domingo, 17 de mayo de 2020

17 de Mayo de 1886, en Illinois, EEUU, moría el herrero que domó la tierra: John Deere, el hombre que convirtió un arado en una revolución agrícola


El 17 de mayo de 1886, en Moline, Illinois, moría John Deere, el herrero estadounidense que transformó para siempre la historia del trabajo rural. Había nacido el 7 de febrero de 1804 en Rutland, Vermont, y su vida estuvo marcada desde muy temprano por la adversidad: cuando era niño, su padre viajó a Inglaterra en busca de una herencia familiar y nunca regresó; se presume que murió en el mar. Criado por su madre con recursos escasos, Deere recibió una educación básica y, a los 17 años, inició el aprendizaje del oficio que cambiaría su destino: la herrería. En 1836, buscando mejores oportunidades, dejó Vermont y se instaló en Grand Detour, Illinois, una pequeña comunidad agrícola donde sus habilidades como herrero fueron rápidamente valoradas. Allí observó un problema que desesperaba a los agricultores del Medio Oeste: los arados de hierro fundido, pensados para suelos más livianos del este de Estados Unidos, se atascaban constantemente en la tierra pesada y pegajosa de las praderas. Cada pocos metros, los campesinos debían detenerse para limpiarlos a mano. Deere comprendió que la solución no estaba solo en fabricar un arado más fuerte, sino uno que pudiera deslizarse mejor. En 1837 creó un arado de acero pulido, usando una hoja de sierra rota, con una forma capaz de cortar y voltear la tierra sin que el barro se adhiriera con tanta facilidad. Aquella herramienta, conocida como arado de acero autolimpiante, fue una revolución silenciosa: permitió trabajar con mayor rapidez los suelos duros de la frontera agrícola estadounidense y abrió nuevas posibilidades para la expansión del cultivo en las praderas. El invento fue un éxito. La demanda creció año tras año: para 1841 Deere ya producía alrededor de 100 arados anuales; en 1843 se asoció con Leonard Andrus para aumentar la fabricación, y en 1848 trasladó la empresa a Moline, a orillas del río Mississippi, un punto estratégico por su acceso al transporte, la energía hidráulica, el carbón y mejores rutas comerciales. Desde allí, el pequeño taller comenzó a convertirse en una industria. En 1858, John Deere dejó la conducción cotidiana de la empresa en manos de su hijo Charles Deere, aunque conservó el título de presidente. En 1868, la firma se incorporó formalmente como Deere & Company. Con el tiempo, la compañía amplió su producción más allá de los arados: cultivadores, sembradoras, carros, tractores, cosechadoras y, ya en la era moderna, maquinaria agrícola, forestal, de construcción, motores y soluciones tecnológicas. Pero John Deere no fue solo un inventor exitoso. También participó activamente en la vida pública de Moline: fue fundador y presidente del National Bank of Moline, miembro de la iglesia congregacional, impulsor de instituciones locales y alcalde de la ciudad durante dos años. Su nombre quedó ligado a una frase que resume su filosofía industrial: fabricar herramientas confiables para quienes trabajan la tierra. Hoy, casi dos siglos después de aquel primer arado, el apellido Deere sigue siendo sinónimo de campo, maquinaria, potencia y progreso. Lo que nació en una herrería de frontera terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la mecanización agrícola mundial. #JohnDeere #HistoriaAgrícola #MaquinariaAgrícola #Campo #Agricultura #HistoriaDelCampo #RevoluciónAgrícola #Tractores #MundoRural #Efemérides #MendozAntigua #JohnDeereHistory #AgriculturalHistory #FarmMachinery #SteelPlow #FarmingHistory #RuralHeritage #Tractors #AmericanHistory #AgriculturalRevolution




17 de Mayo de 1953 🎤🔥 HOY HUBIERA CUMPLIDO 73 AÑOS EL EXTRANJERO MÁS ARGENTINO DE TODOS: LUCA PRODAN, EL ELEGIDO QUE LLEGÓ DE ROMA PARA INCENDIAR EL ROCK DE UN CONTINENTE 🔥🎤


