El 13 de agosto de 1924 nacía en la provincia de San Juan Carlos de la Mota, uno de los escultores argentinos más destacados de su generación y un artista cuya historia quedó profundamente unida a Mendoza. Desde muy joven manifestó una fuerte vocación artística y en 1943 comenzó su formación en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo, donde tuvo como maestros a figuras fundamentales de las artes visuales como Víctor Delhez, Ramón Gómez Cornet, Sergio Sergi, Roberto Cascarini y, especialmente, el escultor chileno Lorenzo Domínguez, quien marcaría decisivamente su camino. En aquellos años mendocinos De la Mota se apasionó por las antiguas formas de la escultura egipcia y griega y comenzó a experimentar con mármol, granito, madera y metales. También participó como ayudante en la realización del monumento dedicado a José de San Martín y Bernardo O’Higgins en la Ciudad de Mendoza, dejando desde muy temprano una huella material en el patrimonio artístico de la provincia. En 1949 acompañó a Lorenzo Domínguez a la Universidad Nacional de Tucumán como ayudante de la cátedra de Escultura, permaneciendo allí hasta comienzos de la década de 1950; en ese ambiente artístico se relacionó con Lajos Szalay y trabajó junto a Lino Enea Spilimbergo. Su carrera pronto adquirió dimensión internacional: en 1957 representó a la Argentina en la IV Bienal de São Paulo, uno de los acontecimientos artísticos más importantes del continente, donde los archivos oficiales registran una obra suya en hierro batido. En 1966 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes que le permitió viajar a Europa y residir un tiempo en Londres para profundizar su investigación escultórica. Su búsqueda nunca quedó encerrada en una sola técnica: trabajó piedra, mármol, granito, madera y hierro, realizó dibujos, pasteles, pinturas y ensambles, transformando materiales duros en figuras cargadas de imaginación, tensión y humanidad. Su extensa trayectoria acumuló importantes reconocimientos: obtuvo el Primer Premio del Salón de Cuyo en 1959, el Primer Premio del Salón de Córdoba en 1962, el Primer Premio del Salón Nacional de Escultura en 1972 y el Diploma al Mérito Konex en Escultura Figurativa en 1982; en 1988 alcanzó además el Gran Premio de Honor del Salón Nacional. Su relación con Mendoza nunca desapareció: en 1978 fue designado profesor titular de Escultura en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo y al año siguiente ingresó en la Academia Nacional de Bellas Artes; documentación posterior de la propia UNCuyo lo recuerda como Académico de Número. Con el paso del tiempo, la pintura, el dibujo y el pastel ocuparon un espacio creciente dentro de su producción: en 1993 expuso escultura y pastel en la Galería Palatina, y durante sus últimos años continuó presentando pinturas junto con sus esculturas. Carlos de la Mota murió en Buenos Aires el 12 de febrero de 2011, a los 86 años. Habían transcurrido casi siete décadas desde aquellos días en que un joven sanjuanino llegó a Mendoza para estudiar arte. En ese largo viaje convirtió piedra, madera y hierro en una obra capaz de atravesar generaciones, llevó la formación recibida en la UNCuyo a escenarios nacionales e internacionales y terminó ocupando un lugar propio dentro de la historia de la escultura argentina. Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, su nombre vuelve a recordarnos aquella extraordinaria época en la que Mendoza fue escuela, taller y punto de encuentro de algunos de los grandes protagonistas del arte argentino del siglo XX. #MendozAntigua #CarlosDeLaMota #Mendoza #SanJuan #HistoriaArgentina #ArteArgentino #EsculturaArgentina #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #LorenzoDominguez #Efemerides #13DeAgosto #HistoriaDeMendoza #CulturaArgentina #BellasArtes #Escultura #PatrimonioCultural #BienalDeSanPablo #MemoriaHistorica #ArgentineArt #ArgentineSculpture #ArtHistory #MendozaHistory #SanJuanArgentina #Sculpture #FineArts #CulturalHeritage #LatinAmericanArt
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jueves, 13 de agosto de 2026
**13 DE AGOSTO DE 1924: NACIÓ CARLOS DE LA MOTA — DE SAN JUAN Y MENDOZA A LA BIENAL DE SAN PABLO, UNA VIDA ESCULPIDA EN EL ARTE ARGENTINO**
El 13 de agosto de 1924 nacía en la provincia de San Juan Carlos de la Mota, uno de los escultores argentinos más destacados de su generación y un artista cuya historia quedó profundamente unida a Mendoza. Desde muy joven manifestó una fuerte vocación artística y en 1943 comenzó su formación en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo, donde tuvo como maestros a figuras fundamentales de las artes visuales como Víctor Delhez, Ramón Gómez Cornet, Sergio Sergi, Roberto Cascarini y, especialmente, el escultor chileno Lorenzo Domínguez, quien marcaría decisivamente su camino. En aquellos años mendocinos De la Mota se apasionó por las antiguas formas de la escultura egipcia y griega y comenzó a experimentar con mármol, granito, madera y metales. También participó como ayudante en la realización del monumento dedicado a José de San Martín y Bernardo O’Higgins en la Ciudad de Mendoza, dejando desde muy temprano una huella material en el patrimonio artístico de la provincia. En 1949 acompañó a Lorenzo Domínguez a la Universidad Nacional de Tucumán como ayudante de la cátedra de Escultura, permaneciendo allí hasta comienzos de la década de 1950; en ese ambiente artístico se relacionó con Lajos Szalay y trabajó junto a Lino Enea Spilimbergo. Su carrera pronto adquirió dimensión internacional: en 1957 representó a la Argentina en la IV Bienal de São Paulo, uno de los acontecimientos artísticos más importantes del continente, donde los archivos oficiales registran una obra suya en hierro batido. En 1966 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes que le permitió viajar a Europa y residir un tiempo en Londres para profundizar su investigación escultórica. Su búsqueda nunca quedó encerrada en una sola técnica: trabajó piedra, mármol, granito, madera y hierro, realizó dibujos, pasteles, pinturas y ensambles, transformando materiales duros en figuras cargadas de imaginación, tensión y humanidad. Su extensa trayectoria acumuló importantes reconocimientos: obtuvo el Primer Premio del Salón de Cuyo en 1959, el Primer Premio del Salón de Córdoba en 1962, el Primer Premio del Salón Nacional de Escultura en 1972 y el Diploma al Mérito Konex en Escultura Figurativa en 1982; en 1988 alcanzó además el Gran Premio de Honor del Salón Nacional. Su relación con Mendoza nunca desapareció: en 1978 fue designado profesor titular de Escultura en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo y al año siguiente ingresó en la Academia Nacional de Bellas Artes; documentación posterior de la propia UNCuyo lo recuerda como Académico de Número. Con el paso del tiempo, la pintura, el dibujo y el pastel ocuparon un espacio creciente dentro de su producción: en 1993 expuso escultura y pastel en la Galería Palatina, y durante sus últimos años continuó presentando pinturas junto con sus esculturas. Carlos de la Mota murió en Buenos Aires el 12 de febrero de 2011, a los 86 años. Habían transcurrido casi siete décadas desde aquellos días en que un joven sanjuanino llegó a Mendoza para estudiar arte. En ese largo viaje convirtió piedra, madera y hierro en una obra capaz de atravesar generaciones, llevó la formación recibida en la UNCuyo a escenarios nacionales e internacionales y terminó ocupando un lugar propio dentro de la historia de la escultura argentina. Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, su nombre vuelve a recordarnos aquella extraordinaria época en la que Mendoza fue escuela, taller y punto de encuentro de algunos de los grandes protagonistas del arte argentino del siglo XX. #MendozAntigua #CarlosDeLaMota #Mendoza #SanJuan #HistoriaArgentina #ArteArgentino #EsculturaArgentina #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #LorenzoDominguez #Efemerides #13DeAgosto #HistoriaDeMendoza #CulturaArgentina #BellasArtes #Escultura #PatrimonioCultural #BienalDeSanPablo #MemoriaHistorica #ArgentineArt #ArgentineSculpture #ArtHistory #MendozaHistory #SanJuanArgentina #Sculpture #FineArts #CulturalHeritage #LatinAmericanArt
13 DE AGOSTO DE 1922: MENDOZA GRABÓ EN BRONCE EL DOLOR DE ITALIA — EL MONUMENTO QUE RECORDÓ A LOS CAÍDOS DE LA GRAN GUERRA
El 13 de agosto de 1922, la colectividad italiana de Mendoza convirtió el recuerdo de una guerra lejana en memoria permanente al inaugurar en Plaza Italia el monumento “A los hermanos caídos por la gloria de Italia”, dedicado a los italianos residentes o vinculados con Mendoza que habían combatido y a quienes perdieron la vida en el frente ítalo-austríaco durante la Primera Guerra Mundial. La obra fue confiada a Guillermo Gianninazzi, escultor nacido en Italia y radicado en Rosario, y contó con autorización del Gobierno provincial para ser emplazada en una plaza que apenas cuatro años antes había dejado de llamarse Plaza Lima: el 17 de septiembre de 1918, mediante la Ley Provincial 727, pasó oficialmente a denominarse Plaza Italia, reflejando la profunda presencia social y cultural alcanzada por la inmigración italiana en Mendoza. Gianninazzi concibió un poderoso altorrelieve fundido en bronce y asentado sobre piedra. Tres figuras alegóricas condensaban el mensaje de aquella generación: el Valor, como expresión del coraje de quienes marcharon al frente; el Trabajo, símbolo de los inmigrantes que levantaban una nueva vida lejos de su tierra natal; y el Dolor, representación de las familias atravesadas por la pérdida. Originalmente, el conjunto poseía además una placa con los nombres de los combatientes fallecidos, pieza que con el paso de los años desapareció. La historiadora del arte Patricia S. Favre registra esta obra como el “Monumento a los Caídos en la Guerra”, inaugurado en 1922 y realizado por Gianninazzi. El homenaje adquiría todavía mayor fuerza por la cercanía temporal de la tragedia: Italia había entrado en la Primera Guerra Mundial contra Austria-Hungría en mayo de 1915 y durante más de tres años sus soldados combatieron en uno de los escenarios más terribles del conflicto, desde el Isonzo hasta las montañas del Trentino y los Alpes, entre trincheras, roca, nieve y artillería. En aquel acto mendocino de 1922 no solamente se recordó a quienes habían muerto. También se destacaron públicamente los vínculos de hermandad entre Italia y Argentina y el aporte de una comunidad inmigrante que ya formaba parte inseparable de la identidad provincial. Más de un siglo después, aquella memoria continúa viva en Plaza Italia: todavía hoy las ceremonias oficiales de la colectividad incluyen ofrendas y minutos de silencio en homenaje a los caídos, prueba de una tradición que sobrevivió a generaciones. Entre árboles, piedra y bronce quedó así escrita una pequeña parte de la historia mundial en pleno corazón de Mendoza: la memoria de hombres que dejaron su hogar en América para combatir en Europa y de familias que, desde miles de kilómetros de distancia, conocieron el orgullo, la espera y también el dolor de la guerra. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemerides #13DeAgosto #PlazaItalia #Italia #ItalianosEnMendoza #InmigracionItaliana #PrimeraGuerraMundial #GranGuerra #GuillermoGianninazzi #PatrimonioMendocino #MemoriaHistorica #HistoriaArgentina #ColectividadItaliana #ItalianHeritage #MendozaHistory #ItalianImmigration #WorldWarI #GreatWar #ItalianHistory #HistoricMendoza #CulturalHeritage #ArgentinaHistory
