes blancos me hicieron entrar por la puerta trasera. Los teatros blancos ni siquiera me dejaban entrar ”, recordó. Al negarse a dejarse intimidar, Parks buscó a los afroamericanos mayores para documentar cómo se enfrentaban a esas humillaciones cotidianas y se encontró con Ella Watson, que trabajaba en el edificio de la FSA. Ella le habló de su vida de lucha, de un padre asesinado por un linchamiento, de un marido muerto a tiros. Fotografió a Watson durante su día, culminando en su American Gothic, una clara parodia del icónico óleo de Grant Wood de 1930. Sirvió como una acusación del trato a los afroamericanos al acentuar la desigualdad en “la tierra de los libres” y llegó a simbolizar la vida en los Estados Unidos antes de los derechos civiles. “Lo que tenía que hacer la cámara era exponer los males del racismo”, observó Parks más tarde, “mostrando a las personas que más sufrieron bajo él”.

(Crédito de la foto: Gordon Parks).

Coca Cola llega a Francia. 1950


(Crédito de la foto: Mark Kauffman / The LIFE Picture Collection / Getty Images / Suzanne W. Jones).

Esta es la mano de Clarence Madison Dally (1865-1904), un soplador de vidrio que trabajó con Thomas Edison, ca. 1900.

Él probaría los tubos de rayos X que hizo en sus propias manos y murió después de desarrollar un cáncer agresivo, lo que también resultó en que ambos brazos fueran amputados en un intento fallido de salvar su vida. Poco después de su muerte, Thomas Edison abandonó su investigación sobre los rayos X. Tras el trabajo de Wilhelm Röntgen en los rayos X en 1895, Clarence y su hermano Charles trabajaron en el desarrollo del tubo de foco de rayos X Edison, desarrollando el fluoroscopio utilizando tungstate de calcio. El fluoroscopio Edison produjo imágenes más nítidas que el fluoroscopio Röntgen, que utilizó platinocianuro de bario. En ese momento, los niveles de rayos X producidos no se creía que eran peligrosos. Sin embargo, Edison señaló cómo ′′ la radiografía había afectado venenosamente a mi asistente, el Sr. Dally." En 1900, Clarence Dally estaba sufriendo daños por radiación en sus manos y cara suficiente para requerir tiempo libre de trabajo. En 1902, una lesión en su muñeca izquierda fue tratada sin éxito con múltiples injertos de piel y eventualmente su mano izquierda fue amputada. Una úlcera en su mano derecha requería la amputación de cuatro dedos. Estos procedimientos no pudieron detener la progresión de su carcinoma, y a pesar de la amputación de sus brazos en el codo y el hombro, murió de cáncer mediastinal. Dally se cree que es el primer estadounidense en morir por los efectos de la experimentación con la radiación. Después de esto, Thomas Edison abandonó su investigación sobre los rayos X. En 1903, Edison dijo ′′ No me hables de rayos X, tengo miedo de ellos."

miércoles, 26 de agosto de 2020

Pase y pida un cucurucho CAR. Ruta Panamericana y B° Trapiche. (1977) Godoy Cruz. Mendoza


Imágenes de personas caminando por calle Florida y alrededores en un día de lluvia


Circulando por Av. Bandera (Carril Nacional) de Los Andes hacia el Oeste. (Agosto 2020) Mendoza.

Desde calle Sarmiento hasta Alberdi. Departamento de Guaymallén. Dirección Oeste. Uno de los Ingresos a la Ciudad Capital de Mendoza

Nuevo edificio del Instituto Provincial de la Vivienda en la intersección de calle Lavalle y San Juan. Ciudad de Mendoza. (Septiembre de 1977)


Fiesta campestre organizada por el personal de Caras y Caretas, S/F


Restos del Sacerdote Saleciano Aquiles Pedrolini. Santuario de María Auxiliadora. Rodeo del Medio. Mendoza


El Club de Pesca y Caza de Maipú (1977) Mendoza


Partido de Sóftbol entre Liceo e Independiente Rivadavia (1977) Mendoza

Smuckler pitcher de Liceo ya soltó la bola, Shaw de Independiente al bate listo para conectar. 

Croquis de la comarca comprendida entre Santiago y Mendoza y la marcha de las columnas principales del Ejército de los Andes, 1817


Los berlineses occidentales se reúnen cerca del muro de Berlín recién construido en agosto de 1961.


Para prevenir tanto como sea posible la propagación de la influenza, los barberos de Cincinnati usaban máscaras. Los barberos de todo el país tomaron esta precaución. Pandemia de 1918

(Crédito de la foto: The LIFE Images Collection a través de Getty / Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. / Archivos Nacionales / Atlantic Magazine / Texto: "Las máscaras contra la gripe fallaron en 1918, pero las necesitamos ahora", Blog de Asuntos de Salud, 12 de mayo de 2020. / Negocios Persona enterada).