🌍 Roma, 17 de mayo de 1953. El mundo no lo sabía todavía, pero acababa de nacer alguien que lo iba a cambiar. Mito, leyenda, ícono, profeta — todos esos títulos le quedan cortos. Luca George Prodan nació en Roma el 17 de mayo de 1953, hijo de Mario Prodan, ciudadano italiano nacido en Estambul, y de Cecilia Pollock, hija de escoceses que residieron en Shanghái y Pekín antes de la Segunda Guerra Mundial. Un ciudadano del mundo desde antes de abrir los ojos. Prodan pasó gran parte de su vida en el Reino Unido, primero en Escocia y luego en Inglaterra. En Moray asistió al prestigioso Colegio Gordonstoun. Tenía 17 años cuando abandonó el instituto y su decisión provocó que su familia iniciara una intensa búsqueda con ayuda de Interpol. Durante ese período recorrió distintos países de Europa y regresó a Roma, donde su madre lo encontró cuando era detenido. Volvió cuando se le dio la gana, tal como haría toda su vida con todo. Establecido en Londres durante la década de los setenta, Prodan consiguió un empleo en la tienda de la discográfica Virgin y formó su primera banda, The New Clear Heads. Su sensibilidad musical, influida por el auge de los ritmos de las excolonias británicas como el dub y el reggae, se vio marcada también por el estilo de cantautores post-punk como Joe Jackson, Graham Parker o Elvis Costello.  Tras el suicidio de su hermana Claudia —quien era adicta, como él, a la heroína— Luca había tocado fondo en 1979 y estuvo en coma por una sobredosis. Fue entonces cuando su amigo Timmy McKern le envió una postal desde un lugar recóndito de Argentina, y Luca tomó el primer avión. Durante su estadía en Córdoba, McKern le presentó a Germán Daffunchio y, cuando volvió al país, Luca se instaló con la familia McKern en Hurlingham, donde conoció también a Alejandro Sokol. Al finalizar una cena, Daffunchio comenzó a tocar una guitarra criolla y Luca cantó, naciendo entre ellos la idea de formar una banda. La zona era un hervidero de artistas y hippies que huían de la represión imperante durante la dictadura militar. De esa primera chispa nació SUMO. La primera presentación oficial de Sumo fue en el pub Caroline, de El Palomar, en febrero de 1982, una época difícil porque el país se preparaba para la dolorosa Guerra de Malvinas. En 1982 la Junta Militar ordenó no difundir música en inglés. Sumo, por entonces, era una banda que tenía gran parte de su repertorio en ese idioma — idioma que Luca hablaba a la perfección — aunque la prohibición no impediría que la banda continuara con su novedosa propuesta. Sumo se volvería uno de los grupos más influyentes en moldear el rock argentino contemporáneo. Se le acredita por introducir el post-punk británico en la escena latinoamericana y por brindar un contrapunto visceral a las influencias entonces dominantes en el rock en español. La revista Rolling Stone Argentina escribiría que "Divididos por la Felicidad apareció como un manual de supervivencia para la generación post Malvinas, justo cuando empezaba el fin de la alegría democrática. El impacto fue tremendo y aún hoy sigue sorprendiendo."  La formación final que terminaría haciendo historia fue con Luca en la voz, Diego Arnedo en el bajo, Ricardo Mollo y Germán Daffunchio en guitarras, Roberto Pettinato en saxo y "Superman" Troglio en batería. Roberto Pettinato ingresó luego de que Luca le hiciera una entrevista histórica; al finalizar la misma, trabaron amistad y decidieron incorporarlo a la banda. El último recital de Sumo se realizó en el estadio del Club Atlético Los Andes el 20 de diciembre de 1987. Sus compañeros recordaron que esa noche, momentos antes de interpretar una poderosa versión de "Fuck You", Luca dijo: "Ahí va la última". Dos días después, el martes 22 de diciembre, fue hallado muerto en su habitación de la calle Alsina 451, en el barrio de San Telmo. Había sufrido un paro cardíaco debido a una grave hemorragia interna causada por una cirrosis hepática. Tras su disolución, Sumo dejó su ADN musical en dos importantes bandas: Las Pelotas (con Sokol, Daffunchio y Troglio) y Divididos (con Mollo y Arnedo). Luca Prodan fue un artista de vanguardia, rebelde y muy sensible a la música. Nunca le importaron los límites políticos ni las divisiones culturales. Simplemente fue él: un extranjero en Argentina, tan auténtico, que hasta el día de hoy muchos argentinos lo sienten más nacional que nadie. "Vivo del rock y me voy a morir así. Tengo el rock adentro como ustedes." — Luca Prodan 💬 Feliz cumpleaños, Luca. Donde estés, que suene fuerte. #LucaProdan #Sumo #RockArgentino #LucaProdan73 #SumoLaBanda #FelizCumpleañosLuca #AphroditesChild #DivididosPorLaFelicidad #LlegandoLosMonos #AfterChabón #RockNacional #MúsicaArgentina #PatrimonioRocker #HomenajeLuca #Dividido #LucaProdan #SumoBanda #ArgentineRock #RockLegend #BornToRock #PostPunk #ReggaeRock #ArgentinaMusic #RockHistory #LucaForever #UndergroundRock #BuenosAiresRock #LatinRock #RockNacional #IconOfRock

Hospital de Niños Ricardo Gutierrez primer hospital pediátrico de Latinoamérica (creado en 1875) a instancias del Dr. Ricardo Gutiérrez y con la ayuda de Dolores Lavalle, hija del General y guerrero de nuestra Independencia 🏥 Calle Gallo 1330, Buenos Aires (1925).


Miembros de la Colonia Italiana, festejando con un banquete la conmemoración del día nacional italiano. Fueron comensales el jefe Político de la localidad de San Justo y las principales autoridades. (1919) Buenos Aires


Caras y Caretas

Rincón Bohemio. Bar y Pizería de Vicente Peñalver. San Martín 1053, departamento de San Rafael. (1945) Provincia de Mendoza

Reunón de la Familia Peñalver Collado, con motivo del próximo enlace del Sr. José María Peñalver y la Señorita Francisca Collado (centro de la foto)


Casa Rosada (c.1910).


La Trigueña. El Mejor Anís Carabanchel. (1919)


sábado, 16 de mayo de 2020

Relojería de Antonio Perez Frem. Córdoba 52, al lado del Mercado La Pirámide. (1944) Ciudad de Mendoza


Comisión de señoritas que actuaron en los festejos organizados en celebración de la Fiesta Italiana, lo recaudado se destinó a la Cruz Roja de Italia. Fuerte General Roca. (1919) Provincia de Río Negro


Caras y Caretas

Los Hermanos McDonald frente al aún no inaugurado primer McDonald's en San Bernardino, California, noviembre de 1948


La innovación también ha sido uno de los factores diferenciadores que ha ayudado a mantenerse por delante de la competencia. Un ejemplo importante es el servicio de autoservicio de McDonalds, que fue el resultado de un problema que enfrentó cerca de una base militar en Arizona, donde a los soldados en un lugar determinado no se les permitía salir de sus automóviles mientras vestían su uniforme. Así surgió la idea de Drive-thru, que fue un éxito instantáneo en los Estados Unidos.

En 1937, Patrick McDonald abrió The Airdrome, un puesto de comida. Las hamburguesas eran diez centavos. En 1940, sus dos hijos, Maurice y Richard (Mac y Dick), mudaron todo el edificio a San Bernardino, California. El restaurante pasó a llamarse "McDonald's Bar-BQ" y sirvió veinticinco artículos a la parrilla en su menú. En octubre de 1948, después de que los hermanos McDonald se dieran cuenta de que la mayoría de sus ganancias provenían de la venta de hamburguesas, cerraron su autocine para establecer un sistema con un menú simple de hamburguesas, hamburguesas con queso, papas fritas, batidos, refrescos y manzana. tarta. El autocine se eliminó para crear una forma de comer autoservicio. Mac y Dick McDonald instalaron su cocina como una línea de montaje para asegurarse de que tuvieran la máxima eficiencia. El nombre del restaurante fue cambiado nuevamente, esta vez simplemente a "McDonald's", y volvió a abrir el 12 de diciembre de 1948.

Una publicidad que hoy sería impensable....


Conocida es la imagen del General San Martín, perpetuada en el famoso daguerrotipo tomado en París, en 1848.

Fue a instancias de su hija Mercedes, dos años antes de su muerte. Ese día se tomaron dos imágenes, una es la que vemos aquí, y la otra se extravió, pero tenemos idea de cómo era, porque han sobrevivido fotos de ese daguerrotipo perdido. Ambas imágenes son muy parecidas, solo cambia la posición de las manos. Se observa a Don José con chaquetón y pañuelo al cuello, con la mirada algo estrabica y perdida. Ya desde 1845 estaba ciego por cataratas, quizás esto justifique su mirar. Pero, ¿nunca te preguntaste que tan grande es un daguerrotipo? La segunda imagen te da la respuesta. Eran muy pequeños, pero con una gran nitidez y fidelidad de la imagen.