13 DE AGOSTO DE 1914: SE APAGÓ UNA VOZ INCÓMODA DE MENDOZA — EL “DIARIO DE CUYO” QUE DENUNCIÓ LA MISERIA URBANA Y DESAFIÓ AL PODER
El 13 de agosto de 1914 quedó fechado el último ejemplar de Diario de Cuyo que se conserva en la Biblioteca Pública General San Martín, poniendo punto final —al menos en la colección histórica conocida— a la breve pero intensa existencia de uno de los periódicos mendocinos más singulares de comienzos del siglo XX. Había aparecido en 1912 bajo la dirección y propiedad de los doctores J. V. Santos y R. M. Encina, funcionaba en calle Lavalle 61 de la Ciudad de Mendoza y circulaba por la tarde en el enorme formato “sábana”. Sus ediciones habituales tenían ocho páginas y un dato revela hasta qué punto publicidad y periodismo ya caminaban juntos: seis de ellas estaban destinadas a avisos. La existencia y características de esta publicación están documentadas por el periodista e investigador Jorge Enrique Oviedo en su obra El periodismo en Mendoza, volumen de la Historia del Periodismo Argentino editada por la Academia Nacional de Periodismo. Pero Diario de Cuyo no fue solamente una vidriera comercial. Sus páginas también retrataron las desigualdades de aquella Mendoza que crecía y se modernizaba. El 1 de enero de 1913 lanzó su edición Nº 103, un extraordinario número especial de cuarenta páginas. Allí apareció un artículo titulado “El triunfo de la vida”, que expuso cifras estremecedoras: en la capital se contabilizaban 274 inquilinatos, con 3.136 habitaciones, donde vivían 3.058 niños pertenecientes a familias trabajadoras; según la estadística sanitaria citada por el propio diario, al 20 de diciembre anterior treinta de aquellos niños estaban enfermos. La nota remataba con una frase cargada de ironía: “¡He ahí el triunfo de la vida!”. Era una manera contundente de llevar a la primera línea del debate público una realidad social que contrastaba con la imagen de progreso de la Mendoza de principios de siglo. El periódico tampoco evitó la confrontación política. Fue especialmente duro con el gobernador Francisco S. Álvarez y cuestionó sus cambios de posiciones y alianzas, mientras reivindicó a Silvestre Peña y Lillo por lo que consideraba su defensa de la autonomía provincial y de la moral política. Conviene precisar que Peña y Lillo había sido vicegobernador de Rufino Ortega (h), quien gobernó Mendoza entre 1910 y 1914; al asumir Francisco Álvarez el 6 de marzo de 1914, el vicegobernador era Rafael Guevara. Aquella transición ocurrió en tiempos de profundas transformaciones políticas: las elecciones que llevaron a Álvarez al poder estuvieron atravesadas por la incorporación del voto secreto en Mendoza tras las reformas electorales de aquellos años. Poco antes del final de la publicación, Avelino Castro asumió su dirección. El ejemplar más tardío localizado por Oviedo en la colección de la Biblioteca San Martín lleva justamente la fecha del 13 de agosto de 1914. Así terminó una aventura periodística de apenas unos años, pero suficientemente intensa como para dejar una fotografía escrita de aquella Mendoza: anuncios comerciales ocupando buena parte del papel, luchas políticas encendidas y, al mismo tiempo, denuncias sobre hacinamiento, pobreza e infancia obrera. Más de un siglo después, aquellas viejas páginas recuerdan algo esencial: los periódicos no solamente contaban lo que ocurría; también registraban las tensiones, contradicciones y voces incómodas de una sociedad que estaba cambiando. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemerides #13DeAgosto #DiarioDeCuyo #Periodismo #PeriodismoMendocino #PrensaAntigua #HistoriaArgentina #MendozaAntigua #CiudadDeMendoza #MemoriaHistorica #ArchivoHistorico #Hemeroteca #FranciscoAlvarez #HistoriaDelPeriodismo #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #VintageNewspaper #HistoricPress #JournalismHistory #HistoricalArchives #ArgentinaHistory
**PACO BERMÚDEZ: EL MAESTRO QUE CONVIRTIÓ A MENDOZA EN UNA ESCUELA MUNDIAL DE BOXEO Y MOLDEÓ AL “INTOCABLE” LOCCHE**
En agosto de 1913 (13 o 19) nació en el departamento de San Martín, Mendoza, Fernando Francisco “Paco” Bermúdez, uno de esos hombres cuyo nombre terminó siendo mucho más grande fuera del ring que dentro de él. Desde chico repartió su pasión entre el fútbol y el boxeo: llegó a jugar en la Primera de Jorge Newbery y, con apenas 18 años, fue elegido para hacer guantes durante una exhibición con nada menos que Justo Suárez, el legendario “Torito de Mataderos”. En 1932 se consagró campeón mendocino amateur de los medio medianos, pero pronto comprendió que su verdadera vocación estaba en enseñar. El 15 de enero de 1944 fundó en Mendoza el mítico Mocoroa Boxing Club, en la esquina de Estrada y 9 de Julio, curiosamente el mismo día del devastador terremoto de San Juan. Durante casi medio siglo aquel gimnasio se convirtió en un auténtico laboratorio del pugilismo argentino, donde Bermúdez enseñaba algo que entonces parecía casi revolucionario: boxear no significaba recibir golpes innecesariamente. Su escuela privilegiaba la defensa, el movimiento de piernas, el golpe de vista, la cintura, la precisión y la inteligencia antes que la búsqueda desesperada del nocaut. Esa filosofía le costó críticas. En Buenos Aires llegó a ser apodado “el tirador de toallas”, porque prefería detener una pelea antes que permitir que uno de sus pupilos fuera castigado inútilmente. Para Paco existía una regla por encima del espectáculo: primero estaba el hombre. Esa concepción terminaría transformándose en la esencia de la célebre “escuela mendocina” de boxeo. Su prestigio trascendió Mendoza: debutó al frente del seleccionado argentino en los Juegos Panamericanos de México de 1955 y posteriormente integró la conducción nacional en los grandes compromisos internacionales de Roma y Japón, dejando su sello técnico en una generación completa de pugilistas. Por el Mocoroa pasaron cerca de 400 boxeadores. Cuando Bermúdez confeccionó su propio cuadro de honor destacó a Nicolino Locche, Gustavo Ballas, Luis Cirilo Gil, Francisco Gelabert, Jorge “Aconcagua” Ahumada, Manuel “Cholo” González, Carlos Alberto Aro, Ramón Balbino Soria, Juan “Mendoza” Aguilar, Pedro “Perico” Agüero, José Mario López y Raúl “Pavito” Vargas. Su obra cumbre fue Nicolino Locche: aquel muchacho que aprendió a esquivar, caminar, mirar y hacer fallar hasta convertir la defensa en espectáculo. Con Bermúdez en su rincón, el “Intocable” conquistó en Tokio el título mundial frente a Paul Fuji el 12 de diciembre de 1968, una de las noches más extraordinarias del boxeo argentino. Otro producto extraordinario de aquella escuela fue Gustavo Ballas, formado en el Mocoroa bajo la dirección de Paco y posteriormente campeón mundial en 1981. Incluso Pablo Chacón, futuro medallista olímpico y campeón mundial, dio sus primeros pasos amateurs bajo la mirada de Bermúdez antes de continuar su camino con Ricardo Bracamonte. El Mocoroa cerró sus puertas en enero de 1993, después de 49 años de historia, pero la escuela ya era inmortal. Francisco “Paco” Bermúdez murió en Mendoza el 30 de noviembre de 1997, a los 84 años. No necesitó ponerse un cinturón mundial alrededor de la cintura para ser campeón: sus títulos caminaron sobre el ring con los nombres de quienes aprendieron de él. Paco Bermúdez no enseñaba simplemente a pegar. Enseñaba a pensar, a esquivar, a respetar y, sobre todas las cosas, a regresar entero a casa. Allí está quizá la explicación de por qué aquella pequeña escuela mendocina terminó produciendo boxeadores capaces de asombrar al mundo. #PacoBermúdez #BoxeoMendocino #EscuelaMendocina #Mocoroa #MocoroaBoxingClub #NicolinoLocche #ElIntocable #GustavoBallas #HistoriaDeMendoza #Mendoza #BoxeoArgentino #HistoriaDelBoxeo #LeyendasDelBoxeo #BoxingHistory #ArgentineBoxing #MendozaBoxing #BoxingLegend #NicolinoLocche #TheUntouchable #BoxingCoach #BoxingHeritage
13 DE AGOSTO DE 1913: NACIÓ “KID CACHETADA” — EL BRUJO ZANJONERO QUE CONVIRTIÓ EL BOXEO EN UN ARTE Y DESAFIÓ A LOS GRANDES DEL LUNA PARK
El 13 de agosto de 1913 nacía en San José, Guaymallén, Francisco Antonio Lucero, el hombre que el boxeo argentino terminaría conociendo como “Kid Cachetada”, uno de los pugilistas más singulares y queridos que produjo Mendoza. Desde niño se crió cerca del Canal Zanjón y la Feria de Guaymallén, donde su extraordinaria habilidad para mover las manos le valió primero el apodo de “Brujo Zanjonero”. A los 15 años ingresó al desaparecido Club San José y quedó bajo la enseñanza de Pedro Dellarole, uno de los grandes impulsores del boxeo mendocino. Antes de convertirse en profesional habría disputado más de 300 combates como aficionado y llegó a destacarse en varias categorías provinciales. En 1939 comenzó su carrera profesional y desarrolló una larguísima campaña que se extendió hasta 1953, con presentaciones en Mendoza, Buenos Aires, Chile, Uruguay, Perú y otros escenarios sudamericanos. BoxRec conserva actualmente 98 peleas documentadas —77 triunfos, 8 derrotas y 13 empates—, mientras que registros históricos mendocinos hablan de 111 presentaciones; una diferencia frecuente en reconstrucciones estadísticas de boxeadores de aquella época. Pero las estadísticas cuentan apenas una parte de su historia. Cachetada no era un demoledor: su arma principal era la inteligencia. Neutralizaba los brazos del adversario, acortaba distancias, dominaba el cuerpo a cuerpo, esquivaba, bloqueaba y obligaba al rival a pelear exactamente donde él quería. Su apodo nació precisamente de aquella falta de potencia devastadora: sus golpes parecían más “cachetadas” que mazazos, aunque detrás de ellos había una notable cantidad, precisión y variedad técnica. El propio El Gráfico quedó impresionado cuando en 1946 derrotó por puntos a Guillermo López durante doce rounds en el Luna Park, describiéndolo como un boxeador de enorme agilidad mental, imaginación, experiencia y capacidad para descubrir y anular las debilidades del adversario. Su camino fue también una historia de supervivencia. Durante una campaña en Chile sufrió una grave nefritis que lo mantuvo cerca de ocho meses postrado; logró recuperarse, entrenó