🔥✈️🌍 26 DE AGOSTO DE 1974: MURIÓ CHARLES LINDBERGH — EL HÉROE QUE CONQUISTÓ EL ATLÁNTICO Y TERMINÓ ATRAPADO EN LAS SOMBRAS DE SU PROPIO LEGADO


El 26 de agosto de 1974 moría en Maui, Hawái, Charles Augustus Lindbergh, uno de los aviadores más célebres y al mismo tiempo más controvertidos del siglo XX. Había nacido el 4 de febrero de 1902 en Detroit y era hijo del congresista Charles A. Lindbergh Sr. Fascinado desde joven por las máquinas, abandonó sus estudios universitarios para aprender aviación en 1922 con la Nebraska Aircraft Corporation y comenzó una vida de vuelos, exhibiciones y acrobacias. En 1924 ingresó como cadete al Army Air Service y al año siguiente terminó su formación entre los mejores pilotos de su promoción; poco después se convirtió en piloto del correo aéreo entre St. Louis y Chicago. Pero su nombre entraría definitivamente en la historia en 1927. El hotelero Raymond Orteig había ofrecido 25.000 dólares a quien lograra unir Nueva York y París sin escalas. Con apoyo financiero de empresarios de St. Louis, Lindbergh encargó a Ryan Airlines un avión especialmente preparado para semejante desafío: el Ryan NYP Spirit of St. Louis, desarrollado sobre la base del Ryan M-2 y cargado con enormes depósitos de combustible. Incluso se eliminó la visión frontal directa de la cabina: para mirar hacia adelante debía utilizar un pequeño periscopio o asomarse lateralmente. En la mañana del 20 de mayo de 1927 despegó solo desde Long Island. Después de permanecer despierto durante más de 33 horas, combatir el agotamiento, el frío, la niebla y la inmensidad del océano, aterrizó en Le Bourget, cerca de París, tras recorrer 3.610 millas —unos 5.810 kilómetros— en exactamente 33 horas y 30 minutos. No había realizado el primer cruce aéreo del Atlántico de la historia, como a veces se afirma, sino algo que nadie había conseguido: atravesarlo sin escalas y completamente solo. Una multitud gigantesca lo recibió en Francia y, con apenas 25 años, “Lucky Lindy” se transformó en una celebridad mundial. El impacto fue tan grande que el Smithsonian habla de un verdadero “Lindbergh Boom”: aumentó el interés popular por volar y la aviación comercial recibió un impulso extraordinario. Pero la gloria tuvo un reverso devastador. El 1 de marzo de 1932 su hijo Charles Jr., de apenas 20 meses, fue secuestrado de la casa familiar en Nueva Jersey; semanas después apareció muerto. El caso fue bautizado como “el crimen del siglo” y contribuyó a impulsar una legislación federal estadounidense contra los secuestros. Agobiados por la exposición pública y las amenazas contra otro de sus hijos, Lindbergh y su esposa Anne Morrow terminaron trasladándose a Europa en 1935. Allí comenzaría el capítulo más oscuro de su biografía. Durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial visitó repetidamente Alemania y estudió el desarrollo de la poderosa Luftwaffe para informar también a autoridades militares estadounidenses. En octubre de 1938 Hermann Göring le entregó la Cruz de Servicio del Águila Alemana en nombre del régimen de Hitler, una decisión que provocó enormes críticas. Lindbergh sostuvo además ideas vinculadas a la eugenesia y expresó públicamente concepciones raciales hoy indefendibles. Ya convertido en la figura más visible del movimiento aislacionista America First, el 11 de septiembre de 1941 pronunció en Des Moines un discurso que marcó profundamente su reputación: acusó a Gran Bretaña, a la administración Roosevelt y a los judíos de presionar a Estados Unidos para entrar en la guerra, reproduciendo afirmaciones antisemitas que fueron condenadas incluso por periódicos y dirigentes que también defendían la neutralidad estadounidense. El United States Holocaust Memorial Museum documenta aquel episodio como uno de los momentos centrales de su controvertido legado político. Tras Pearl Harbor, Lindbergh quiso colaborar con el esfuerzo bélico estadounidense, pero la administración Roosevelt no le restituyó inicialmente un cargo militar oficial. Trabajó entonces como asesor técnico civil de la industria aeronáutica y en 1944 viajó al Pacífico, donde llegó a participar como civil en alrededor de 50 misiones de combate, colaborando especialmente en la mejora del rendimiento de cazas estadounidenses. En 1954, durante la presidencia de Dwight Eisenhower, recuperó rango militar como general de brigada de la Reserva de la Fuerza Aérea. Un año antes había publicado The Spirit of St. Louis, el relato de aquella legendaria travesía, obra que recibió el Premio Pulitzer de Biografía en 1954. Los últimos años ofrecieron otra inesperada transformación: aquel hombre identificado durante décadas con las máquinas y la velocidad se convirtió en un apasionado defensor de la naturaleza, las ballenas y distintas especies amenazadas. Finalmente, enfermo de cáncer del sistema linfático, pidió abandonar el hospital de Nueva York y regresar a la isla de Maui. Allí murió el 26 de agosto de 1974, a los 72 años, y fue enterrado discretamente en Kipahulu. Su legendario Spirit of St. Louis había realizado su último vuelo en 1928, cuando fue entregado al Smithsonian; hoy continúa conservado y expuesto en el National Air and Space Museum de Washington. Charles Lindbergh dejó así una de las biografías más difíciles de reducir a una sola palabra: fue un aviador excepcional que cambió la percepción mundial de las distancias, protagonista de una tragedia familiar que conmocionó a millones y, al mismo tiempo, un hombre cuyas posiciones antisemitas, raciales y eugenésicas ensombrecieron para siempre buena parte de aquella gloria conquistada sobre el Atlántico. El hombre que en 1927 pareció volar hacia la inmortalidad terminó demostrando que también los héroes pueden cargar con contradicciones enormes y páginas profundamente oscuras. ✈️📜🌍 #CharlesLindbergh #SpiritOfStLouis #HistoriaDeLaAviacion #Historia #Efemerides #UnDiaComoHoy #Aviacion #Atlantico #NuevaYork #Paris #MendozAntigua #CharlesLindberghHistory #SpiritOfStLouis #AviationHistory #History #OnThisDay #TransatlanticFlight #AviationPioneer #HistoricFlight #WorldHistory