Cuando se hacía cola para hablar en un teléfono público...


Impresionantes Imágenes en Blanco y Negro de los Teddy Boys a mediados d...


Los Teddy Boys fueron un movimiento juvenil con vestimenta llamativa, rebelde y a veces violento que se originó en Gran Bretaña en la década de 1950. La chaqueta eduardiana de tres cuartos de longitud con cuello de terciopelo, pantalones de tubo de drenaje y quiff se convirtió en un foco de moda masculina que todavía mantiene el estatus de culto en la actualidad. La invención del "adolescente" en la década de 1950 fue un fenómeno global, casi simultáneo. Definidos por grupos de jóvenes que se rebelan contra las expectativas de sus padres y la sociedad en general en su comportamiento, actitudes y vestimenta, surgieron movimientos en Estados Unidos, Australia, Japón y más allá. Identificables por su ropa y la música que tocaban, estos jóvenes se deleitaban en una libertad de posguerra que no disfrutaba la generación anterior. En el Reino Unido, una faceta de esta cultura juvenil recientemente emergente fue que los jóvenes de clase trabajadora adoptaron la sastrería formal y extravagante del vestido eduardiano. Conocidos como los 'Teds', sus chaquetas, a menudo suntuosos terciopelos, tenían solapas con muescas anchas adornadas con una corbata delgada o cordones de botas, y llevaban zapatos de burdel en sus pies. "El Ted se pavoneó con todo al frente, la sexualidad masculina abierta", escribió el periodista Richard Smith. Además de una forma de vestir y un estilo de música, debido a varios incidentes de alto perfil, los Teds también se asociaron con comportamientos rebeldes y juveniles y peleas públicas que los llevaron a ser expulsados ​​de algunos lugares. Entre 1976 y 1979, Chris Steele-Perkins, en colaboración con el escritor Richard Smith, documentó el fenómeno de la cultura Ted en todo el Reino Unido en una serie de sorprendentes fotografías en blanco y negro. "Una gran parte de la iconografía de los Teds es obviamente prestada de Estados Unidos, pero no se manifestó en Estados Unidos de la misma manera", dijo Steele-Perkins. “No les importaba una pelea de vez en cuando, por lo que rápidamente se establecieron como una amenaza para la sociedad. Se pavoneaban sus cosas en las esquinas de las calles de Gran Bretaña y asustaban a las ancianas. Steele-Perkins fue más allá de simplemente capturar la moda distintiva del movimiento al documentar a los Teds interactuando en los alrededores de la sala de baile, el pub, la casa suburbana, los aparcamientos y los paseos marítimos. La serie se convirtió rápidamente en un clásico de la fotografía documental social británica.

El primer zoológico de Mendoza, fue inaugurado en 1903 como parte del proyecto paisajista de Carlos Thays. La ubicación inicial se proyectó frente a la actual escuela hogar Eva Perón. Allí se erigió un edificio que se utilizó como jaula de leones. Más tarde se construyeron estanques y caminos.


La Plaza San Martín, fue inaugurada el 5 de junio de 1904, con el monumento ecuestre de José de San Martín dirigiéndose al oeste. Lo interesante de esta imagen que se puede observar la construcción de lo que hoy es el ECA, o el antiguo edificio que ocupó el Banco de Mendoza, en el costado sureste.


Lago del Parque General San Martín y Club Mendoza de Regatas. S/F


16 de Mayo de 1929, La noche en que Hollywood inventó su propia inmortalidad: nacía el Oscar


El 16 de mayo de 1929, en el Blossom Room del Hollywood Roosevelt Hotel de Los Ángeles, se realizó la primera ceremonia de los premios de la Academia, todavía lejos del espectáculo televisivo y global que conocemos hoy. Aquella noche se distinguieron películas estrenadas entre 1927 y 1928, en una ceremonia íntima, elegante y breve, presidida por Douglas Fairbanks, entonces presidente de la Academia. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas había nacido poco antes, en 1927, impulsada por figuras centrales de Hollywood como Louis B. Mayer, con la idea de organizar, fortalecer y prestigiar una industria cinematográfica que crecía a una velocidad impresionante. Pronto surgió la necesidad de premiar la excelencia artística y técnica del cine, y así nació un galardón que terminaría convertido en el símbolo más famoso del séptimo arte. En aquella primera edición, el premio a Mejor Actor fue para Emil Jannings, reconocido por sus trabajos en The Last Command y The Way of All Flesh. La estatuilla a Mejor Actriz fue para Janet Gaynor, mientras que Wings quedó registrada como la primera ganadora en la categoría principal, entonces llamada Outstanding Picture. También fueron reconocidas películas fundamentales como Sunrise y The Jazz Singer, esta última clave en el avance del cine sonoro. El trofeo, oficialmente llamado Academy Award of Merit, fue diseñado por Cedric Gibbons, director artístico de MGM, y llevado a forma tridimensional por el escultor George Stanley. La Academia describe la figura como un caballero de estilo art déco, de pie sobre un rollo de película, sosteniendo una espada. Sus cinco radios representan las ramas originales de la institución: actores, directores, productores, técnicos y guionistas. Durante años circularon versiones y leyendas sobre el origen del nombre “Oscar”. La explicación más repetida dentro de la propia Academia cuenta que Margaret Herrick, bibliotecaria y luego directora ejecutiva de la institución, dijo que la estatuilla se parecía a su tío Oscar. El apodo ya era conocido en 1934 y recién en 1939 fue adoptado oficialmente por la Academia. Lo que comenzó como una cena reservada para la elite cinematográfica terminó transformándose en una de las ceremonias más famosas del planeta. Aquella noche de 1929 no solo se entregaron premios: Hollywood empezó a construir su propio ritual de gloria, memoria y leyenda. #PremiosOscar #Oscars #HistoriaDelCine #Hollywood #AcademyAwards #CineClásico #HollywoodRoosevelt #PrimeraCeremoniaOscar #CineMudo #Wings #EmilJannings #JanetGaynor #MendozAntigua #OscarHistory #FilmHistory #ClassicHollywood #OldHollywood #CinemaHistory #GoldenAgeHollywood #AcademyAwardsHistory

16 de Mayo de 1703, en París, moría Charles Perrault: el hombre que tomó viejas leyendas populares y creó el reino eterno de los cuentos de hadas