durante un año y regresó al ring para derrotar por puntos a Jorge Mayorano en Mendoza. Más tarde llegaron las grandes noches del Luna Park frente a figuras como Conrado Vera, Amelio Piceda, Mario Díaz, Eduardo Lausse y Ricardo Calicchio. Ante Calicchio llegó incluso a disputar el campeonato argentino, combate que terminó empatado. El registro disponible confirma además victorias sobre nombres importantes como Mario Díaz, Eduardo Lausse, Pedro Cobas y Alberto Daher, aunque también conoció derrotas y empates frente a algunos de aquellos mismos adversarios. Cachetada perteneció a esa estirpe de boxeadores que parecían jugar una partida de ajedrez con guantes: observaba, esperaba, desgastaba, administraba sus fuerzas y encontraba el momento exacto para sumar puntos. Después de retirarse en 1953 no abandonó el deporte. Continuó transmitiendo sus conocimientos como entrenador y maestro de boxeo; incluso quedó en el recuerdo por enseñar a turistas en una carpa instalada en las playas de Mar del Plata. Francisco Antonio Lucero murió en Mendoza el 2 de septiembre de 1998, a los 85 años. Habían transcurrido décadas desde sus últimas peleas, pero su nombre permanecía ligado a una época extraordinaria del pugilismo mendocino. No necesitó construir su leyenda a fuerza de nocauts: la construyó con inteligencia, oficio, astucia y una manera irrepetible de convertir cada round en una batalla de precisión. Kid Cachetada no fue simplemente un hombre que sabía pelear: fue uno de aquellos viejos maestros para quienes el cuadrilátero era un tablero, los guantes eran herramientas y el boxeo, verdaderamente, un arte. #KidCachetada #FranciscoAntonioLucero #BoxeoMendocino #HistoriaDeMendoza #Guaymallen #Mendoza #BoxeoArgentino #LunaPark #Efemerides #HistoriaArgentina #MendozAntigua #BoxingHistory #ArgentineBoxing #MendozaHistory #VintageBoxing #BoxingLegend #SouthAmericanBoxing #OnThisDay
miércoles, 12 de agosto de 2026
**1972: UNA GENERACIÓN PARA LA HISTORIA — LAS GRADUADAS DEL LICEO DE SEÑORITAS QUE QUEDARON PARA SIEMPRE EN LA MEMORIA DE MENDOZA**
Hay fotografías que, con el paso de los años, dejan de ser simplemente una imagen escolar para convertirse en verdaderos documentos de una época. Esta fotografía tomada en la Ciudad de Mendoza en 1972 reúne a una generación de jóvenes graduadas de aquel entrañable establecimiento que muchas mendocinas continúan recordando como el Liceo Nacional de Señoritas. La institución había nacido el 12 de mayo de 1934, cuando el docente y luego rector Tomás Silvestre impulsó la creación de un Liceo de Señoritas que funcionaba durante la tarde como anexo del Colegio Nacional Agustín Álvarez, hasta entonces destinado a varones. El 1 de enero de 1947 se independizó y pasó formalmente a constituirse como Liceo Nacional de Señoritas. Otro capítulo llegó el 27 de octubre de 1959, cuando el Decreto 13.508 modificó su denominación por Liceo Alfredo R. Bufano, en homenaje al poeta profundamente ligado a Mendoza. Por eso, aunque en 1972 muchas alumnas y familias todavía lo identificaban afectivamente por su histórico nombre, esta promoción pertenecía oficialmente al Liceo Alfredo R. Bufano. La institución continuaría siendo exclusivamente femenina durante otras dos décadas: recién en 1992, al ser transferida a la jurisdicción provincial, se transformó en una escuela mixta. Frente a la cámara quedaron congeladas las sonrisas, los guardapolvos y la complicidad de una etapa irrepetible. Según la identificación que acompaña esta histórica fotografía, aparecen Marta Moretti, Eva Pino, Gladys Sánchez, Milvia Marín, Susana Belarde, Liliana Salinas, Myriam González, Sivor Valente, Myrian Arcidiacono, Mónima Puscoma, Liliana Núñez, Adriana Rossi, Liliana Giménez, Nancy Sánchez, Marta Martinelli, Anka Hirsthegger, María Eugenia Videla, Inés Ribari, Graciela Moyano, Adriana Jiménez, Mista Borzota, Betty Isuartine, Cecilia Prado, Gladys Cipolla, Susana Mercado, Marta Astargo, Liliana Bértolo, Isabel Galiano, Marisol Longos, Blarica Bianchi, Ana María Pelay y Nora Martínez, entre otras integrantes de aquella promoción. Más de medio siglo después, la imagen conserva intacto algo que ningún archivo escrito puede reproducir por completo: la juventud de aquellas mendocinas, sus amistades, los sueños que todavía estaban por comenzar y una forma de vivir la escuela secundaria que pertenece a otra Mendoza. Detrás de cada rostro existe una historia posterior, una familia, una profesión, un camino recorrido. Quizás algunas de ellas vuelvan a encontrarse hoy gracias a esta fotografía. ¿Reconocés a alguna de estas graduadas? ¿Fuiste alumna del antiguo Liceo Nacional de Señoritas o del Alfredo R. Bufano? Los nombres, recuerdos y anécdotas de quienes pasaron por sus aulas también forman parte de la memoria de Mendoza. #MendozAntigua #Mendoza #CiudadDeMendoza #LiceoNacionalDeSeñoritas #LiceoAlfredoBufano #AlfredoBufano #Promoción1972 #Graduadas1972 #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FotosAntiguas #MemoriaMendocina #EducaciónArgentina #SchoolMemories #VintageMendoza #MendozaHistory #ClassOf1972 #SchoolHistory #ArgentinaHistory #VintagePhotography
12 DE AGOSTO DE 2025: ATRAPADA A 7.150 METROS — EL DRAMA DE NATALIA NAGOVITSYNA EN EL PICO POBEDA, DONDE UN RESCATE IMPOSIBLE TERMINÓ EN TRAGEDIA
El 12 de agosto de 2025 comenzó uno de los episodios más estremecedores del montañismo reciente. La alpinista rusa Natalia Nagovitsyna, de 47 años, había alcanzado la cumbre del Pico Pobeda o Jengish Chokusu, de 7.439 metros, en la cordillera del Tian Shan, Kirguistán, cuando durante el descenso sufrió una caída y se fracturó una pierna, quedando inmovilizada alrededor de los 7.150 metros, en uno de los ambientes más hostiles del planeta. A semejante altitud, cada hora se convirtió en una batalla contra el frío, el viento, la falta de oxígeno y el aislamiento. Su compañero descendió en busca de ayuda y, al día siguiente, el italiano Luca Sinigaglia y el alemán Gunther Siegmund lograron llegar hasta ella llevando un saco de dormir, alimentos y combustible, pero las condiciones hacían prácticamente imposible trasladarla. Sinigaglia volvió a arriesgar su vida por Natalia y el 15 de agosto murió tras quedar expuesto durante demasiado tiempo a la extrema altitud y al frío; las informaciones médicas señalaron hipoxia, hipotermia y la posibilidad de edema cerebral. Los intentos de rescate continuaron mientras el Pobeda mostraba toda su brutalidad: uno de los helicópteros implicados en las operaciones sufrió un accidente cerca de los 5.000 metros, aunque sin víctimas mortales, y el deterioro del tiempo fue cerrando una posibilidad tras otra. El 19 de agosto, siete días después de la caída, un dron consiguió localizar a Natalia todavía con vida, moviéndose y haciendo señales desde su maltrecha tienda: una imagen que mantuvo encendida la esperanza cuando parecía imposible resistir tanto tiempo por encima de los 7.000 metros. Pero el milagro no llegó. El 27 de agosto, una nueva operación aérea ordenada por las autoridades de Kirguistán utilizó drones y cámaras térmicas de alta precisión y no detectó señales de vida en el lugar donde permanecía la montañista. La historia tenía además un antecedente desgarrador: en 2021, el esposo de Natalia, Sergey, sufrió un accidente cerebrovascular cerca de los 7.000 metros en el vecino Khan Tengri; ella permaneció junto a él hasta su muerte y regresó al año siguiente para alcanzar aquella cumbre y colocar una placa en su memoria. Y el Pobeda todavía no ha cerrado esta historia: en agosto de 2026, un año después de la tragedia, Natalia continúa en la montaña. La temporada terminó antes de lo previsto debido a la profunda nieve y tres grupos que intentaron aproximarse a sus restos no lograron superar aproximadamente los 6.500 metros, muy por debajo de la zona donde quedó atrapada. Por eso, aunque operacionalmente fue dada por muerta tras fracasar los rescates, la ausencia de recuperación del cuerpo impide una comprobación física definitiva. El 12 de agosto de 2025 quedó así grabado como el comienzo de una extraordinaria historia de resistencia, amistad, sacrificio y de los límites que impone la alta montaña: una mujer aislada a más de siete kilómetros sobre el nivel del mar, compañeros que arriesgaron todo para alcanzarla y una montaña que, un año después, todavía conserva el último capítulo. #NataliaNagovitsyna #PicoPobeda #JengishChokusu #Montañismo #Alpinismo #AltaMontaña #TianShan #Kirguistan #HistoriaDelMontañismo #RescateEnMontaña #MountainRescue #Mountaineering #HighAltitude #PobedaPeak #ClimbingHistory #ExtremeMountaineering #TienShan #MountainTragedy
MAPA DE SAN CARLOS, EL GIGANTE QUE GUARDA EL DIAMANTE DE MENDOZA: 11.562,9 KM² DE ANDES, VINO DE ALTURA, HISTORIA SANMARTINIANA Y CORAZÓN SANCARLINO
Hay lugares que pueden medirse en kilómetros, habitantes o hectáreas, pero cuya verdadera dimensión aparece recién cuando se conoce su historia. San Carlos es uno de ellos: un territorio inmenso que nace junto al límite con Chile, atraviesa la alta Cordillera, desciende hacia el oasis productivo del Valle de Uco y se prolonga hasta las áridas y misteriosas Huayquerías. Su superficie oficial es de 11.562,9 km²: nada menos que 1.156.290 hectáreas o 11.562.900.000 metros cuadrados. Representa aproximadamente el 7,8% de toda Mendoza y es el cuarto departamento más extenso de la provincia. Limita con Chile al oeste, Tunuyán y Rivadavia al norte, Santa Rosa al este y San Rafael al sur. La cartografía actual distingue siete distritos: San Carlos, La Consulta, Villa Chacón, Eugenio Bustos, Tres Esquinas, Chilecito y Pareditas, además de parajes de identidad propia como Cápiz, El Cepillo, Casas Viejas, Paso de las Carretas, El Capacho, El Manantial de Cápiz y Pampa de la Laguna. La Villa de San Carlos es la cabecera departamental, mientras La Consulta y Eugenio Bustos completan los principales núcleos urbanos y productivos. El Censo Nacional 2022 registró definitivamente 39.869 habitantes, frente a los 32.631 de 2010: San Carlos sumó 7.238 personas y creció un 22,2%, por encima del 17,5% provincial. Su densidad es de apenas 3,4 habitantes por km², una cifra que ayuda a comprender la enorme extensión de sus zonas cordilleranas y de secano. El departamento reúne aproximadamente el 1,95% de la población mendocina: 20.191 mujeres y 19.678 varones. La edad mediana es de 30 años; el 25,2% tiene menos de 15 años, el 64% se encuentra entre los 15 y los 64 y el 10,7% tiene 65 años o más. De sus habitantes, 39.752 residían en viviendas particulares, 104 en establecimientos colectivos y 13 fueron censados en situación de calle. Detrás de esos números aparecen 12.529 hogares y 13.523 viviendas, de las cuales 13.506 eran particulares y 12.351 estaban ocupadas al momento del operativo. El promedio era de 3,17 personas por