🔥⚔️🇦🇷 26 DE AGOSTO DE 1810: FUSILARON A SANTIAGO DE LINIERS — EL HÉROE QUE RECONQUISTÓ BUENOS AIRES Y TERMINÓ FRENTE A LAS ARMAS DE LA REVOLUCIÓN


🩸🏛️ El 26 de agosto de 1810 se consumó uno de los episodios más dramáticos y simbólicos del nacimiento de una nueva etapa en el Río de la Plata: Santiago de Liniers, héroe de las Invasiones Inglesas, ex virrey y conde de Buenos Aires, fue fusilado junto a otros jefes de la contrarrevolución cordobesa por orden del gobierno surgido de Mayo. Había nacido como Santiago Antonio María de Liniers y Bremond en Niort, Francia, el 25 de julio de 1753, dentro de una familia vinculada a la tradición militar. Se formó desde muy joven en la Escuela Militar de la Orden de Malta y en 1775 ingresó al servicio de la Corona española, iniciando una larga carrera naval que lo llevaría a combatir en distintos escenarios del imperio y finalmente al Río de la Plata. Su nombre alcanzó dimensión histórica en 1806. Buenos Aires había caído en manos británicas y Liniers reunió fuerzas desde la Banda Oriental, cruzó el Río de la Plata y encabezó la expedición que el 12 de agosto consiguió la rendición del general William Carr Beresford y la recuperación de la ciudad. Cuando una segunda y mucho más poderosa invasión llegó en 1807, volvió a ocupar un papel central en la defensa de Buenos Aires. De aquella extraordinaria movilización surgieron milicias como los Patricios y quedó demostrado que los habitantes del territorio podían organizarse militarmente sin depender por completo de las autoridades peninsulares, una experiencia que tendría enorme importancia pocos años después. Convertido en una de las personalidades más populares del virreinato, Liniers ejerció como virrey entre 1807 y 1809 y recibió el título de conde de Buenos Aires. Reemplazado por Baltasar Hidalgo de Cisneros, se retiró a Córdoba, donde esperaba mantenerse apartado de la agitada política rioplatense. Pero Mayo de 1810 cambió todo. Cuando la Primera Junta desplazó al orden virreinal de Buenos Aires, Córdoba se transformó en uno de los principales focos de resistencia. Liniers, fiel a la monarquía española, se unió al gobernador Juan Gutiérrez de la Concha, al coronel Santiago Alejo de Allende, al asesor Victorino Rodríguez, al contador Joaquín Moreno y al obispo Rodrigo de Orellana para desconocer al nuevo gobierno y organizar fuerzas que intentaran detener su avance. La Junta respondió enviando hacia Córdoba una expedición de aproximadamente 1.200 hombres comandada por Francisco Ortiz de Ocampo. La resistencia se desmoronó y sus principales dirigentes fueron capturados. Desde Buenos Aires llegó entonces una orden extrema: los cabecillas debían ser ejecutados. Ortiz de Ocampo, que había combatido junto a algunos de ellos durante las Invasiones Inglesas, se negó a cumplirla y decidió enviarlos prisioneros hacia Buenos Aires. La Junta no retrocedió y despachó a Juan José Castelli para hacer efectiva la sentencia. Finalmente, el 26 de agosto, los prisioneros fueron detenidos en las cercanías de la posta de Cabeza de Tigre y conducidos hasta el Monte de los Papagayos o Chañarcillo de los Loros, sobre el antiguo Camino Real, en tierras cercanas a la actual localidad de Los Surgentes. Allí fueron fusilados Santiago de Liniers, Juan Gutiérrez de la Concha, Victorino Rodríguez, Santiago de Allende y Joaquín Moreno. El obispo Orellana fue perdonado debido a su condición religiosa. Domingo French participó de la ejecución y testimonios de la época señalan que tuvo que efectuar el disparo final que acabó con la vida de Liniers. Los cadáveres fueron trasladados hasta Cruz Alta y enterrados en una fosa común próxima a la iglesia. Medio siglo después, en 1861, comenzó la búsqueda de aquellos restos; posteriormente fueron trasladados y los atribuidos a Liniers y Gutiérrez de la Concha terminaron en España, donde reposan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, Cádiz. Allí una placa colocada por la Marina de Guerra Argentina en 1960 conserva una de las frases más estremecedoras escritas sobre aquel episodio, tomada de Paul Groussac: “Los últimos héroes de la Patria Vieja fueron las primeras víctimas de la Patria Nueva”. La historia había dado un giro feroz: el hombre que apenas cuatro años antes había sido aclamado por salvar Buenos Aires de una potencia extranjera terminó ejecutado por quienes comenzaban a construir un nuevo poder político en esas mismas tierras. Liniers quedó así atrapado en una de las grandes paradojas de 1810: héroe de la Reconquista para unos, defensor de la monarquía y jefe contrarrevolucionario para otros, protagonista indiscutible de aquellos años en los que el viejo mundo colonial comenzaba a desaparecer y una nueva patria, todavía incierta y ensangrentada, empezaba a nacer. 🇦🇷⚔️🩸 #SantiagoDeLiniers #Liniers #26DeAgosto #RevoluciónDeMayo #RevolucionDeMayo #InvasionesInglesas #ReconquistaDeBuenosAires #PrimeraJunta #HistoriaArgentina #HistoriaDeArgentina #BuenosAires #Córdoba #CabezaDeTigre #MonteDeLosPapagayos #LosSurgentes #PatriaVieja #PatriaNueva #MendozAntigua #ArgentineHistory #MayRevolution #BritishInvasions #BuenosAiresHistory #LatinAmericanHistory #History #OnThisDay #ArgentinaHistory