El 16 de mayo de 1703, en París, moría Charles Perrault, el escritor francés que transformó relatos orales, leyendas antiguas y narraciones populares en algunas de las historias más famosas de la literatura universal. Había nacido en París el 12 de enero de 1628 y perteneció a una familia acomodada, vinculada al mundo intelectual y administrativo de la Francia de Luis XIV. La Académie française, de la que fue elegido miembro en 1671, lo recuerda como poeta, funcionario y hombre clave del debate cultural de su tiempo. Perrault no empezó su vida literaria como autor de cuentos infantiles. Estudió Derecho, trabajó cerca de los círculos de poder y participó activamente en instituciones culturales del reino. También escribió odas, discursos y textos ligados al prestigio de la monarquía francesa. Britannica destaca que fue abogado de formación, funcionario de edificios reales y una figura importante en la célebre disputa entre “antiguos y modernos”, donde defendía la idea de que la literatura de su época podía superar a la tradición clásica grecolatina. Pero su verdadera inmortalidad llegó tarde, cuando ya era un hombre mayor. En 1697 publicó “Histoires ou contes du temps passé”, obra conocida como “Cuentos de mamá ganso” o “Tales of Mother Goose”. Allí reunió y dio forma literaria a relatos que venían circulando desde hacía generaciones: historias de miedo, advertencias morales, fantasías campesinas y tradiciones populares que hasta entonces vivían sobre todo en la oralidad. De ese libro salieron versiones decisivas de cuentos como Caperucita Roja, La bella durmiente, El gato con botas y Barba Azul. También quedaron asociados a su legado relatos como Cenicienta y Pulgarcito, que luego serían reescritos, suavizados, ilustrados y adaptados una y otra vez en libros, teatro, cine y televisión. Lo notable es que Perrault no eliminó por completo la oscuridad original de esos cuentos: los ordenó, los embelleció y les dio una forma elegante, pero mantuvo su corazón inquietante. En sus historias hay encanto, sí, pero también peligro, desobediencia, castigo, astucia y advertencias para la vida. Perrault convirtió el cuento popular en literatura. Les dio castillos, reyes, princesas, ogros, hadas, animales parlantes y finales memorables. Pero, sobre todo, les dio una estructura capaz de atravesar los siglos. Por eso sus relatos siguen vivos más de 300 años después: porque hablan de miedos universales, de niñas frente al bosque, de jóvenes perseguidos, de puertas prohibidas, de zapatos perdidos, de sueños mágicos y de la eterna esperanza de que la inteligencia pueda vencer al peligro. Uno de los espacios más asociados a su imaginario es el Castillo de Ussé, en el valle del Loira. El propio sitio del château lo presenta como inspiración para La bella durmiente, y la oficina turística de Touraine también vincula sus torres, fachadas y atmósfera con el cuento que Perrault inmortalizó. Charles Perrault murió en París, pero dejó abiertas las puertas de un mundo que todavía habitamos. Cada vez que alguien escucha “había una vez”, cada vez que un niño imagina un castillo encantado, cada vez que un bosque parece esconder una amenaza o una promesa, vuelve a aparecer la sombra luminosa de aquel escritor que tomó viejas voces del pueblo y las convirtió en eternidad. Porque Perrault no inventó todos los cuentos. Hizo algo quizá más poderoso: les dio una forma capaz de no morir nunca. #CharlesPerrault #CuentosDeHadas #CuentosDeMamáGanso #LiteraturaUniversal #CaperucitaRoja #Cenicienta #LaBellaDurmiente #ElGatoConBotas #BarbaAzul #Pulgarcito #HistoriaDeLaLiteratura #MendozAntigua #FairyTales #MotherGoose #ClassicLiterature #FrenchLiterature #Storytelling #LiteraryHistory #ChildrensBooks #FolkloreHistory

16 de Mayo de 1990, en Beverly Hills, moría Sammy Davis Jr.: el artista que bailó contra el racismo y convirtió el escenario en libertad


El 16 de mayo de 1990, en Beverly Hills, se apagaba la vida de Sammy Davis Jr., uno de los artistas más completos y magnéticos del siglo XX. Cantante, bailarín, actor, músico, comediante y showman absoluto, fue conocido como “Mr. Entertainment”, un apodo que resumía una carrera marcada por el talento, la energía y una capacidad única para dominar cualquier escenario. Había nacido el 8 de diciembre de 1925, en Harlem, Nueva York, hijo de artistas del vodevil. Desde niño vivió entre camarines, giras y teatros: a los tres años ya actuaba junto a su padre y su tío en el Will Mastin Trio, y a los siete debutó en el cine en el cortometraje Rufus Jones for President. No tuvo una infancia común: creció trabajando, aprendiendo a bailar, cantar, imitar, actuar y sobrevivir en un mundo que todavía cerraba demasiadas puertas a los artistas afroamericanos. Su vida estuvo atravesada por el racismo. Durante sus giras, muchos hoteles, restaurantes y clubes aceptaban que actuara, pero no que usara las instalaciones. En el ejército, durante la Segunda Guerra Mundial, también sufrió humillaciones y maltratos raciales. Davis transformó ese dolor en impulso: alguna vez explicó que su talento era su arma para enfrentar el prejuicio. En 1954 sufrió un grave accidente automovilístico que le hizo perder el ojo izquierdo. Durante la recuperación se acercó al judaísmo, religión a la que terminó convirtiéndose, al encontrar paralelos entre la persecución sufrida por el pueblo judío y la discriminación padecida por los afroamericanos. Ese episodio no lo detuvo: volvió al escenario, primero con un parche y luego con una prótesis, y siguió construyendo una carrera imparable. En los años 50 y 60 se convirtió en una figura central del espectáculo estadounidense. Cantaba, bailaba tap, actuaba, hacía imitaciones, tocaba instrumentos y tenía una velocidad escénica que pocos podían igualar. Integró el mítico Rat Pack junto a Frank Sinatra, Dean Martin, Peter Lawford y Joey Bishop, y brilló en Las Vegas, Broadway, televisión y cine. En 1960 participó en Ocean’s Eleven, película que ayudó a consolidar la leyenda de aquel grupo. Pero Sammy Davis Jr. no solo rompió barreras artísticas: también desafió barreras sociales. Su matrimonio con la actriz sueca May Britt, en 1960, provocó una ola de rechazo racista en una época en la que el matrimonio interracial seguía siendo ilegal en muchos estados de Estados Unidos. La pareja recibió amenazas, sufrió presiones y pagó costos profesionales por vivir una historia de amor que incomodaba a una sociedad todavía profundamente segregada. Su carrera dejó discos, películas, musicales y momentos inolvidables. Actuó en Broadway, fue nominado al Tony por Golden Boy, participó en películas como Porgy and Bess, Sweet Charity, The Cannonball Run y Tap, y fue reconocido con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, el Kennedy Center Honor y, de manera póstuma, el Grammy Lifetime Achievement Award. En 1989 le diagnosticaron cáncer de garganta. La enfermedad avanzó con rapidez y el 16 de mayo de 1990 murió a los 64 años. Como homenaje, las luces del Strip de Las Vegas se apagaron durante diez minutos, un gesto reservado a figuras de enorme impacto público. Sus restos descansan en Forest Lawn Memorial Park, en Glendale, California. Sammy Davis Jr. fue mucho más que un entertainer. Fue un hombre que cargó sobre su cuerpo las heridas del racismo, la fama, la enfermedad y el prejuicio, pero aun así salió a escena con una sonrisa, un paso de baile y una voz capaz de llenar el mundo. Porque Sammy no actuaba solamente para entretener. Actuaba para demostrar que el talento también puede ser una forma de resistencia. #SammyDavisJr #MrEntertainment #RatPack #FrankSinatra #DeanMartin #HistoriaDelEspectáculo #HollywoodClásico #LasVegas #Broadway #Jazz #TapDance #CulturaAfroamericana #DerechosCiviles #MendozAntigua #ClassicHollywood #EntertainmentHistory #BlackHistory #CivilRights #AmericanMusic #ShowBusiness