hogar. El 60,5% de los hogares habitaba una vivienda propia y el 18,6% alquilaba; el 83,9% obtenía el agua de la red pública y el 91,4% tenía cañería dentro de la vivienda. El 44,5% disponía de desagüe a cloaca, el 31,5% utilizaba cámara séptica y pozo ciego y el 20,6% solamente pozo ciego. Para cocinar, el 48,9% usaba gas de red y otro 48,8% dependía de garrafas, tubos o gas a granel. El 67,8% tenía internet en su vivienda y el 86,8% contaba con al menos un celular conectado. En educación, 13.795 personas asistían a algún establecimiento: 5.622 al nivel primario, 3.991 al secundario, 1.402 al terciario, 856 a carreras universitarias y 154 a estudios de posgrado. En salud, el 49,1% declaró obra social o prepaga, el 3,6% un programa estatal y el 47,4% no declaró obra social, prepaga ni plan estatal, lo cual no significa que careciera de acceso al sistema público. La estructura laboral confirma el carácter productivo del departamento. Entre las 30.423 personas de 14 años o más, 19.032 integraban la población económicamente activa, 17.767 estaban ocupadas y 1.265 desocupadas: una desocupación censal del 6,6% sobre la población activa. La agricultura, ganadería, silvicultura y pesca concentraban al menos 3.760 trabajadores, el 21,2% de todos los ocupados; seguían el comercio con 2.097, la industria manufacturera con 1.365, la administración pública con 1.258, la enseñanza con 1.154 y la construcción con 993. Además, 4.413 personas trabajaban por cuenta propia, demostrando el peso de los pequeños productores, comerciantes, artesanos y emprendimientos familiares. San Carlos también es una tierra construida por encuentros y migraciones. El Censo 2022 contabilizó 33.775 habitantes nacidos en Mendoza, 3.722 procedentes de otras provincias y 2.255 nacidos en otro país. Entre estos últimos se destacaban 1.829 personas nacidas en Bolivia y 142 en Chile. Asimismo, 1.098 habitantes se reconocieron indígenas o descendientes de pueblos originarios y 136 se reconocieron afrodescendientes o con antepasados africanos, datos que forman parte de la diversidad humana y cultural sancarlina. Su historia antecede ampliamente a la organización nacional. En 1770 se levantó el Fuerte de San Carlos y en 1772 comenzó a consolidarse la Villa, convirtiendo al territorio en una de las jurisdicciones más antiguas de Mendoza. Sobre el antiguo solar funciona hoy el Museo Histórico Fuerte San Carlos, declarado Lugar Histórico Nacional en 1951. Allí se conservan restos de uno de sus torreones, antiguas piezas, maquetas y recuerdos del Parlamento que José de San Martín celebró con representantes pehuenches como parte de su estrategia para la Campaña Libertadora. San Carlos no solamente observó la historia: fue escenario de decisiones vinculadas con una de las mayores epopeyas de América. La economía moderna conserva su vínculo esencial con la tierra y el agua. La vitivinicultura, la fruticultura, la horticultura, la producción de ajo, papa, tomate, manzana, aromáticas, miel y la ganadería conviven con bodegas, industrias, comercios y nuevos servicios turísticos. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura, San Carlos poseía en 2021 unas 8.907 hectáreas de vid, 658 viñedos, 29 bodegas registradas y 22 establecimientos elaboradores. Ese año produjo 773.944 quintales de uva y elaboró 168.216 hectolitros de vino. Los suelos aluvionales y pedregosos, el agua de deshielo, la altura, el sol y una amplitud térmica cercana a los 15 °C favorecen uvas de gran color, concentración y calidad, especialmente Malbec y otros varietales tintos. La Consulta impulsa, además, el proyecto de convertirse en el primer “Pueblo del Vino” de la Argentina. A esta identidad se sumó en 2025 un reconocimiento histórico: la Nación registró y protegió oficialmente la Indicación Geográfica “Orégano de San Carlos”. La gran maravilla natural es la Reserva Laguna del Diamante, un área protegida de aproximadamente 192.000 hectáreas, casi una sexta parte del departamento. El espejo de agua se encuentra alrededor de los 3.300 metros de altura, sobre una antigua caldera volcánica y frente al volcán Maipo, de 5.323 metros. La laguna, alimentada por los deshielos y con una profundidad máxima aproximada de 70 metros, da nacimiento al río Diamante. Cuando el Maipo se refleja sobre el agua aparece la figura geométrica que dio nombre al lugar. Allí se practican contemplación de fauna, fotografía, senderismo, montañismo y pesca deportiva reglamentada. No está permitido nadar ni navegar y toda visita debe respetar las indicaciones de los guardaparques. Otro universo completamente diferente espera al este de la Villa: el Desierto de las Huayquerías y el Cañadón de la Salada, un laberinto de arcillas, barrancas, cauces secos, jarillas, chañares y alpatacos modelado durante siglos por el agua y el viento. Sus miradores ofrecen atardeceres extraordinarios sobre el Valle de Uco y la Cordillera. Por la complejidad del terreno y el riesgo de crecientes repentinas, se recomienda ingresar con prestadores o baqueanos habilitados y nunca hacerlo ante pronósticos de tormenta. La oferta se completa con bodegas familiares y agroecológicas, gastronomía rural, antiguas huellas ferroviarias, el Real Cine Teatro de La Consulta, artesanos, cabalgatas, cicloturismo, las aguas termales naturales de Cápiz —cuyo acceso y servicios deben confirmarse previamente— y el Museo Fuerte San Carlos. El cercano Manzano Histórico puede integrarse al recorrido regional, aunque corresponde territorialmente al departamento de Tunuyán. ¿Cómo llegar? Desde la Ciudad de Mendoza se toma la RN40 hacia el sur y luego los accesos locales, especialmente la RP92; desde San Rafael se arriba por la RN143 y su conexión con la RN40; desde Malargüe se recorre la RN40 hacia el norte. Quienes llegan desde Buenos Aires o San Luis pueden utilizar la RN7, la Variante Palmira–Agrelo y luego la RN40; desde San Juan, la RN40 sur; y desde Chile, el paso internacional Cristo Redentor, la RN7 y posteriormente la RN40. San Carlos no posee un paso vehicular internacional regular propio. También existen servicios de transporte público desde la Terminal de Mendoza hacia las principales localidades del Valle de Uco y la terminal de Eugenio Bustos se ubica sobre la RN40. Tomando como referencia la Villa de San Carlos, las distancias viales aproximadas son: Tunuyán, 24 km; Tupungato, 57 km; Ciudad de Mendoza, 106 km; Aeropuerto Internacional El Plumerillo, 111 km; San Rafael, 132 km; Malargüe, 222 km; San Juan, 270 km; San Luis, 340 km; Santiago de Chile, 410 km; La Rioja, 710 km; Neuquén, 716 km; Córdoba, 771 km; Rosario, 952 km; San Carlos de Bariloche, 1.138 km, y Buenos Aires, 1.162 km. Las cifras pueden variar según el punto exacto de partida y el recorrido elegido. Para llegar a Laguna del Diamante hay que seguir la RN40 y tomar el circuito provincial habilitado hacia la RP98; según las condiciones de cada temporada también pueden emplearse conexiones por la RP101. El último tramo es de tierra y alta montaña, sin servicios urbanos y expuesto a nieve, hielo, viento y cambios bruscos de temperatura. El camino permanece bloqueado buena parte del año y normalmente se habilita durante el verano y comienzos del otoño. Antes de viajar es indispensable consultar el turnero oficial, el estado de la ruta, los horarios de ingreso y egreso y las exigencias para el vehículo. Incluso en enero pueden registrarse temperaturas muy bajas. San Carlos puede visitarse todo el año, pero cada estación muestra un rostro diferente: verano para la alta montaña; febrero, marzo y abril para vendimia, bodegas y viñedos; otoño para los colores del oasis; invierno para gastronomía, cultura y excursiones guiadas a las Huayquerías; y primavera para recorrer fincas, pueblos y caminos rurales. No es solamente una escala del Valle de Uco: es una síntesis extraordinaria de la Mendoza profunda, un territorio donde el agua crea oasis, el volcán se convierte en diamante, la vid transforma el desierto y la historia de América continúa respirando entre montañas, pueblos y antiguas huellas. #SanCarlos #Mendoza #ValleDeUco #MendozAntigua #LagunaDelDiamante #VolcánMaipo #LaConsulta #EugenioBustos #Pareditas #VinoDeAltura #OréganoDeSanCarlos #HistoriaDeMendoza #TurismoMendoza #TurismoArgentina #ArgentinaTravel #VisitMendoza #WineTourism #AndesMountains #DiscoverArgentina #MendozaWine
12 DE AGOSTO DE 1980: EL CRÉDITO SECRETO DE US$646 MILLONES — LA DEUDA MILITAR QUE PERMANECIÓ FUERA DEL CONOCIMIENTO PÚBLICO DURANTE CASI 33 AÑOS
El 12 de agosto de 1980, durante la presidencia de facto de Jorge Rafael Videla, fue firmado el Decreto Secreto 1634/1980, una disposición que aprobó una gigantesca operación crediticia entre el Estado Nacional y el Banco de la Nación Argentina por la cifra exacta de US$646.481.384,59. El Estado actuaba como prestatario a través de los comandos en jefe del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, mientras que el Banco Nación aparecía como entidad otorgante. Según el documento, existía una “imperiosa necesidad” de refinanciar deudas de corto plazo contraídas por requerimientos derivados del denominado “Marco Regional Austral”, una fórmula vinculada al escenario estratégico y militar del extremo sur, aunque el decreto no detalló compras, obras ni destinos específicos que permitan afirmar cómo se utilizó cada dólar. La norma ratificó lo actuado por responsables contables de las tres fuerzas, aprobó avales emitidos entre noviembre de 1979 y enero de 1980 y autorizó el débito automático de una cuenta de la Tesorería General para cubrir los compromisos del préstamo. Además, ordenó al Ministerio de Economía reservar los créditos presupuestarios necesarios para afrontar sus pagos. Firmado por Videla, el decreto permaneció secreto durante más de tres décadas. Su contenido recién fue publicado en el Boletín Oficial el 2 de mayo de 2013, exactamente 32 años, 8 meses y 20 días después. Más que una simple resolución administrativa, el documento constituye una poderosa fotografía de cómo se gestionaban compromisos financieros multimillonarios desde las estructuras militares de la última dictadura, lejos del conocimiento y del control público. Una cifra colosal, tres fuerzas involucradas, fondos garantizados por el Tesoro y un expediente que debió esperar casi 33 años para salir definitivamente a la luz. #12DeAgosto #HistoriaArgentina #DictaduraArgentina #DecretosSecretos #BancoNación #FuerzasArmadas #MemoriaHistórica #ArchivoHistórico #MendozAntigua #ArgentineHistory #SecretDecrees #MilitaryDictatorship #HistoricalArchives #HistoryUncovered
1934: EL CERRO DE LA GLORIA ANTES DE LAS GRANDES ESCALINATAS — UNA MENDOZA DESAPARECIDA VISTA DESDE EL MONUMENTO AL EJÉRCITO DE LOS ANDES