El vasco de la carretilla. Guillermo Isidoro Larregui Ugarte

Guillermo Isidoro Larregui Ugarte nació en Pamplona el 27 de noviembre de 1885 en el barrio de la Rochapea y llegó a Buenos Aires con solo quince años en 1900. En los primeros tiempos trabajó como marino hasta que se trasladó a la Patagonia para trabajar como peón en una multinacional petrolera norteamericana en la que estuvo hasta 1935.
Ese año, durante una reunión con amigos hizo una apuesta que le cambió la vida y que lo convirtió en uno de los personajes más excéntricos y famosos de la Argentina. “Nos hallábamos reunidos con varios amigos comentando los récords deportivos. Yo les decía que no siempre el ruido que se hace en torno de una prueba deportiva guarda relación con el esfuerzo”, comentó Larregui a Ecos Diarios (Necochea, Pcia. de Buenos Aires) durante su visita. “Yo me animaría, les dije, a cruzar toda la Patagonia a pie y a ir hasta Buenos Aires con una carretilla. Lo tomaron a broma y uno de ellos me trajo una carretilla. Luego, cuando vieron que yo me disponía a emprender el viaje y que la cosa iba en serio, se sorprendieron”, agregó.
Y así lo hizo; después de un año y dos meses en los que ha recorrido 3.400 kilómetros, el 25 de mayo de 1936, ingresó en la Capital Federal en medio de un recibimiento del que participaron altas autoridades políticas nacionales. En los salones del diario Crítica dio por finalizado su raid. Dicho periódico publicó una entrevista ilustrada con fotografías del campamento de Larregui montado en el recibidor del diario. “He llegado por que soy vasco –decía Larregui-; soy vasco y tenía que llegar. Por eso pude terminar el viaje. Cualquier otro se hubiera quedado en las primeras etapas, ¡yo no! Había prometido hacer este viaje y lo hice. Me agradaría dar la vuelta al mundo empujando mi carretilla. Me sobran fuerzas y voluntad, para eso soy vasco. Pero me faltan recursos. Soy pobre y un viaje así exigiría mucha plata”.
“En los alrededores de Trelew –continúa Larregui- fue donde pasé las peores etapas. Allí el frío llagaba a 20 grados bajo cero. Caminaba en medio de la nieve. Hubo momentos en que perdía la noción de todo. No sentía mis manos ni mis pies, ni siquiera el peso de la carretilla. Era cono si, de golpe, alguien me empujara y yo fuera de plumas. A veces creí que era tan liviano que el viento me iba a llevar. Pero yo sabía que si me paraba me iba a morir congelado y entonces apretaba el paso. Así, caminaba y caminaba como dormido hasta llegar a algún rancho donde descansar. Me daba friegas en las manos y pies con caña. De ese modo reaccionaba y podía dormir”.
- ¿Cuántos pares de zapatillas ha gastado? – le pregunta el periodista.
- “31 -es la respuesta- El mate y la galleta eran infaltables”.
- ¿Su comida acostumbrada?
- “El democrático puchero, un puchero cuartelero. Cuando había garbanzos, garbanzos; cuando había porotos, porotos. Y cuando tenía verduras, también…”
La carretilla tenía la base de 70 cm x 110 cm y 30 cm de alto, con los siguientes objetos: carpa de 2.50 m de largo por 2 m de ancho; cama plegadiza, colchón y colcha. Herramientas completas, utensilios de cocina, calentador, juego de lavabo, cepillos, brocha, navaja y provisiones.
Tenía un compañero inseparable “Pancho”, un leal perro de policía que lo seguía al vasco en sus andanzas.
Cuando le preguntaron si esperaba alguna recompensa o premio de sus paisanos por el esfuerzo realizado, Guillermo Larregui se puso serio y contestó: “Aunque nada tengo, nada quiero. Esta hazaña la he realizado porque la prometí cumplir. Con ser hombre de palabra cualquier vasco está bien pagado”.
Esa fue la primera epopeya que popularizó el “Vasco de la Carretilla”, un hombre que ya tenía casi cincuenta años cuando hizo ese primer recorrido, al que luego se le sumaron unos cuantos viajes más. El siguiente fue recorrer desde Coronel Pringles hasta La Quiaca, a donde arribó en diciembre de 1938; otro posterior lo llevó por los caminos que iban desde Villa María hasta Chile, pasando por Mendoza y de ahí a La Paz, Bolivia. Su última travesía lo condujo al punto del país que sería su lugar de residencia definitivo: Misiones. Allí, en el Parque Nacional de Puerto Iguazú levantó su casilla y transcurrió la etapa final de su vida, disfrutando de un lugar paradisíaco que a menudo era visitado por turistas con los que hablaba de caminos recorridos y lugares del mundo visitados, comunicándose, según la ocasión, en alguno de los cuatro idiomas en los que a fuerza de andanzas se había tenido que expresar. Larregui dejó pasar allí los últimos tiempos de una apasionante existencia que terminó el 5 de julio de 1964 a sus ochenta años.
Sus hazañas de caminante que comenzaron a hacerse públicas por el boca a boca de los admirados y circunstanciales testigos, luego pasaron a las páginas de los periódicos y más tarde fueron llevadas a los libros y al cine. Curiosamente, todas estas expresiones artísticas se ocuparon de un hombre tan sencillo como fuerte y libre, que llevaba en su carretilla lo necesario para el cuerpo y encontraba en los caminos el alimento de su alma. La solidaridad de la gente, especialmente de la colectividad vasca, hacía más tenues las peripecias que debía enfrentar.
Vaya a saber qué pasaba por la mente de ese hombre durante aquellas interminables caminatas por un país tan lejano al que lo había visto nacer, que lo sometía a todo tipo de climas y condiciones de suelo, haciendo de esos raids autenticas odiseas. Sus compañeras de ruta, las carretillas de rueda de hierro y caja de madera que eran su casa en cada travesía, quedaban al final de la misma en manos de algún amigo o a la guarda de algún museo como testimonio de esa etapa.
Iniciaba la siguiente con otra distinta, con la que debía transitar los precarios caminos que había en los años treinta y cuarenta en la Argentina.
Vivir el ritmo oculto de los campos
abiertos llenos de sol.
La emoción de la tierra argentina,
llena de generosidades.
He aquí mi objetivo.
Nadie me podrá quitar la dicha
de ser dueño de mi propio destino.
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🔥📚🇦🇷 26 DE AGOSTO DE 1914: NACIÓ JULIO CORTÁZAR — EL “CRONOPIO” QUE PASÓ POR MENDOZA, ROMPIÓ LAS REGLAS DE LA LITERATURA Y CONVIRTIÓ “RAYUELA” EN UN JUEGO INMORTAL 🌎🖋️