El 16 de Mayo de 1990, fallecía Jim Henson: el mago que convirtió muñecos de tela en criaturas eternas y cambió para siempre la infancia del mundo


El 16 de mayo de 1990 se apagaba la vida de Jim Henson, el creador de The Muppets, uno de los artistas más originales e influyentes de la televisión y el cine del siglo XX. Aunque muchas veces se lo recuerda como “titiritero”, Henson fue mucho más que eso: fue creador, guionista, director, productor, actor de voz, diseñador de mundos y un verdadero revolucionario de la imaginación. Fuentes biográficas ubican su muerte en Nueva York, a los 53 años, tras una breve y fulminante enfermedad. Desde joven entendió que la televisión podía darle a los muñecos una vida nueva. En los años 50 creó Sam and Friends, un breve programa televisivo donde apareció por primera vez Kermit, la rana que luego se transformaría en uno de los personajes más queridos del planeta. Ese ciclo le valió a Henson un premio Emmy en 1958 y marcó el comienzo de una forma distinta de hacer humor, fantasía y emoción con marionetas. Su gran salto llegó en 1969, cuando Joan Ganz Cooney lo convocó para participar en Sesame Street. Allí, Henson y su equipo dieron vida a personajes inolvidables como Ernie, Bert, Oscar the Grouch, Grover, Cookie Monster y otros habitantes de una calle que enseñó a millones de niños a contar, leer, imaginar y convivir. Sesame Workshop recuerda que el primer episodio de Sesame Street se emitió en 1969 y que, ya en su primera temporada, alcanzó a millones de chicos y familias. Pero Henson no quería que sus criaturas quedaran encerradas solo en el público infantil. Soñaba con un espectáculo para toda la familia. Después de años de rechazos en Estados Unidos, encontró apoyo en el productor británico Lew Grade, y en 1976 nació The Muppet Show. El éxito fue gigantesco: según The Jim Henson Legacy, el programa llegó a 235 millones de espectadores en más de 100 países y ganó tres premios Emmy durante sus cinco temporadas. Por aquel escenario desfilaron estrellas internacionales como Gene Kelly, Rudolph Nureyev, Steve Martin y John Cleese, mientras Kermit, Miss Piggy, Fozzie Bear, Gonzo, Animal y tantos otros demostraban que un muñeco de tela podía tener más humanidad que muchos actores de carne y hueso. Henson no solo movía personajes: les daba pausas, miradas, dudas, torpezas, ternura y una expresividad que parecía imposible. En los años 80 llevó su ambición creativa todavía más lejos. Con películas como The Dark Crystal y Labyrinth, esta última producida por George Lucas, exploró mundos fantásticos, criaturas complejas y nuevas tecnologías de animatrónica. The Jim Henson Company destaca que esos proyectos impulsaron el desarrollo de personajes tridimensionales con movimientos avanzados y dieron origen a lo que luego sería Jim Henson’s Creature Shop, un espacio clave para la creación de criaturas y efectos especiales. Henson murió demasiado joven, pero dejó un universo que sigue vivo. Sus personajes enseñaron que la ternura también puede ser inteligente, que el humor puede convivir con la emoción y que la imaginación, cuando está bien hecha, no envejece. Jim Henson no creó simples muñecos. Creó amigos de tela para millones de personas. Y cada vez que una rana canta, un monstruo ríe, un oso cuenta un chiste malo o un niño aprende mirando una pantalla, algo de su magia vuelve a respirar. Porque Jim Henson no solo entretuvo a la infancia: le enseñó al mundo a creer que hasta un pedazo de tela podía tener alma. #JimHenson #TheMuppets #LosMuppets #Kermit #PlazaSésamo #SesameStreet #TelevisiónInfantil #HistoriaDeLaTV #CulturaPop #CineFantástico #TheDarkCrystal #Labyrinth #MendozAntigua #MuppetsHistory #JimHensonLegacy #ChildhoodMemories #PopCultureHistory #Puppetry #ClassicTV #FantasyCinema. Jim Henson murió el 16 de mayo de 1990, a los 53 años, por una infección bacteriana fulminante que derivó en síndrome de shock tóxico estreptocócico, sepsis y falla orgánica. Al comienzo creyó que era un resfrío fuerte o una gripe, pero la infección avanzó muy rápido. PEOPLE señala que falleció por shock tóxico causado por Streptococcus pyogenes; UTMB resume el desenlace como falla orgánica producto de sepsis. Sus restos no descansan en una tumba tradicional. Fue cremado, y sus cenizas fueron conservadas por su familia hasta que en 1992 fueron esparcidas cerca de Taos, Nuevo México, un lugar que él había señalado como especial. 