Esta extraordinaria imagen tomada en 1934 desde el Monumento al Ejército de los Andes nos permite contemplar un Cerro de la Gloria muy diferente del que conocemos actualmente. En primer plano, un jinete avanza por aquella antigua explanada mientras el camino pavimentado serpentea por la ladera, limitado por balaustradas y rodeado por una vegetación todavía muy distinta a la actual. La escena es especialmente valiosa porque conserva la apariencia del cerro antes de una de sus transformaciones más importantes. El monumento había sido inaugurado apenas veinte años antes, el 12 de febrero de 1914, durante la gobernación de Rufino Ortega hijo y coincidiendo con el 97.º aniversario de la Batalla de Chacabuco. La monumental obra, realizada por el escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari, alcanza unos 16 metros de altura, fue ejecutada en bronce y fundida en el Arsenal de Guerra de la Nación; se levantó sobre el antiguo Cerro del Pilar, rebautizado como Cerro de la Gloria en 1913. Pero esta fotografía guarda otro detalle excepcional: durante aquellos años todavía existían las balaustradas y una rampa que permitía a los vehículos acercarse prácticamente hasta la base del monumento. En las décadas siguientes, el arquitecto Daniel Ramos Correas proyectó una profunda remodelación del lugar: propuso retirar aquellas estructuras, reorganizar los accesos, ampliar los bosques y construir una gran explanada acompañada por amplias escalinatas, buscando que el visitante pudiera contemplar el monumento con una perspectiva mucho más monumental. Por eso esta imagen no registra solamente un paseo de 1934: conserva una configuración del Cerro de la Gloria que prácticamente desapareció. El jinete, el camino curvo, las antiguas barandas y la inmensidad del paisaje mendocino nos devuelven por un instante a una época en que este símbolo provincial todavía estaba definiendo su fisonomía definitiva. Hoy, más de nueve décadas después de aquella fotografía y más de un siglo después de su inauguración, el monumento continúa dominando el Parque General San Martín como uno de los grandes emblemas de Mendoza y como homenaje permanente al Ejército de los Andes y a la epopeya libertadora de José de San Martín. #Mendoza #MendozaAntigua #MendozAntigua #CerroDeLaGloria #JoseDeSanMartin #SanMartin #EjercitoDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #Mendoza1934 #FotosAntiguas #ArgentinaAntigua #PatrimonioHistorico #MemoriaMendocina #ParqueGeneralSanMartin #HistoriaArgentina #VintageMendoza #HistoricMendoza #OldMendoza #CerroDeLaGloria #ArmyOfTheAndes #GeneralSanMartin #ArgentineHistory #HistoricalPhotography #VintageArgentina #SouthAmericanHistory
12 DE AGOSTO DE 1978: NACIÓ A LAS 4:10 EN UNA MATERNIDAD CLANDESTINA — LA MEDIA ROJA, LA BURLA DE LOS REPRESORES Y UNA MADRE QUE LOGRÓ SALIR CON SU HIJA DE CAMPO DE MAYO
A las 4:10 del 12 de agosto de 1978, en pleno terrorismo de Estado, una niña nació en circunstancias que décadas más tarde quedarían registradas en una sentencia de la Justicia argentina. Su madre, Celina Amalia Galeano, había sido secuestrada apenas un día antes junto a su compañero, el escritor y periodista Osvaldo Domingo Balbi. El 11 de agosto, alrededor de las 11 de la mañana, un grupo armado irrumpió en su vivienda de Moreno. Celina estaba a punto de dar a luz. Después de ser llevados al centro clandestino de detención El Vesubio, ella fue trasladada, vendada, al Hospital Militar de Campo de Mayo, donde el pabellón de Epidemiología había sido convertido en una maternidad clandestina. Allí, luego de un parto normal, nació una niña exactamente a las 4:10. Celina pudo verla apenas unos momentos: a la recién nacida le habían colocado una media roja y quienes estaban allí se burlaban diciendo que era “una roja”. Después se llevaron a la bebé y devolvieron a la madre sola a la habitación. Durante los aproximadamente once o doce días que permaneció cautiva en aquel lugar, Galeano declaró haber escuchado casi permanentemente gritos de personas sometidas a torturas, además de música, movimientos de camillas y otros sonidos del hospital. El 16 de agosto una enfermera volvió a llevarle por unos minutos a su hija; Celina pudo amamantarla, pero se la retiraron nuevamente. También relató que, cuando comenzaban las torturas, un grupo de jóvenes era llamado para tocar la guitarra y cubrir los gritos. Su historia tuvo un desenlace excepcional dentro de aquella maquinaria clandestina: una tarde fue vendada otra vez, subida a un automóvil y, ya dentro del vehículo, le devolvieron definitivamente a su hija. Después de un corto recorrido ambas fueron dejadas en la Estación Morón. El episodio adquiere una dimensión aún mayor porque la Justicia probó que desde mediados de 1977 el Hospital Militar de Campo de Mayo funcionó como una verdadera maternidad clandestina: mujeres secuestradas eran llevadas allí para parir, separadas de sus hijos y, en numerosos casos, los recién nacidos eran apropiados mediante documentos o registros falsificados. Muchas de aquellas madres continúan desaparecidas y todavía existen personas nacidas en cautiverio cuya identidad se intenta restituir. Celina y su hija pudieron sobrevivir y salir juntas. Osvaldo Balbi no regresó: permanece desaparecido desde aquel 11 de agosto de 1978. Una media roja, un reloj detenido en la memoria a las 4:10 y una madre aferrándose a su hija quedaron como pequeños detalles dentro de una tragedia inmensa, pero también como pruebas humanas capaces de atravesar las décadas. Recordarlos no es solamente mirar hacia atrás: es comprender hasta dónde puede llegar el terrorismo de Estado y por qué Memoria, Verdad y Justicia siguen siendo palabras imprescindibles. #12DeAgosto #MemoriaVerdadYJusticia #NuncaMás #CelinaGaleano #CampoDeMayo #ElVesubio #DictaduraArgentina #DerechosHumanos #MemoriaHistórica #HistoriaArgentina #Desaparecidos #HumanRights #NeverAgain #HistoricalMemory #ArgentinaHistory #CampoDeMayo #StateTerrorism #HumanRightsHistory
**12 DE AGOSTO DE 1981: LA LEY QUE TUVO CHASIS Y MOTOR — CUANDO UNA NORMA NACIONAL TERMINÓ OCUPÁNDOSE DE UNA SOLA DODGE D-200W**
Hay documentos históricos que sorprenden por las grandes decisiones que contienen… y otros por un nivel de detalle casi increíble. El **12 de agosto de 1981**, durante el gobierno de facto de **Roberto Eduardo Viola**, fue sancionada y promulgada la **Ley Nacional 22.482**, una norma de apenas dos artículos cuyo protagonista material era, literalmente, **una sola camioneta**. Pero hay una precisión importante: la ley **no autorizaba la compra de la camioneta**. Su objetivo era permitir que la Administración Nacional de Aduanas liquidara a **Igarreta S.A.C.I.** el reembolso establecido por la Resolución del Ministerio de Economía N.º 567/78, correspondiente a la exportación de **una pick-up Dodge D.200W** hacia el entonces **Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sud**, vehículo que había sido adquirido por la **Armada Argentina**. Y aquí aparece el detalle que convierte a esta norma en una auténtica rareza administrativa: el texto legal no se limitó a indicar marca y modelo. Dejó para la posteridad la identificación completa de aquella única camioneta: **chasis N.º 5N2100251F y motor N.º 52B00638**. Es decir, una ley nacional argentina terminó llevando incorporados los “documentos de identidad” mecánicos de una Dodge. El artículo 2 simplemente ordenaba comunicarla, publicarla y archivarla. El contexto también resulta revelador. Viola ejercía la Presidencia **de facto** desde el 29 de marzo de 1981 y su ministro de Economía era **Lorenzo Sigaut**, cuyo nombre aparece junto al de Viola al pie de la norma. La propia Ley 22.482 señala que fue dictada utilizando las atribuciones del **artículo 5.º del Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional**, reflejo de un período en el que el Poder Ejecutivo del régimen militar ejercía funciones legislativas. Otro pequeño viaje en el tiempo aparece en el destino del vehículo: en 1981 todavía se hablaba oficialmente del **Territorio Nacional de Tierra del Fuego**. Faltaban casi nueve años para que la Ley 23.775, sancionada en abril de 1990, declarara provincia a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. La Ley 22.482 fue publicada ocho días después, el **20 de agosto de 1981**, en el **Boletín Oficial N.º 24.735**. Vista más de cuatro décadas después, constituye una de esas pequeñas joyas burocráticas capaces de contar una época entera: una empresa, la Aduana, la Armada, Tierra del Fuego, un régimen económico especial y hasta los números de motor y chasis de **una única Dodge D-200W**, todo condensado en una ley nacional. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #Efemerides #12DeAgosto #Argentina1981 #DodgeD200 #DodgeArgentina #Igarreta #ArmadaArgentina #TierraDelFuego #HistoriaAutomotriz #AutosClasicos #CamionetasClasicas #DocumentosHistoricos #CuriosidadesHistoricas #DictaduraArgentina #Historia #ArchivoHistorico #ArgentineHistory #DodgeTrucks #ClassicTrucks #AutomotiveHistory #MilitaryVehicles #HistoricalCuriosities #VintageArgentina
12 DE AGOSTO DE 1976: NACIÓ CLARA ANAHÍ MARIANI — 50 AÑOS DESPUÉS, MENDOZA SIGUE UNIDA A UNA DE LAS BÚSQUEDAS MÁS DOLOROSAS DE LA HISTORIA ARGENTINA
El 12 de agosto de 1976 nació Clara Anahí Mariani Teruggi. Hoy cumpliría 50 años. Apenas tres meses después, el 24 de noviembre de aquel año, su vida quedó atrapada para siempre en una de las páginas más dramáticas de la última dictadura argentina. Ese día, fuerzas militares y policiales atacaron durante horas la casa de sus padres, ubicada en la calle 30 entre 55 y 56 de La Plata, una vivienda que también funcionaba como casa operativa de Montoneros. Allí se encontraban Diana Esmeralda Teruggi —madre de Clara y militante de esa organización— y otros integrantes; Daniel Mariani no estaba en la vivienda. Diana fue asesinada durante el operativo y distintos testimonios y reconstrucciones históricas sostienen que Clara Anahí fue sacada con vida del lugar. Desde aquel 24 de noviembre permanece desaparecida. Su historia posee un vínculo extraordinariamente profundo con Mendoza. Su padre, Daniel Enrique Mariani Chorobik, había nacido en la ciudad de Mendoza el 11 de enero de 1948. Economista y militante de Montoneros, sobrevivió al ataque porque se encontraba fuera de la casa, pero fue asesinado en La Plata el 1° de agosto de 1977, cuando tenía 29 años. Y detrás de la búsqueda de Clara aparece otra mendocina cuya vida terminó transformándose en símbolo de los derechos humanos: su abuela paterna, María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, nacida en Mendoza en 1923. Después del secuestro de su nieta comenzó una búsqueda desesperada que la llevó a encontrarse con otras mujeres que atravesaban situaciones semejantes y a convertirse en una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Décadas después también impulsó la Asociación Anahí, creada en 1996 y llamada así en homenaje a Clara. Chicha murió en 2018 sin poder abrazar nuevamente a su nieta. La casa atacada en 1976 fue preservada y hoy constituye el Sitio de Memoria Casa Mariani-Teruggi, conservando todavía las huellas materiales de aquel operativo. Medio siglo después, la pregunta permanece abierta. Clara Anahí nació un 12 de agosto, hija de un mendocino y nieta de una mujer nacida en nuestra provincia que dedicó prácticamente el resto de su vida a encontrarla. Hoy cumpliría 50 años. Y mientras no se conozca su destino, su historia continúa inconclusa. #ClaraAnahí #ClaraAnahíMariani #ChichaMariani #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Memoria #Verdad #Justicia #DerechoALaIdentidad #AbuelasDePlazaDeMayo #NuncaMás #HistoriaArgentina #DerechosHumanos #Desaparecidos #ArgentinaHistory #HumanRights #RightToIdentity #MemoryTruthJustice #NeverAgain #ArgentineHistory