Un 26 de agosto de 1914, mientras Europa comenzaba a hundirse en la Primera Guerra Mundial, nacía en Ixelles, Bruselas, Julio Florencio Cortázar, hijo de padres argentinos. Su padre se encontraba en Bélgica vinculado a una misión diplomática argentina y, después de pasar por Suiza y España durante la guerra, la familia regresó a la Argentina en 1918 y se instaló en Banfield. Allí transcurrió buena parte de la infancia de aquel niño enfermizo, tímido y extraordinariamente lector que terminaría convirtiéndose en una de las voces más originales de la literatura del siglo XX. Cortázar obtuvo el título de maestro normal en 1932 y el de profesor en Letras en 1935 en la Escuela Normal Mariano Acosta. Comenzó Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, pero la necesidad de trabajar y colaborar económicamente con su familia lo llevó a abandonar esos estudios y dedicarse a la docencia. Enseñó en el interior bonaerense, particularmente en Bolívar y Chivilcoy, años de pensiones, lecturas interminables y escritura silenciosa que fueron moldeando al futuro narrador. En 1938 publicó “Presencia”, un libro de sonetos firmado con el seudónimo Julio Denis. Pero para Mendoza su historia guarda un capítulo especial: en 1944 llegó a la Universidad Nacional de Cuyo, donde dictó materias vinculadas con las literaturas francesa e inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras. Fue su única experiencia como profesor universitario y aquellos meses lo pusieron en contacto con un intenso ambiente intelectual y artístico mendocino. En la UNCuyo publicó además su ensayo “La urna griega en la poesía de John Keats”. Las tensiones políticas y universitarias de los años previos al primer gobierno de Juan Domingo Perón terminaron alejándolo de las aulas, y Cortázar regresó a Buenos Aires. En 1946 ocurrió uno de esos pequeños hechos capaces de cambiar una carrera: Jorge Luis Borges publicó “Casa tomada” en Los Anales de Buenos Aires, acompañada por ilustraciones de Norah Borges. Cinco años después apareció “Bestiario”, el libro que consolidó su universo de casas inquietantes, animales, obsesiones y situaciones cotidianas atravesadas repentinamente por lo fantástico. En 1948 obtuvo además el título de traductor público de inglés y francés, una actividad que sería fundamental durante el resto de su vida. En 1951 consiguió una beca del gobierno francés y viajó a París, ciudad en la que terminaría instalándose definitivamente y donde trabajó, entre otras tareas, como traductor para la UNESCO. En 1953 recibió de Francisco Ayala el encargo de traducir la obra en prosa de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico; aquella monumental versión, publicada en 1956, se convertiría en una de las traducciones españolas de Poe más difundidas y reconocidas. Pero todavía faltaba el gran salto. El 28 de junio de 1963 apareció “Rayuela”, publicada por Sudamericana: una novela que invitaba al lector a alterar el orden tradicional de lectura, saltar capítulos y participar activamente en la construcción de la obra. El libro transformó a Cortázar en una de las figuras centrales del llamado Boom latinoamericano y convirtió a Horacio Oliveira, la Maga y el Club de la Serpiente en parte de la memoria literaria de generaciones enteras. Durante aquellos años también creció su compromiso político latinoamericano. Su relación con la Revolución Cubana se profundizó a comienzos de la década de 1960 y en 1963 participó como jurado del Premio Casa de las Américas; más tarde apoyó causas vinculadas con los derechos humanos, denunció a las dictaduras del continente y acompañó también al proceso sandinista nicaragüense. Cortázar nunca dejó de experimentar: escribió cuentos, novelas, poemas, ensayos, textos sobre jazz, boxeo y fotografía, colaboró en historietas y convirtió el juego, el humor, lo fantástico y el lenguaje en instrumentos para desafiar al lector. En 1981, el gobierno de François Mitterrand le concedió la nacionalidad francesa. Su salud ya comenzaba a deteriorarse y posteriormente se le diagnosticó leucemia. Murió en París el 12 de febrero de 1984, a los 69 años, y fue sepultado en el cementerio de Montparnasse junto a Carol Dunlop. Había nacido argentino por sangre en una Bélgica atravesada por la guerra, había sido maestro en pueblos bonaerenses, profesor universitario en Mendoza, traductor en París y finalmente uno de los escritores en español más influyentes de su tiempo. Más de un siglo después de aquel 26 de agosto, Cortázar sigue consiguiendo algo que pocos autores logran: que abrir uno de sus libros todavía pueda sentirse como empujar una puerta hacia una habitación donde las reglas de la realidad han cambiado sin avisarnos. 📚🖋️🌎 #JulioCortázar #Cortázar #Rayuela #26DeAgosto #LiteraturaArgentina #LiteraturaLatinoamericana #Mendoza #UNCuyo #CasaTomada #Bestiario #BoomLatinoamericano #HistoriaArgentina #CulturaArgentina #MendozAntigua #JulioCortazar #Hopscotch #ArgentineLiterature #LatinAmericanLiterature #LiteraryHistory #WorldLiterature