16 de Mayo de 2006, en Miami, EEUU, fallecía Jorge Porcel: el “Gordo de América” que hizo reír a millones, conquistó la TV argentina y llegó hasta Hollywood


El 16 de mayo de 2006, en Miami, fallecía Jorge Porcel, uno de los grandes nombres del humor popular argentino y latinoamericano. Había nacido como Jorge Raúl Porcel de Peralta el 7 de septiembre de 1936, en la ciudad de Buenos Aires, y murió a los 69 años, después de una operación de vesícula biliar, según recordó La Nación en su despedida. Su historia artística comenzó lejos de las grandes luces. De joven animaba reuniones, hacía imitaciones y contaba historias con una gracia natural que no tardó en llamar la atención. Su gran puerta de entrada fue “La revista dislocada”, el célebre ciclo radial donde compartió camino con figuras como Carlos Balá, Mario Sapag y Nelly Beltrán. A partir de allí llegó la televisión, el teatro de revista y una carrera que lo convertiría en un verdadero fenómeno de masas. En los años 60, los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich lo incorporaron a “Operación Ja Ja”, y luego llegaría “El botón”, uno de los programas humorísticos más recordados de la televisión argentina. Allí coincidió con una constelación de actores populares y, sobre todo, con quien sería su gran compañero de ruta: Alberto Olmedo. La Nación recuerda que en 1972 ambos hicieron “Fresco y Batata”, y que juntos conformaron una de las duplas de mayor impacto popular de la Argentina. Porcel y Olmedo fueron, durante años, una máquina de teatro, cine y televisión. Con guiones picarescos, improvisación, timing cómico y una química explosiva, dominaron una época. Porcel también brilló en ciclos como “Polémica en el bar”, “La Tuerca”, “Operación Porcel”, “¿Lo viste a Porcel?”, “Las gatitas y ratones de Porcel” y “La Tota y la Porota”. Su humor podía ser ingenuo, desbordado, popular, exagerado y profundamente televisivo: una forma de comedia que millones esperaban frente a la pantalla. En cine dejó una huella enorme. Cine Nacional registra su participación en 48 películas argentinas o coproducciones, con una carrera cinematográfica que se extendió entre 1964 y 1988, y con títulos emblemáticos como “Los caballeros de la cama redonda”, “Las mujeres son cosa de guapos”, “Mi novia el...”, “Los colimbas se divierten” y “Rambito y Rambón, primera misión”. Su fama fue tan grande que cruzó fronteras. Ya radicado en Estados Unidos, participó en “Carlito’s Way”, la película de Brian De Palma protagonizada por Al Pacino. Allí interpretó a Reinaldo “Ron” Sasso, dueño de un club nocturno, en lo que fue una de las apariciones más inesperadas y recordadas de un actor argentino en Hollywood. TN recuerda que aquella película marcó su regreso al cine después de cinco años y también su última incursión cinematográfica. Pero detrás del ídolo popular también hubo un hombre atravesado por cambios profundos. En Miami condujo programas para el público hispano, cantó boleros, abrió un restaurante llamado “A la Pasta con Porcel” y, en sus últimos años, se acercó fuertemente a la fe evangélica. La Nación señala que en Florida dedicó buena parte de sus energías a la actividad religiosa y que allí vivió hasta su muerte. Su trayectoria también fue reconocida por la Fundación Konex, que le otorgó en 1981 el Diploma al Mérito como Actor de Variedades, confirmando su lugar entre las grandes figuras del espectáculo argentino. Jorge Porcel fue una figura inmensa, con luces, sombras, excesos, popularidad arrolladora y una marca imborrable en la memoria televisiva. Fue el hombre de los gestos enormes, de la risa fácil, del morcilleo, de la dupla inolvidable con Olmedo y de una forma de humor que pertenece a una Argentina que ya no existe, pero que muchos todavía recuerdan con nostalgia. Porque Porcel no solo hacía chistes: ocupaba la pantalla entera. Y cuando aparecía, millones sabían que algo estaba por pasar. #JorgePorcel #ElGordoPorcel #HumorArgentino #TelevisiónArgentina #CineArgentino #AlbertoOlmedo #OlmedoYPorcel #OperaciónJaJa #PolémicaEnElBar #LaTuerca #CarlitosWay #AlPacino #HistoriaDeLaTV #MendozAntigua #ArgentineComedy #ClassicTV #ArgentineCinema #LatinAmericanComedy #ComedyLegend #TVHistory. Los restos de Jorge Porcel descansan en el Panteón de la Asociación Argentina de Actores, en el Cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires. Fueron trasladados desde Miami y sepultados allí el 24 de mayo de 2006. Según publicó La Nación, su féretro fue ubicado frente al de Alberto Olmedo, su histórico compañero de dupla humorística. 

Estación del Ferrocarril General San Martín. Ciudad de Mendoza. Década del ´60


Cruzar en Tren a Chile en el Trasandino era toda una aventura. Principios siglo XX. Mendoza


Antiguos Métodos Anticonceptivos. Testículos de Comadreja

Las mujeres de la edad media creían en este método porque lo suponían infalible y consistía en atarse testículos de ese animal en la parte interior del muslo. Según ellas, se creaba una mágica barrera protectora que anulaba el efecto de los espermas, aunque se supone que funcionaba porque los hombres deben haber salido corriendo ante esta terrible escena. También se pensaba que si la mujer llevaba un hueso de comadreja atado a su cuello, en el momento del coito, quedaría esteril para siempre.

Cuatro generaciones juntas: Bisabuela Sra. Emelina Calvo de Pons Abuela María Pons de Villamil Nieta Emelina Villamil de Salduna Bisnieta Teresita Salduna Villamil Concordia, Entre Ríos (1935).


Bizcochos Canale. (1919)


viernes, 15 de mayo de 2020

Carrera de Motos organizada por el Automóvil Club Mendoza. (1943)




Imágenes de Motores de Vapor después de una Explosión de Caldera fin del...


Hay muchas causas para las explosiones de la caldera, como un mal tratamiento del agua que causa escamas y sobrecalentamiento de las placas, bajo nivel de agua, una válvula de seguridad atascada o incluso una explosión del horno que, a su vez, si es lo suficientemente grave, puede causar una explosión de la caldera. La mala capacitación del operador que resulta en negligencia u otro mal manejo de la caldera ha sido una causa frecuente de explosiones desde el comienzo de la revolución industrial. Las explosiones de la caldera son un peligro particular en las calderas de tubo de fuego (tipo locomotora) porque la parte superior de la caja de fuego (lámina de corona) debe estar cubierta con cierta cantidad de agua en todo momento; o el calor del fuego puede debilitar la lámina de la corona o la corona se queda hasta el punto de falla, incluso a la presión de trabajo normal. Este tipo de falla no se limita a los motores ferroviarios, ya que las calderas de tipo locomotora se han utilizado para motores de tracción, motores portátiles, motores de deslizamiento utilizados para minería o tala, motores estacionarios para aserraderos y fábricas, para calefacción y como calderas de paquetes que proporcionan vapor. para otros procesos En todas las aplicaciones, mantener el nivel de agua adecuado es esencial para una operación segura. En las calderas de locomotoras de vapor, dado que el conocimiento se obtuvo por ensayo y error en los primeros días, las situaciones explosivas y el consiguiente daño debido a las explosiones eran inevitables. Sin embargo, el diseño y el mantenimiento mejorados redujeron notablemente el número de explosiones de calderas a fines del siglo XIX. Otras mejoras continuaron en el siglo XX. En las calderas terrestres, las explosiones de los sistemas de presión ocurrieron regularmente en calderas de vapor estacionarias en la era victoriana, pero ahora son muy raras debido a las diversas protecciones proporcionadas, y debido a las inspecciones regulares obligadas por los requisitos gubernamentales y de la industria. Los calentadores de agua pueden explotar con sorprendente violencia cuando sus dispositivos de seguridad fallan.