12 DE AGOSTO DE 1903: LA TIERRA RUGIÓ BAJO LAS HERAS — EL TERREMOTO QUE SACUDIÓ MENDOZA Y LA ALTA MONTAÑA (IMAGEN ILUSTRATIVA)
La noche del 12 de agosto de 1903, Mendoza volvió a enfrentarse con una de las fuerzas naturales que más profundamente han marcado su historia. Un violento terremoto estremeció el Gran Mendoza y golpeó con especial dureza al departamento de Las Heras, extendiendo sus efectos hacia el corazón de la cordillera: Uspallata, Punta de Vacas y Puente del Inca estuvieron entre las localidades más afectadas. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) clasifica aquel movimiento con una intensidad de VII grados en la escala Mercalli, nivel capaz de provocar daños importantes en construcciones vulnerables, desprendimientos de revoques, cornisas y mamposterías y serias dificultades para mantenerse en pie durante la sacudida. El organismo nacional ubica el evento aproximadamente en los 32,1° de latitud sur y 69,1° de longitud oeste y registra tres víctimas fatales, además de importantes daños materiales. Sin embargo, aquí aparece uno de los detalles más interesantes de la reconstrucción histórica: las fuentes no coinciden en el número de muertos. Documentación conservada por la Cámara de Diputados de Mendoza menciona siete fallecidos, mientras que recopilaciones históricas posteriores publicadas por Los Andes elevan el saldo a más de diez muertos y numerosos heridos. Por eso, para contar el episodio con rigor, lo correcto es mantener visible esa diferencia entre registros y no presentar como definitiva una cifra que las propias fuentes discuten. Las crónicas recopiladas posteriormente agregan una imagen mucho más concreta de la destrucción: numerosas viviendas sufrieron graves daños, el edificio del Correo quedó inhabitable y una de las torres de la iglesia de San Francisco resultó seriamente afectada, con parte de su estructura cayendo sobre las galerías del templo. El terremoto de 1903 fue, además, uno de los grandes episodios sísmicos que sufrió Mendoza después de la catástrofe de 1861 y una temprana advertencia para una provincia que seguía creciendo sobre un territorio de elevada actividad tectónica. Más allá de la ciudad, la sacudida alcanzó aquellos pequeños asentamientos del corredor trasandino que comenzaban a cobrar importancia estratégica para las comunicaciones entre Argentina y Chile. Puente del Inca, Punta de Vacas y Uspallata, nombres hoy inseparables del paisaje turístico mendocino, conocieron aquella noche una cara mucho más dramática de los Andes. La cronología sísmica elaborada por la Universidad Nacional de Cuyo también identifica precisamente esas tres localidades como las principales zonas cordilleranas afectadas. A 123 años de aquel 12 de agosto, el episodio permanece como una página poco recordada pero reveladora de nuestra historia: una noche en la que la tierra volvió a rugir bajo Mendoza y recordó, desde Las Heras hasta la alta montaña, que vivir al pie de los Andes significa convivir también con una geología poderosa, activa e imprevisible. Fuentes consultadas: INPRES; Universidad Nacional de Cuyo–Unidiversidad; H. Cámara de Diputados de Mendoza; diario Los Andes. #MendozAntigua #Mendoza #LasHeras #Uspallata #PuenteDelInca #PuntaDeVacas #Terremoto #Sismo #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #AltaMontaña #CordilleraDeLosAndes #Efemerides #MendozaAntigua #Earthquake #MendozaHistory #ArgentineHistory #Andes #AndesMountains #HistoricalMendoza
**12 DE AGOSTO DE 1976: ARGENTINA PREPARÓ EL MUNDIAL EN COLOR PARA EL MUNDO — Y MENDOZA SE CONVIRTIÓ EN VIDRIERA PLANETARIA**
El 12 de agosto de 1976, en plena dictadura militar, el Boletín Oficial publicó una norma que marcaría uno de los grandes saltos tecnológicos asociados al Mundial de 1978: la Ley 21.377. La precisión histórica es importante: había sido sancionada y promulgada seis días antes, el 6 de agosto; aquel 12 de agosto quedó oficialmente publicada. La legislación declaró de interés nacional la transmisión televisiva **en colores hacia el exterior** del XI Campeonato Mundial de Fútbol y creó Argentina 78 Televisora —A78TV—, una sociedad cuyo capital pertenecía en su totalidad al Estado nacional. La magnitud del proyecto puede medirse en un detalle sorprendente: la propia ley destinó **800 millones de pesos como capital inicial**, otorgó a la nueva empresa exenciones tributarias y aduaneras y le permitió adquirir equipamiento dentro y fuera del país para generar y distribuir imagen y sonido. Había una paradoja enorme detrás de aquella modernización: Argentina debía producir para el extranjero un Mundial televisado en colores cuando la televisión nacional continuaba funcionando fundamentalmente en blanco y negro. Estudios académicos de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Mar del Plata señalan que los partidos fueron concebidos para salir en color al exterior, mientras la implantación regular de la televisión cromática argentina llegaría después, en 1980. Para concretar aquel desafío se desarrolló el gran centro de producción televisiva vinculado a A78TV, infraestructura que después del Mundial se convertiría en antecedente directo de Argentina Televisora Color, ATC. El propio sitio oficial dedicado a la memoria del EAM 78 recuerda aquella planta televisiva como una de las principales obras realizadas alrededor del campeonato y contextualiza el torneo dentro del proyecto político de la última dictadura. Y mientras las cámaras comenzaban a prepararse para mostrar la Argentina al planeta, **Mendoza también transformaba su paisaje**. La provincia fue elegida subsede del Mundial y levantó especialmente su gran estadio dentro del Parque General San Martín. Inaugurado el **14 de mayo de 1978** como Estadio Ciudad de Mendoza —años después llamado Malvinas Argentinas—, recibió encuentros de la primera y segunda ronda del campeonato. Allí ocurrió además una de esas pequeñas gigantescas historias que quedan para siempre en las estadísticas: el **11 de junio de 1978**, ante unas 40.000 personas, el neerlandés Rob Rensenbrink convirtió de penal frente a Escocia el **gol número 1.000 de la historia de los Mundiales**. Escocia terminó ganando aquel inolvidable partido 3-2, pero Mendoza había quedado inscripta definitivamente en la historia de la Copa del Mundo. Así, aquel documento publicado el 12 de agosto de 1976 fue mucho más que una disposición administrativa: formó parte de una gigantesca operación deportiva, tecnológica y comunicacional que transformó la televisión argentina, dejó nueva infraestructura y convirtió durante varias semanas a lugares como Mendoza en escenarios observados desde todo el planeta. El Mundial 78 tendría detrás una realidad política profundamente oscura, atravesada por el terrorismo de Estado, pero también dejaría una huella tecnológica y urbana imposible de separar de la historia argentina. Medio siglo después, el estadio mendocino continúa en pie como uno de los monumentos materiales de aquella época en que fútbol, televisión, política y tecnología quedaron unidos frente a millones de pantallas. #MendozAntigua #Mendoza #Mundial78 #Argentina1978 #Argentina78 #MalvinasArgentinas #EstadioMalvinasArgentinas #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #TelevisionArgentina #TelevisionColor #A78TV #ATC #FutbolArgentino #CopaDelMundo #RobRensenbrink #WorldCup1978 #ArgentinaWorldCup #ColorTelevision #TelevisionHistory #FootballHistory #MendozaArgentina #WorldCupHistory #HistoricArgentina
**12 DE AGOSTO DE 2006: MURIÓ FRANCISCO MIGUEL MARINELLI — EL BANDONEÓN QUE AYUDÓ A ESCRIBIR LA EDAD DE ORO DEL TANGO MENDOCINO**
El 12 de agosto de 2006 se apagaba en Mendoza el bandoneón de Francisco Miguel Marinelli, uno de aquellos músicos que hicieron del tango mucho más que una música para bailar: lo transformaron en parte del paisaje cultural de una provincia. Había nacido el 19 de junio de 1918 en Bella Vista, Buenos Aires, y su formación fue rigurosa: alcanzó el título de Profesor Superior de Teoría y Solfeo en el Conservatorio Fracassi. En 1942 eligió Mendoza como su nueva tierra y llegó hasta La Consulta, en San Carlos, donde ejerció como profesor de música. Pero su nombre quedaría especialmente ligado a los años de esplendor de las grandes orquestas típicas. En 1947 organizó la **Orquesta Típica Mendoza**, convirtiéndose en su orquestador y primer bandoneón. A su lado estaba su hermano Osvaldo como segundo bandoneón, junto con Benito Gorrindo, Antonio Martín, Oscar Marinelli, Nelly Sarife, Salvador Emme y cantores como Ibrahim Sarife, Benedicto Peterle y Bill Rosales. Más adelante Francisco integró la orquesta de los Hermanos Appiolaza y con ella llegó a Buenos Aires, donde actuó nada menos que ante los micrófonos de **Radio El Mundo y Radio Rivadavia**, dos nombres fundamentales de la radiodifusión argentina de aquellos años. En 1962 dejó las formaciones orquestales, pero no abandonó completamente a su instrumento: continuó actuando como solista acompañado por guitarras. Marinelli murió en Mendoza a los 88 años, después de haber atravesado buena parte del siglo XX con un bandoneón entre las manos. Su historia rescata también una Mendoza quizá difícil de imaginar hoy: la de los salones, las radios, los bailes y las orquestas en vivo, cuando una típica podía convertir una noche cualquiera en una ceremonia del 2x4. Recordarlo es volver a escuchar, aunque sea desde la memoria, aquel sonido de bandoneones que alguna vez hizo bailar a toda una generación. **#FranciscoMiguelMarinelli #FranciscoMarinelli #Tango #Bandoneón #Bandoneonista #TangoMendocino #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #OrquestaTípica #OrquestaTípicaMendoza #LaConsulta #SanCarlos #HistoriaDelTango #MemoriaCultural #ArgentineTango #Bandoneon #TangoHistory #MendozaArgentina #ArgentineMusic #TangoLegacy**
martes, 11 de agosto de 2026
11 DE AGOSTO DE 1883: “LA FUGA DE LOS MUERTOS” — EL DÍA EN QUE CHILE PROHIBIÓ ESCAPAR DE LOS CEMENTERIOS LAICOS