🔥👙💼 26 DE AGOSTO DE 1993: ROY RAYMOND — EL HOMBRE QUE INVENTÓ VICTORIA’S SECRET, VENDIÓ SU CREACIÓN Y VIO NACER UN IMPERIO MUNDIAL


El 26 de agosto de 1993 terminaba trágicamente la vida de Roy Larson Raymond, el empresario estadounidense que había imaginado una forma completamente distinta de vender lencería y terminó creando una de las marcas más reconocidas del planeta. Nacido en Connecticut el 15 de abril de 1947, estudió en Tufts University y obtuvo un MBA en la Stanford Graduate School of Business en 1971; la propia Stanford todavía lo recuerda entre sus graduados emprendedores como cofundador de Victoria’s Secret. A mediados de los años setenta, Raymond detectó algo que el comercio tradicional prácticamente ignoraba: muchos hombres se sentían incómodos al entrar en los departamentos de ropa interior femenina para comprar un regalo. Él mismo contó años después a The Washington Post que la idea nació de su propia frustración intentando comprar lencería para su esposa. Su respuesta fue transformar aquella incomodidad en una oportunidad comercial. Con unos US$80.000 obtenidos entre préstamos bancarios y dinero familiar, Roy y Gaye Raymond pusieron en marcha Victoria’s Secret en 1977. El primer local abrió en el Stanford Shopping Center de Palo Alto, California, y fue pensado como algo completamente diferente de los fríos sectores de lencería de los grandes almacenes: madera, ambientación inspirada en un boudoir victoriano, atención discreta y una presentación de las prendas diseñada para que comprar allí resultara natural y elegante. El propio nombre “Victoria” buscaba transmitir respetabilidad y sofisticación victoriana, mientras que el “Secret” insinuaba aquello que permanecía oculto bajo la ropa. El concepto funcionó. A las tiendas se agregó rápidamente un catálogo de venta por correo y, hacia comienzos de los años ochenta, Victoria’s Secret ya poseía varios locales en California. Pero entonces apareció Leslie “Les” Wexner, fundador de The Limited, uno de los grandes especialistas del comercio minorista estadounidense. En 1982 Raymond decidió vender la compañía. Aunque durante décadas circularon cifras diferentes, las crónicas publicadas tras su muerte por Los Angeles Times y The Washington Post señalaron que la operación rondó US$1 millón. Lo realmente decisivo vino después: Wexner comprendió que el gran mercado no estaba únicamente en los hombres que compraban regalos, sino principalmente en las propias mujeres. Reorientó la marca hacia ellas, multiplicó su presencia en los centros comerciales estadounidenses y convirtió aquella pequeña idea nacida en Palo Alto en un fenómeno del comercio y de la cultura popular. The Washington Post describió años después justamente ese cambio de estrategia como una de las claves de la transformación de Victoria’s Secret. Raymond intentó volver a triunfar con otros emprendimientos. Entre ellos estuvo My Child’s Destiny, una tienda de productos infantiles de alta gama que terminó en bancarrota en 1986. A partir de allí atravesó años mucho más difíciles en los negocios y en su vida personal. El 26 de agosto de 1993 fue visto dirigiéndose hacia el Golden Gate Bridge; horas más tarde la Guardia Costera encontró su cuerpo cerca de la costa del condado de Marin. Las autoridades determinaron que se había tratado de un suicidio. Tenía 46 años. Su historia suele resumirse diciendo que “vendió por monedas una empresa que después valió miles de millones”, pero la realidad es mucho más interesante: Raymond tuvo la extraordinaria capacidad de detectar un problema que nadie estaba resolviendo y crear el concepto original; Wexner, en cambio, tuvo la capacidad de modificarlo, escalarlo y convertirlo en una potencia mundial. Décadas después, aquella idea continúa moviendo cifras enormes: Victoria’s Secret & Co., hoy empresa independiente que cotiza en bolsa, declaró US$6.553 millones en ventas netas durante su ejercicio fiscal 2025. Una historia extraordinaria de innovación, visión comercial, oportunidades, decisiones irreversibles y también de la fragilidad humana que puede esconderse detrás de los grandes nombres empresariales. #RoyRaymond #VictoriasSecret #HistoriaEmpresarial #Historia #Efemerides #26DeAgosto #Emprendedores #GrandesMarcas #HistoriaDeLasMarcas #Marketing #Negocios #Innovacion #MendozAntigua #BusinessHistory #RoyRaymond #VictoriaSecretHistory #Entrepreneurship #RetailHistory #BrandHistory #MarketingHistory #Business #Innovation #OnThisDay