"Visite Mendoza". Afiche de promoción turística. Dirección Provincial de Turismo, Mendoza, s/f.


15 de mayo de 1993: Día Internacional de la Familia, instituido por el Asamblea General de las Naciones Unidas.

Familia en un conventillo en Buenos Aires, 1908.
"Don Blas y doña Paula Livona junto a los niños Valentina, Pascual, Ángela


A la tarde en el rancho, en 1874.



Fábrica de Carrocerías de Don I. Agüero Ozán. Barcala 83, ciudad de Mendoza. (1943)


Cine Recreo. Pedro Molina 68, distrito de San José, departamento de Guaymallén. (1942) Propietarios señores José Cano y Mario Paoletti. Provincia de Mendoza


Taller de composturas de artefactos eléctricos en general. Distribuidora Oficial Philips. San Martín 102, departamento de Maipú. (1919) Mendoza


Indianápolis 15 de Mayo de 1982: el día en que la velocidad mostró su rostro más brutal


El 15 de mayo de 1982, durante las pruebas de clasificación para las 500 Millas de Indianápolis, el automovilismo vivió una de sus jornadas más estremecedoras. Aquel día murió el piloto estadounidense Gordon Smiley, después de perder el control de su monoplaza en una vuelta de calentamiento y chocar de frente contra el muro del Indianapolis Motor Speedway. La prensa de la época informó que el accidente ocurrió antes de los ensayos oficiales de clasificación para la carrera del 30 de mayo. Smiley no era un improvisado. Había nacido en Omaha, Nebraska, y había recorrido buena parte del automovilismo norteamericano: Fórmula Ford, Fórmula Atlantic, Can-Am, Fórmula 5000 y Super Vee. También compitió en Europa en la Aurora AFX British F1 Championship, donde en 1979 logró una victoria en Silverstone con un Surtees-Cosworth, un dato que muestra hasta dónde había llegado su carrera antes de probar suerte en la Indy. En Indianápolis ya tenía experiencia. En la edición de 1980 largó 20.º y abandonó por problemas de turbo, mientras que en 1981 partió 8.º, llegó a liderar una vuelta y terminó fuera por accidente en la vuelta 141, según los registros históricos oficiales del Indianapolis Motor Speedway. Pero 1982 era otro mundo. Los autos de Indy, empujados por la aerodinámica de efecto suelo y motores cada vez más potentes, estaban entrando en una era de velocidades extremas. En ese contexto, Smiley salió a pista con el auto número 35 de Intermedics. En la curva, el coche se descontroló, corrigió bruscamente y terminó impactando casi de frente contra el muro a una velocidad cercana a las 200 millas por hora, cerca de 320 km/h. Autoweek recuerda que Smiley fue el primer piloto muerto en Indianápolis desde 1973 y que, hasta hoy, sigue siendo el último fallecido durante una clasificación en esa pista. La tragedia ocurrió apenas una semana después de la muerte de Gilles Villeneuve en la clasificación del Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1, en Zolder. Aquella seguidilla de accidentes dejó al descubierto una verdad incómoda: los autos se habían vuelto velocísimos, pero la seguridad todavía no avanzaba al mismo ritmo. Con el tiempo, el automovilismo comenzó a cambiar. La investigación de accidentes, la mejora de los habitáculos, los materiales más resistentes y los monocascos de fibra de carbono se volvieron parte central de la evolución técnica. McLaren ya había iniciado esa revolución en la Fórmula 1 con el MP4/1, el primer auto ganador con estructura compuesta de fibra de carbono, una tecnología que marcaría el futuro de la seguridad en los monoplazas. La muerte de Gordon Smiley quedó grabada como una de las advertencias más duras de la historia del deporte motor. No fue solo el final de un piloto veloz y ambicioso: fue una señal brutal de que la búsqueda de récords necesitaba ir acompañada por una transformación profunda en la protección de quienes se sentaban al volante. Aquel 15 de mayo de 1982, Indianápolis dejó de hablar solamente de velocidad. Empezó a hablar, también, de supervivencia. #MendozAntigua #GordonSmiley #Indianapolis500 #Indy500 #IndianapolisMotorSpeedway #Automovilismo #HistoriaDelAutomovilismo #DeporteMotor #IndyCar #RacingHistory #MotorsportHistory #Formula1 #GillesVilleneuve #SeguridadAutomovilistica #VelocidadYRiesgo #EfemeridesDeportivas #VintageRacing #AutoRacing #MotorsportSafety #RacingLegends


Paraguay 15 de Mayo de 1811: la noche en que un puñado de jóvenes desafió al Imperio y encendió una patria libre