Parece el argumento de una novela macabra, pero fue uno de los capítulos más extraordinarios de la lucha entre la Iglesia y el Estado chileno durante el siglo XIX. El 2 de agosto de 1883, bajo la presidencia de Domingo Santa María, quedó sancionada la llamada Ley de Cementerios Civiles, una pieza fundamental del proceso de secularización que buscaba garantizar la sepultura en cementerios administrados por el Estado o las municipalidades sin que las creencias religiosas se transformaran en un impedimento. La medida formó parte del profundo avance de las ideas liberales sobre ámbitos que durante décadas habían permanecido vinculados a la autoridad eclesiástica. La reacción fue inmediata. El 6 de agosto, el vicario capitular de Santiago suspendió el culto en las capillas de los cementerios sometidos a administración pública, consideró afectados religiosamente aquellos camposantos y prohibió realizar allí determinadas ceremonias católicas y otorgar pases parroquiales. Para numerosos fieles, enterrar a sus familiares en terrenos que ya no consideraban consagrados significaba vulnerar convicciones profundamente arraigadas. Comenzaron entonces a registrarse traslados de cadáveres hacia parroquias y cementerios que todavía permanecían en manos particulares, un episodio que posteriormente sería recordado con una expresión tan impresionante como literal: “la fuga de los muertos”. Ante aquella resistencia, el gobierno reaccionó. El 11 de agosto de 1883 derogó los artículos 7°, 8° y 9° del decreto de cementerios de 1871, disposiciones que habían permitido la creación de cementerios particulares fuera de las zonas urbanas bajo determinadas condiciones sanitarias y municipales. En los hechos, la decisión restringió drásticamente esa alternativa e impidió que los cementerios particulares funcionaran como vía de escape frente a la secularización impulsada por el Estado. La controversia fue enorme: no se discutía únicamente dónde debía descansar un cadáver, sino quién tenía la última palabra sobre la muerte: la Iglesia, las familias o el Estado. Incluso dentro del liberalismo existieron fuertes diferencias; el senador José Francisco Vergara defendió que las distintas confesiones pudieran disponer de cementerios propios sometidos a normas sanitarias, postura que finalmente no prosperó en la Cámara de Diputados. Y existe un detalle formidable que demuestra hasta qué punto aquel decreto incendió el debate público: ese mismo año, el jurista y académico José Clemente Fabres publicó en Santiago Los cementerios católicos, o sea, Análisis crítico-legal del decreto supremo de 11 de agosto de 1883, una obra de 143 páginas, además de sus páginas preliminares, dedicada específicamente a combatir jurídicamente la medida. El ejemplar se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de Chile. Aquel agosto de 1883 convirtió los cementerios en un verdadero campo de batalla político, jurídico y religioso. Lo que hoy puede parecer simplemente una regulación funeraria fue entonces parte de una transformación mucho mayor: la progresiva separación entre las instituciones civiles y la Iglesia que continuaría con la Ley de Matrimonio Civil y la creación del Registro Civil en 1884. Incluso después de morir, los chilenos de 1883 quedaron atrapados en una de las disputas más intensas de su época. #Chile #HistoriaDeChile #DomingoSantaMaria #11DeAgosto #Efemerides #CementeriosLaicos #LeyesLaicas #FugaDeLosMuertos #CementerioGeneral #HistoriaChilena #SigloXIX #IglesiaYEstado #MemoriaHistorica #HistoriaLatinoamericana #MendozAntigua #ChileanHistory #HistoryOfChile #Secularization #ChurchAndState #LatinAmericanHistory #HistoricalFacts #OnThisDay #19thCentury #CemeteryHistory
4 AL 11 DE AGOSTO DE 1887: EL PARAMILLO QUEDÓ SEPULTADO BAJO 1,50 METROS DE NIEVE — OCHO DÍAS DE TEMPORAL EN EL VIEJO CAMINO A CHILE (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Hubo un invierno en que la montaña mendocina pareció cerrarse sobre sí misma. Entre el 4 y el 11 de agosto de 1887, la nieve cayó de manera prácticamente ininterrumpida sobre la Cruz del Paramillo, hasta formar una acumulación cercana a un metro y medio. No se trata de una leyenda transmitida entre arrieros: el extraordinario episodio quedó registrado en un trabajo del Boletín de Estudios Geográficos de la Universidad Nacional de Cuyo, que incluso destaca que nevadas de semejante intensidad no eran habituales. Para comprender la dimensión de aquella escena hay que olvidar por un momento la ruta moderna. En 1887 todavía no existían los famosos Caracoles de Villavicencio, construidos muchas décadas después, entre 1936 y 1942. El antiguo itinerario hacia Uspallata ascendía desde Villavicencio por la Quebrada del Toro, alcanzaba la Cruz del Paramillo, situada alrededor de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, y luego descendía hacia el valle de Uspallata. Durante siglos aquel corredor había formado parte del histórico camino que vinculaba Mendoza con la cordillera y Chile. Imaginemos entonces esos ocho días de agosto de 1887: caminos desapareciendo bajo la nieve, huellas borradas, animales avanzando con enorme dificultad, carros y viajeros enfrentados al frío de la Precordillera y una Cruz del Paramillo convertida en un inmenso paisaje blanco. El dato de 1,50 metro permite dimensionar lo extraordinario del fenómeno: para quienes atravesaban aquellas montañas sin motores, pronósticos meteorológicos modernos ni maquinaria vial, un temporal semejante podía transformar una jornada de viaje en una verdadera lucha contra la naturaleza. Y existe otra coincidencia histórica fascinante: aquel mismo 1887 era una época de actividad minera en los Paramillos y hay documentación que describe caminos preparados para transportar incluso pesadas piezas de maquinaria hacia las explotaciones de Uspallata. Hoy recorremos Villavicencio y la Cruz del Paramillo contemplando uno de los paisajes más espectaculares de Mendoza; pero bajo esas mismas montañas permanece la memoria de viajeros, arrieros, mineros y carruajes que conocieron un territorio infinitamente más áspero. Entre el 4 y el 11 de agosto de 1887, durante ocho interminables días, el invierno dejó allí una de esas pequeñas grandes historias que parecen perdidas en los archivos: nevó permanentemente y la nieve alcanzó aproximadamente un metro y medio de altura. Una postal sin fotografía, pero conservada por la historia. #MendozAntigua #Mendoza #Paramillo #ParamillosDeUspallata #CruzDelParamillo #Villavicencio #Uspallata #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #Efemérides #Nieve #NevadaHistórica #Precordillera #CordilleraDeLosAndes #AltaMontaña #HistoriaArgentina #CaminoAChile #Andes #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricMendoza #HistoricSnowfall #Snowstorm #AndesMountains #Uspallata #Villavicencio #ArgentinaHistory
11 DE AGOSTO DE 1892: LOS CLARK CAYERON EN LA RUINA Y EL TRASANDINO QUEDÓ AL BORDE DEL ABISMO
El 11 de agosto de 1892, el sueño de unir Mendoza con Chile por medio de un ferrocarril que atravesara el corazón de los Andes recibió uno de los golpes más devastadores de su historia: la Justicia declaró la quiebra de la firma de Juan y Mateo Clark, los empresarios chilenos de ascendencia escocesa que habían convertido aquella idea casi imposible en una verdadera epopeya continental. Hacia 1890, los hermanos sostenían simultáneamente cuatro grandes emprendimientos: el Ferrocarril Central de Venezuela, el Trasandino y dos ramales del Ferrocarril Nordeste Argentino. Llegaron a ocupar aproximadamente 7.000 trabajadores y hasta organizaron una flotilla para trasladar materiales entre Buenos Aires y Corrientes. Sin embargo, detrás de aquella formidable expansión se escondía una estructura financiera extremadamente frágil: carecían de suficiente capital operativo, acumulaban deudas y muchas veces cobraban sus contratos mediante títulos que debían vender a precios muy bajos para obtener dinero inmediato. La crisis financiera de 1890, la caída de la Bolsa, el encarecimiento del oro y la sucesión de empresas insolventes terminaron por arrastrarlos. A fines de ese año ya habían dejado de cumplir pagos; Juan Clark intentó negociar con los acreedores en Buenos Aires y Mateo buscó una salida en Londres, pero los acuerdos fracasaron. Finalmente, a pedido del Banco Español, la quiebra judicial fue declarada el 11 de agosto de 1892. Las consecuencias fueron implacables: se remataron todos sus bienes, incluso los de uso personal, porque respondían ilimitadamente frente a sus acreedores. Aunque no intentaron eludir sus obligaciones, jamás recuperarían la posición económica que habían alcanzado. Para el Trasandino, la caída significó perder a sus principales impulsores. Los recursos permitieron prolongar algunos trabajos hasta 1893, cuando los rieles alcanzaron Punta de Vacas del lado argentino y Salto del Soldado en Chile, pero luego las obras quedaron paralizadas durante años. A la ruina financiera se sumaron la Revolución del Parque, la guerra civil chilena de 1891 y las crecientes tensiones fronterizas entre ambos países, que ahuyentaron nuevas inversiones. La confianza comenzó a recuperarse después de los Pactos de Mayo de 1902: los rieles argentinos llegaron a Las Cuevas en 1903, los chilenos a Juncal en 1906 y a Portillo en 1908. Finalmente, el 5 de abril de 1910, después de 38 años de proyectos, crisis, sacrificios y vidas obreras entregadas a la montaña, quedó inaugurada la conexión completa entre Mendoza y Los Andes. Juan Clark había muerto en 1907 y no alcanzó a contemplar el triunfo definitivo de su sueño; Mateo, en cambio, vivió hasta 1929. Y esta historia conserva una huella especialmente cercana: la edición académica de Pablo Lacoste reconoce y reproduce fotografías aportadas por Eduardo Rufino, coordinador de MendozAntigua, integrando el archivo mendocino a la memoria documental de una de las mayores hazañas ferroviarias de Sudamérica. #MendozAntigua #FerrocarrilTrasandino #HermanosClark #JuanClark #MateoClark #HistoriaDeMendoza #Mendoza #LosAndes #Argentina #Chile #CordilleraDeLosAndes #HistoriaFerroviaria #TrenesHistóricos #PatrimonioFerroviario #MemoriaHistórica #TransAndeanRailway #RailwayHistory #HistoricTrains #AndesMountains #ArgentinaHistory #ChileHistory #IndustrialHeritage
MAPA DE SAN RAFAEL: EL IMPERIO DEL AGUA EN EL DESIERTO — 18 DISTRITOS, DOS RÍOS Y 31.379 KM² DE HISTORIA, VINO Y AVENTURA
🏔️ En el corazón del sur mendocino existe un territorio tan vasto que ocupa aproximadamente la quinta parte de toda la provincia: San Rafael, un departamento donde la Cordillera de los Andes, los ríos Atuel y Diamante, las llanuras del este, los viñedos, las centrales hidroeléctricas y algunos de los paisajes más célebres de la Argentina conviven dentro de una misma geografía.