Funicular del Cerro San Cristobal. Santiago de Chile 1935 (Gentileza de Alfredo Daniel Acosta Garcia)


🔥🔬🌍 26 DE AGOSTO DE 1723: MURIÓ ANTONIE VAN LEEUWENHOEK — EL COMERCIANTE SIN TÍTULO UNIVERSITARIO QUE MIRÓ POR UNA PEQUEÑA LENTE Y DESCUBRIÓ UN UNIVERSO QUE NADIE HABÍA VISTO


El 26 de agosto de 1723 moría en Delft, en los actuales Países Bajos, Antonie van Leeuwenhoek, uno de los personajes que cambiaron para siempre nuestra manera de comprender la vida. Había nacido en esa misma ciudad el 24 de octubre de 1632 y su camino estuvo muy lejos del que hoy imaginaríamos para uno de los padres de la microbiología: no pasó por una universidad ni desarrolló inicialmente una carrera científica. En 1648, siendo adolescente, marchó a Ámsterdam para formarse como aprendiz de un comerciante de telas y años después regresó a Delft, donde tuvo su propio negocio y ocupó diferentes cargos municipales. Pero entre telas, mediciones y actividades cotidianas surgió una obsesión que terminaría abriendo una puerta hacia lo invisible: las lentes. Leeuwenhoek aprendió a fabricar y perfeccionar diminutas lentes de enorme calidad y construyó unos curiosos instrumentos metálicos que, a diferencia de los grandes microscopios compuestos de su tiempo, utilizaban principalmente una sola lente. Algunos podían ampliar la imagen alrededor de 250 veces, una capacidad extraordinaria para el siglo XVII. Aquellos aparatos eran pequeños, difíciles de manejar y aparentemente simples, pero detrás de ellos había una precisión óptica asombrosa. Entonces comenzó la aventura. Observó fibras textiles, madera, insectos, músculos, cristales, sangre, agua de lluvia, agua estancada y prácticamente todo aquello que despertara su curiosidad. En 1674 describió diminutos seres vivos presentes en el agua; durante los años siguientes consiguió observar microorganismos cada vez más pequeños y en 1676 realizó algunas de las primeras observaciones convincentes de bacterias. A aquellas criaturas invisibles las llamó “animálculos”. El mundo acababa de descubrir que allí donde el ojo humano veía solamente una gota de agua existía una multitud de seres vivos. También estudió la sangre y describió sus diminutos corpúsculos rojos, observó la circulación a través de pequeños vasos y en 1677 documentó espermatozoides humanos y animales, abriendo otra ventana completamente nueva sobre la reproducción. En 1683 llevó su curiosidad todavía más lejos: examinó material de sus propios dientes y encontró microorganismos moviéndose en la placa dental. Su trabajo causó asombro y también incredulidad, porque aquello que afirmaba haber visto era prácticamente imposible de comprobar con los instrumentos habituales de otros investigadores. Sin embargo, Leeuwenhoek no guardó sus descubrimientos para sí. Desde 1673 comenzó a comunicarlos mediante cartas a la Royal Society de Londres; sus observaciones, dibujos y descripciones terminaron formando una extraordinaria correspondencia científica que se prolongó durante unos cincuenta años. En 1680 fue elegido miembro de aquella prestigiosa institución. Lo fascinante es que jamás perdió la curiosidad: incluso en agosto de 1723, pocas semanas antes de morir, todavía enviaba cartas a Londres describiendo investigaciones sobre la reproducción de microorganismos y movimientos de su propio diafragma. Murió en Delft a los 90 años. No inventó el microscopio ni formuló por sí solo la futura teoría microbiana de las enfermedades, pero logró algo monumental: demostrar con sus observaciones que existía un universo biológico completo más allá de los límites de nuestros ojos. Después vendrían Pasteur, Koch y generaciones enteras de investigadores capaces de relacionar microorganismos con enfermedades, fermentaciones e infecciones. Pero mucho antes de ellos, un comerciante de Delft había acercado un ojo a una diminuta lente y había contemplado por primera vez criaturas que la humanidad ignoraba que existían. Por eso Antonie van Leeuwenhoek es recordado como uno de los grandes pioneros —y frecuentemente como el “padre de la microbiología”— de la historia de la ciencia. 🔬🦠 Una pequeña lente había agrandado una gota de agua; en realidad, terminó agrandando para siempre los límites del conocimiento humano. #AntonieVanLeeuwenhoek #AntonVanLeeuwenhoek #Microbiología #Microscopía #HistoriaDeLaCiencia #Historia #Ciencia #Bacterias #Microorganismos #Efemérides #UnDíaComoHoy #MendozAntigua #Microbiology #Microscopy #ScienceHistory #HistoryOfScience #Bacteria #Microorganisms #OnThisDay #ScientificDiscovery


🔥🧬💉 26 DE AGOSTO DE 1906: NACIÓ ALBERT SABIN — EL CIENTÍFICO QUE PUSO LA LUCHA CONTRA LA POLIO EN UNA CUCHARA Y AYUDÓ A CAMBIAR LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD 🌎👨‍⚕️