El 15 de mayo de 1811 quedó marcado como uno de los días fundacionales de la historia paraguaya. En Asunción, durante la noche del 14 y la madrugada del 15, un grupo de jóvenes oficiales criollos dio el paso decisivo que abrió el camino hacia la independencia del Paraguay. La Secretaría Nacional de Cultura del Paraguay recuerda que aquella revolución fue el primer paso para la creación de un Paraguay independiente y que sus protagonistas eran en su mayoría hombres muy jóvenes, de entre veinte y veintiocho años. El contexto era explosivo. España estaba sacudida por la invasión napoleónica y por la caída de Fernando VII; Buenos Aires, desde la Revolución de Mayo de 1810, buscaba extender su influencia sobre las antiguas provincias del Virreinato; y en Paraguay crecía el rechazo a las presiones externas, a las trabas comerciales y al gobierno del español Bernardo de Velasco. La crisis no venía de un solo frente: llegaba desde Europa, desde Buenos Aires y desde el propio malestar interno paraguayo. La noche del 14 de mayo, los revolucionarios se movieron con rapidez. Entre los nombres centrales aparecen Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe, Juan Bautista Rivarola, Mauricio José Troche y otros patriotas. Según la Secretaría Nacional de Cultura paraguaya, aquel grupo tomó los principales cuarteles de Asunción y, en la madrugada del día 15, presentó una nota al gobernador Velasco exigiendo la entrega de armas, dinero y documentos oficiales. El Archivo Nacional de Asunción conserva documentos fundamentales de esa jornada, entre ellos la nota de Pedro Juan Caballero al gobernador Bernardo de Velasco, fechada el 15 de mayo de 1811, en la que se solicitaba la entrega de la plaza, armamentos y otras medidas decisivas para asegurar el control del movimiento revolucionario. Velasco terminó cediendo. No fue apartado de inmediato, pero su autoridad quedó herida de muerte. El 16 de mayo se formó un gobierno provisorio integrado por el propio Velasco, José Gaspar Rodríguez de Francia y Juan Valeriano Zevallos. Como ocurrió en otros procesos americanos, todavía se juró fidelidad formal a Fernando VII: una maniobra política para ganar tiempo y evitar una reacción inmediata de las fuerzas realistas. Pero el proceso ya no tenía retorno. Lo que había comenzado como una acción cívico-militar en Asunción terminó abriendo el camino a una independencia singular: Paraguay no quiso quedar sometido ni a España ni a Buenos Aires. Educ.ar resume ese punto clave al señalar que Paraguay se emancipó y se convirtió en uno de los primeros países latinoamericanos en organizarse como nación independiente. Por eso el 14 y 15 de mayo de 1811 no recuerdan solo una fecha patria. Recuerdan una decisión histórica: la de un pueblo que eligió gobernarse a sí mismo. Sin grandes ejércitos extranjeros, sin una batalla sangrienta en la capital y sin esperar permiso de nadie, Paraguay empezó a escribir su propio destino. Aquella madrugada, entre campanas, cuarteles, documentos y ultimátums, nacía una certeza que ya no podría apagarse: Paraguay quería ser libre. #IndependenciaDelParaguay #Paraguay1811 #HistoriaParaguaya #PedroJuanCaballero #VicenteIgnacioIturbe #FulgencioYegros #BernardoDeVelasco #Asunción #PatriaLibre #HistoriaLatinoamericana #MendozAntigua #ParaguayanIndependence #ParaguayHistory #LatinAmericanHistory #Freedom #IndependenceDay #HistoricMemory #SouthAmericanHistory

El 15 de Mayo de 2004, en Madrid, España fallecía Narciso Ibáñez Menta: el hombre que convirtió el miedo en arte y dejó una sombra eterna en la TV argentina


El 15 de mayo de 2004, en Madrid, se apagaba la vida de Narciso Ibáñez Menta, una de las figuras más extraordinarias del teatro, el cine y la televisión en lengua española. Había nacido en Sama de Langreo, Asturias, el 25 de agosto de 1912, y murió a los 91 años, dejando una huella imborrable en la cultura argentina y española. Hijo del actor Narciso Ibáñez y de la cantante Consuelo Menta, creció entre escenarios. Fue un niño prodigio: en la Argentina lo conocieron como “Narcisín”, aquel pequeño artista que cantaba, bailaba, recitaba e interpretaba con una seguridad asombrosa. Debutó en Buenos Aires en 1919, con apenas siete años, en la zarzuela Los granujas, en el Teatro de la Comedia.  Pero el niño prodigio se transformaría con el tiempo en algo mucho más poderoso: un artesano del miedo. Admirador del arte de la caracterización, aprendió maquillaje, gestualidad, climas y silencios hasta convertirse en un actor capaz de cambiar de rostro, de voz y de alma ante el público. En la Argentina desarrolló una etapa decisiva de su carrera: entre 1931 y 1963 se radicó en el país, donde trabajó intensamente en teatro y llegó a afirmar que se sentía no solo un actor argentino, sino también “un hombre argentino”. En los escenarios llevó adelante obras clásicas y modernas como Fausto, Muerte de un viajante, Manos sucias, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde y El fantasma de la ópera. En 1934 se casó con la actriz argentina Josefina “Pepita” Serrador Marí, madre de su único hijo, Narciso Ibáñez Serrador, el recordado “Chicho”, con quien compartiría páginas fundamentales de la televisión de suspenso. Su nombre también quedó ligado al cine argentino. Participó en películas como Una luz en la ventana, La bestia debe morir y Obras maestras del terror. El sitio Cine Nacional registra su participación en 31 películas argentinas o coproducciones, mientras que el Archivo Lumiton recuerda que Una luz en la ventana es considerada la primera película argentina de terror y marcó su debut cinematográfico como protagonista. Pero fue en la televisión donde se volvió leyenda. En Canal 7 brilló con ciclos como Los malditos de la historia y Obras maestras del terror. Luego llegarían títulos inolvidables como El hombre que volvió de la muerte, Otra vez Drácula, El Robot y El pulpo negro. Su figura quedó asociada para siempre a una forma de terror elegante, teatral, psicológico y profundamente humano: no necesitaba gritos ni efectos excesivos; le bastaba una mirada, una pausa, una puerta entreabierta. También trabajó en España junto a su hijo en producciones que marcaron época. Historias para no dormir, emitida por TVE entre 1965 y 1970, se convirtió en un clásico del terror televisivo, y episodios como El asfalto siguen siendo recordados como piezas inquietantes de la televisión iberoamericana. Narciso Ibáñez Menta fue uno de los primeros artistas reconocidos con el Premio Martín Fierro y en 1981 recibió el Diploma al Mérito Konex como uno de los cinco mejores actores dramáticos de radio y televisión de la historia argentina. Su grandeza no estuvo solo en asustar. Estuvo en comprender que el verdadero terror no nace del monstruo visible, sino de la espera, del silencio, de la sombra que se mueve lentamente. Por eso su legado sigue vivo: porque Narciso Ibáñez Menta no actuaba el miedo. Lo construía. Lo respiraba. Lo convertía en arte. #NarcisoIbáñezMenta #MaestroDelTerror #HistoriaDeLaTV #TelevisiónArgentina #CineArgentino #TeatroArgentino #ObrasMaestrasDelTerror #ElHombreQueVolvióDeLaMuerte #ElPulpoNegro #HistoriasParaNoDormir #MendozAntigua #HorrorLegend #ArgentineCinema #ClassicHorror #TelevisionHistory #TheatreLegend #SpanishHorror #VintageTV

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