📐 Según la cartografía estadística empleada por el INDEC, San Rafael abarca 31.379,3 km², equivalentes a 31.379.300.000 metros cuadrados. Es el segundo departamento más extenso de Mendoza, después de Malargüe. Otras fuentes municipales mantienen la cifra histórica de 31.235 km², una diferencia explicada por los distintos criterios y ajustes cartográficos utilizados.
🗺️ Actualmente está dividido en 18 distritos. Tomando los polígonos territoriales oficiales y armonizándolos con la superficie departamental del INDEC, sus extensiones aproximadas son: Punta del Agua, 7.809,2 km²; El Sosneado, 5.319,2 km²; Monte Comán, 4.374,6 km²; El Nihuil, 3.364,7 km²; 25 de Mayo, 1.466,9 km²; Cuadro Benegas, 1.448,2 km²; Jaime Prats, 1.300,1 km²; Cuadro Nacional, 1.144 km²; Las Paredes, 1.036,6 km²; Villa Atuel, 1.025,9 km²; Rama Caída, 982,2 km²; Las Malvinas, 605,8 km²; El Cerrito, 464,4 km²; Real del Padre, 350,8 km²; La Llave, 276,7 km²; Cañada Seca, 258,2 km²; Goudge, 104,3 km², y Ciudad de San Rafael, 47,5 km². Estas cifras son aproximaciones cartográficas: los límites y superficies publicados históricamente pueden variar, especialmente después del reconocimiento de El Sosneado como distrito.
👥 El Censo Nacional 2022 registró 215.020 habitantes, frente a los 188.018 de 2010: San Rafael incorporó 27.002 personas en doce años, un crecimiento del 14,4%. Es el cuarto departamento más poblado de Mendoza, concentra alrededor del 10,5% de la población provincial y tiene una densidad media de apenas 6,9 habitantes por km², reflejo del contraste entre una ciudad y un oasis intensamente poblados y enormes extensiones cordilleranas y desérticas. Del total censado, 111.027 eran mujeres —51,6%— y 103.993 varones —48,4%—; 213.204 residían en viviendas particulares y 1.816 en viviendas colectivas. La edad mediana era de 33 años y el 13,6% de la población en viviendas particulares tenía 65 años o más.
🚰 El censo también revela la transformación de la vida cotidiana: 199.902 personas en viviendas particulares —93,8%— se abastecían con agua procedente de la red pública y 201.171 —94,4%— contaban con cañerías dentro de la vivienda. Unas 174.069 personas —81,6%— vivían en hogares con conexión a internet, mientras que 191.971 —90%— disponían de teléfono celular con acceso a la red.
📜 La historia institucional comenzó el 2 de abril de 1805, cuando el capitán Miguel Teles Meneses, por disposición del virrey Rafael de Sobremonte, estableció el Fuerte San Rafael del Diamante. Alrededor de aquella avanzada fronteriza se formó el núcleo que hoy conocemos como Villa 25 de Mayo. Durante la segunda mitad del siglo XIX, Julio Balloffet, Rodolfo Iselín y numerosos inmigrantes franceses, italianos y españoles impulsaron canales, colonias agrícolas, viñedos y nuevas poblaciones. En 1903 la cabecera departamental fue trasladada desde la antigua villa a la Colonia Francesa, denominada Nueva Villa de San Rafael; ese mismo año llegó el ferrocarril y el 4 de octubre de 1922 la localidad recibió oficialmente el rango de ciudad.
💧 San Rafael es, ante todo, una civilización construida alrededor del agua. Los ríos Diamante y Atuel nacen del deshielo andino, riegan cultivos, abastecen poblaciones y alimentan dos grandes sistemas hidroeléctricos. El Plan Municipal de Ordenamiento Territorial calcula que unas 181.135 hectáreas —aproximadamente el 5,7% del departamento— integran el oasis alcanzado por las redes de riego. En esa pequeña fracción se concentra buena parte de la población, la agricultura y la agroindustria.
⚡ El sistema Los Nihuiles comprende El Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y Valle Grande, además de sus centrales hidroeléctricas; posee 265 MW de potencia instalada y entre 1990 y 2023 generó un promedio anual cercano a 778 GWh. Sobre el Diamante se encuentran Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre, obras destinadas a regular caudales, almacenar agua y producir electricidad. Aquí el agua no solamente dibujó el paisaje: permitió habitar el desierto y convirtió a San Rafael en uno de los grandes centros energéticos del oeste argentino.
🍇 La economía reúne vitivinicultura, fruticultura, ganadería, agroindustria, energía, comercio, servicios y turismo. En sus fincas prosperan vid, ciruela, durazno, pera, olivo, alfalfa y hortalizas. Bodegas tradicionales y establecimientos boutique elaboran Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon, Syrah, Chardonnay y espumantes. También son relevantes la ciruela desecada, las conservas, los jugos, el aceite de oliva, la apicultura y la cría de ganado en áreas rurales y de secano. La Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la UNCuyo, la UTN y otras instituciones consolidan además su perfil educativo, científico y tecnológico.
🌎 El relieve reúne cuatro grandes ambientes: la Cordillera Principal al oeste; la Depresión de los Huarpes; el antiguo Bloque o Macizo de San Rafael, también llamado Sierra Pintada; y la Llanura de la Travesía hacia el este. El terreno desciende desde las altas cumbres andinas hasta planicies cercanas a los 450 metros sobre el nivel del mar. Predomina un clima continental y árido, con gran amplitud térmica, escasas lluvias y más de 300 días de sol al año. En las zonas altas son habituales la nieve, el hielo y los cambios meteorológicos repentinos.
🚣 El Cañón del Atuel es su gran emblema natural: un corredor de unos 50 kilómetros tallado por el río entre El Nihuil y Valle Grande. Sus formaciones —el Mendigo, el Lagarto, el Elefante y el Sillón de Rivadavia— acompañan un trayecto donde aparecen las presas y centrales del sistema hidroeléctrico. La RP 173 atraviesa el cañón sobre un tramo de ripio consolidado que conviene recorrer con luz diurna y sin apuro.
🌊 Valle Grande está a unos 35 kilómetros de la ciudad por la RP 173 y concentra rafting, kayak, catamarán, trekking, canopy, rappel, pesca, campamentos y alojamientos junto al Atuel. Los Reyunos, también a unos 35 kilómetros, sorprende con aguas turquesas, túneles, miradores, deportes náuticos y su singular central de rebombeo. El Nihuil se encuentra aproximadamente a 75 kilómetros y combina embalse, pesca, navegación, dunas y el acceso recomendado al Cañón del Atuel.
🏛️ Villa 25 de Mayo, situada a 25 kilómetros, es el corazón histórico: allí están las ruinas del Fuerte San Rafael del Diamante —Monumento Histórico Nacional—, el Museo Narciso Sosa Morales, la iglesia Nuestra Señora del Carmen, antiguas construcciones de adobe y el cercano dique Galileo Vitali.
♨️ El Sosneado, a unos 142 kilómetros de la ciudad, ofrece uno de los recorridos más intensos: laguna, alta cordillera, sitios arqueológicos, río Atuel y las legendarias ruinas del antiguo Hotel Termal, levantado a casi 2.200 metros de altitud. El último tramo se realiza por la RP 220, camino de montaña cuyo estado debe consultarse antes de salir.
🍷 A estos circuitos se suman los Caminos del Vino, las fincas y establecimientos gastronómicos de Rama Caída y Las Paredes; el Laberinto de Borges en Los Álamos; la Cuesta de los Terneros; las Salinas del Diamante; el patrimonio ferroviario de Monte Comán; los museos Ferroviario y de Historia Natural; la Catedral San Rafael Arcángel; la plaza San Martín; el parque Hipólito Yrigoyen, la plaza Francia y su fuente de aguas danzantes.
🚗 Desde la ciudad de Mendoza son aproximadamente 234 kilómetros por RN 40 y RN 143; desde Buenos Aires, 985 kilómetros principalmente por RN 7, RN 188 y RN 143; desde Córdoba, 703 kilómetros; desde Rosario, 884; desde San Luis, 274 por RN 146; desde General Alvear, 86 por RN 143; desde Malargüe, 191 por RN 144 y RN 40; desde Neuquén, 584; desde Santa Rosa, La Pampa, 536, y desde San Juan, unos 400 kilómetros. Las distancias son aproximadas y pueden variar según el acceso elegido.
✈️ También se puede arribar mediante el Aeropuerto Internacional Suboficial Ayudante Santiago Germano o en ómnibus de larga distancia a la terminal local. Las frecuencias aéreas y terrestres cambian durante el año, por lo que deben comprobarse antes de viajar.
🧭 Para conocer los principales circuitos conviene reservar entre tres y cinco días; El Sosneado y las zonas cordilleranas requieren una jornada adicional. Antes de salir hay que consultar el estado de las rutas, llevar combustible, agua, abrigo, protección solar y evitar caminos de montaña con nevadas o tormentas. En ríos y embalses se deben utilizar únicamente sectores habilitados y prestadores registrados.
❤️ San Rafael no es solamente una ciudad turística. Es la historia de generaciones que hicieron florecer el desierto, una tierra donde cada canal es una conquista, cada viñedo conserva la memoria de sus pioneros y cada pared del Atuel revela millones de años. Es agua convertida en energía, montaña transformada en aventura y tradición convertida en futuro. Es, sencillamente, uno de los grandes territorios de Mendoza y de la Argentina.
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