Un 26 de agosto de 1906, hace exactamente 120 años, nacía en Białystok —entonces perteneciente al Imperio Ruso y hoy parte de Polonia— Albert Bruce Sabin, el médico y virólogo cuyo nombre quedaría unido para siempre a una de las mayores conquistas sanitarias del siglo XX: la vacuna oral contra la poliomielitis. Nacido en una familia judía, en 1921 emigró junto a sus padres a Estados Unidos huyendo de las persecuciones que sufrían las comunidades judías de Europa oriental. La familia se estableció en Paterson, Nueva Jersey, donde el joven Albert tuvo que adaptarse rápidamente a un nuevo país y a un nuevo idioma. Después de terminar la escuela secundaria ingresó en la Universidad de Nueva York con la idea inicial de estudiar odontología, pero el contacto con la bacteriología, la microbiología y libros como “Cazadores de microbios”, de Paul de Kruif, terminaron cambiando su destino. Abandonó la odontología, se inclinó definitivamente por la medicina y obtuvo su título médico en la Universidad de Nueva York en 1931, justamente en una época en que la poliomielitis provocaba periódicas epidemias, parálisis y muerte, especialmente entre los niños. Completó su formación en el Bellevue Hospital de Nueva York, investigó en 1934 en el prestigioso Lister Institute of Preventive Medicine de Londres y en 1935 se incorporó al Rockefeller Institute for Medical Research. En 1939 tomó una decisión fundamental: se trasladó a Cincinnati para trabajar en la Children’s Hospital Research Foundation y la Universidad de Cincinnati, donde dedicaría buena parte de las siguientes tres décadas al estudio de los virus y, especialmente, de la poliomielitis. La Segunda Guerra Mundial interrumpió momentáneamente aquella búsqueda. Sabin trabajó para el Ejército estadounidense y participó en investigaciones relacionadas con enfermedades que amenazaban a las tropas, entre ellas el dengue, la fiebre por flebótomos y diferentes formas de encefalitis. Cuando terminó la guerra regresó a Cincinnati y volvió a concentrarse en su viejo enemigo: el poliovirus. En 1955 el mundo celebró la aparición de la vacuna inactivada desarrollada por Jonas Salk, administrada mediante inyección y decisiva para reducir rápidamente los casos de la enfermedad. Sabin, sin embargo, perseguía una estrategia diferente: conseguir cepas vivas pero suficientemente atenuadas del virus que pudieran administrarse por vía oral y generar una fuerte inmunidad intestinal. No se trató de una continuación del trabajo de Salk, sino de dos caminos científicos distintos hacia un mismo objetivo. Sabin y sus colaboradores probaron primero las cepas atenuadas en laboratorio y también sobre ellos mismos antes de avanzar hacia ensayos mayores. Entre 1957 y 1959 comenzaron las pruebas internacionales y la dimensión de la investigación alcanzó proporciones extraordinarias cuando científicos soviéticos, encabezados por Mijaíl Chumakov, utilizaron las cepas de Sabin en campañas masivas. Entre 1959 y 1961 decenas de millones de personas fueron inmunizadas en la Unión Soviética, proporcionando una enorme cantidad de evidencia sobre su utilización. El 24 de abril de 1960 Cincinnati vivió además el histórico “Sabin Sunday”: miles de familias acudieron para que sus hijos recibieran unas gotas de la vacuna oral. Podía suministrarse en una cucharada de jarabe dulce o incluso sobre un terrón de azúcar, una sencillez que terminaría transformando las campañas de vacunación en todo el planeta. Las cepas de Sabin fueron autorizadas progresivamente en Estados Unidos entre 1961 y 1963; la vacuna trivalente, capaz de proteger contra los tres tipos de poliovirus existentes entonces, apareció en 1963. Su bajo costo, facilidad de administración y capacidad para generar inmunidad intestinal hicieron que rápidamente se convirtiera en una de las herramientas centrales de las campañas mundiales contra la enfermedad. Sabin tampoco convirtió su descubrimiento en una fortuna personal: no patentó su vacuna, favoreciendo que pudiera producirse y utilizarse ampliamente. Y detrás del científico hubo siempre una dimensión internacional extraordinaria: en plena Guerra Fría compartió sus cepas y conocimientos con investigadores soviéticos porque para él combatir una enfermedad estaba por encima de las fronteras políticas. Entre 1970 y 1972 presidió el prestigioso Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel, y posteriormente continuó trabajando como investigador, asesor y defensor de la cooperación científica internacional. Murió en Washington D. C. el 3 de marzo de 1993, a los 86 años, y fue sepultado en el Cementerio Nacional de Arlington. Su legado, sin embargo, continuó recorriendo el planeta en aquellas diminutas gotas administradas a generaciones enteras de niños. La vacuna de Salk abrió una puerta decisiva; la de Sabin permitió llevar la inmunización de manera sencilla y económica a poblaciones inmensas. Gracias al trabajo acumulado de ambos científicos y de miles de investigadores, médicos, enfermeros y campañas sanitarias, una enfermedad que durante décadas aterrorizó a familias enteras terminó desapareciendo de gran parte del mundo. A 120 años de su nacimiento, Albert Sabin continúa recordándonos que algunos de los acontecimientos más revolucionarios de la historia no necesitan ejércitos ni grandes monumentos: a veces caben en dos gotas, una cucharita… o un simple terrón de azúcar. 🌎💧🧬 #AlbertSabin #26DeAgosto #Poliomielitis #Polio #VacunaSabin #HistoriaDeLaMedicina #HistoriaDeLaCiencia #Medicina #Vacunas #SaludPublica #Ciencia #GrandesCientificos #Efemerides #MendozAntigua #AlbertBSabin #PolioVaccine #OralPolioVaccine #MedicalHistory #HistoryOfMedicine #HistoryOfScience #Vaccines #PublicHealth #GlobalHealth #ScienceHistory


Diciembre de 1914. Planta personal de Correos de sede Mendoza ubicada en calla General Paz y Chile. (Gentileza de Alfredo Daniel Acosta Garcia)


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